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Por: Leticia Durán Mata / SIP - "Comenzó con buenos apoyos, fuertes, pero al final no vimos los resultados", Andrés Méndez, comerciante Zona Centro.
A poco más de 10 meses de que finalice la administración de Jorge Ramos Hernández, las obras de gobierno se pueden contar con los dedos de una sola mano. Cuando realizó su campaña electoral en 2007 Ramos se reunió con numerosos grupos organizados de la sociedad tijuanense a quienes pidió su voto e hizo promesas (algunas hasta las firmó ante notario público), pero las respuestas después de dos años de gobierno dejan mucho que desear. En poco más de 730 días de gobierno ramista, las acciones por la ciudad se pueden resumir en: - Obras de infraestructura vial (PIRE).
- Militarización.
- Captación histórica de recursos.
Si bien es cierto que las obras del PIRE están ahí, y algunas de las principales vialidades tienen una mejor imagen e incluso se ha reducido el número de baches, a cambio, los habitantes de Tijuana han pagado aumentos desconsiderados al impuesto predial y paradójicamente, Jorge Ramos dejará un ayuntamiento endeudado. Para la realización del proyecto del PIRE la administración ramista adquirió una deuda superior a mil 700 millones de pesos, de la cual no se ha pagado un sólo peso. El tema de seguridad es otra asignatura pendiente que heredará Ramos a su sucesor en este 2010. Hay que reconocer que el Alcalde empezó bien, el Ejército Mexicano efectuó acciones contundentes en contra del crimen organizado, sin embargo, la corporación municipal a cargo de Julián Leyzaola no convence del todo a la ciudadanía. Aunque Tijuana atraviesa por una fuerte crisis de seguridad y la delincuencia organizada se ha apoderado de las calles y causado terror entre la población, esto también ha servido como pretexto para que los policías municipales se encarguen de todo menos de la seguridad. No es un secreto que en los últimos 12 meses delitos comunes como asaltos a transeúntes con y sin violencia, robo de vehículos entre otros actos delictivos, han aumentado de manera indiscriminada en la ciudad. La mayoría de las colonias viven aterrorizadas; las patrullas municipales apenas si hacen rondines, pues están más ocupadas en cuidarse las espaldas en caravanas de tres o más vehículos, pues los uniformados tampoco escapan de la violencia. Por otro lado, la captación de recursos es histórica: así lo anunció Ramos y la verdad hay que reconocerlo, los gobiernos federal y estatal han destinado millones de pesos para combatir al crimen y ofrecer programas sociales. Esta administración ha llenado sus arcas con recursos provenientes de los tres niveles de gobierno, ¿dónde está el dinero? es la pregunta que se hace la opinión pública, empresarios y diferentes representantes de la sociedad tijuanense. El Alcalde Jorge Ramos dio a conocer con bombo y platillo su acercamiento con el Gobierno Federal y realizó incontables viajes a la Ciudad de México para solicitar apoyo económico a diferentes dependencias. Cabe señalar que de estos millones de pesos los tijuanenses no hemos visto ni el polvo, al contrario, no se reflejan en el mejoramiento de la ciudad. La falta de transparencia en el manejo de recursos económicos es característica de esta administración. En diferentes ocasiones se han mostrado en medios informativos los despilfarros del Alcalde en rubros inútiles: un ejemplo, las lujosas remodelaciones en oficinas del Palacio Municipal, ¿esto cómo beneficia a la comunidad? En otro rubro, gastos millonarios en propaganda y publicidad: tenemos una ciudad colmada de anuncios espectaculares con fotografías del Alcalde Ramos presumiendo acciones de gobierno, las cuales sólo se leen porque no se ven por ningún lado. También se han destinado cantidades escandalosas a relaciones públicas y eventos sociales, por ejemplo, en sus Informes de Gobierno, que más que actos protocolarios, semejan espectáculos de Las Vegas. Es digno de mención lo prometido a los bomberos de Tijuana, con quienes se firmaron acuerdos notariados garantizándoles equipo nuevo, más plazas y contratación de voluntarios, pero el Heroico Cuerpo de Bomberos no ha visto ningún acto en concreto. Otra más de las propuestas no cumplidas fue la creación de la Secretaría de Educación Municipal, dependencia que existe en el Ayuntamiento, sin embargo nunca se le dio la seriedad necesaria pues no se nombró Secretario de Educación Municipal. Durante este tiempo la dependencia ha trabajado con una encargada de despacho. A las asignaturas no resueltas se suma el transporte. El Alcalde se comprometió a la construcción de un tren ligero, incluso diferentes representantes de medios de comunicación acompañaron a Jorge Ramos en un viaje a México para solicitar recursos para estudios de viabilidad, los cuales nunca se dieron a conocer. Hace unos días, Ramos reconoció en un desayuno con jóvenes tijuanenses que este asunto tendrá que ser retomado por el próximo alcalde por que a él "ya no le da tiempo". En la muy larga lista de compromisos incumplidos destaca la mejora de la imagen de la famosa zona comercial de la Avenida Revolución, pero empresarios y comerciantes organizados se quedaron esperando. El prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila.
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