Reflexión / Febrero 2010 PDF Imprimir E-mail

Por: Héctor Castellanos

  • La mujer mexicana: ejemplo y baluarte de fortaleza 
Una convicción profunda muy arraigada en mi corazón me alienta a efectuar unos comentarios sobre la mujer. La mujer debe luchar valerosamente por su ser: tiene derecho a ocupar el lugar que le corresponde en el seno de la comunidad.
 
Nosotros, los hombres debemos alentarlas, apoyarlas y abrirles espacios para que desarrollen todo ese potencial maravilloso que lleva en el alma y que las distingue como seres admirables, llenos de amor, comprensión y talento.
 
Si hablo de esta manera es porque he vivido la experiencia maravillosa de compartir con ellas todas las horas de mis días y todos los días de mis años. A través de ellas he descubierto que la mujer es sostén y baluarte inexpugnable de la integridad de la familia. Ella es fortaleza y soporte cuando el espíritu se estremece y sentimos desfallecer.
 
Amigos míos, puedo afirmar sin temor a equivocarme que el hombre completo lo es más cuando funde su espíritu con el de su compañera y juntos hacen que el hogar se convierta en escuela de hombres y mujeres libres, que responsablemente amen profundamente a México.
 
• Si el hombre vale uno y la mujer vale uno, juntos no valen dos: pueden valer 20, o 200,  todo depende de cómo sea esa relación.
 
• Si los diputados promulgaran las leyes adecuadas para proteger a la mujer de la barbarie y prácticas primitivas de ciertos hombres y se aplicaran rigurosamente las sanciones emanadas de esas potenciales leyes, seríamos una sociedad más justa.
 
• Si los jueces obraran con estricta justicia y responsabilidad y no permitieran que la impunidad impida la aplicación de la justicia como suele acontecer frecuentemente, habríamos dado un gran paso como especie.
 
• Si el hombre lograra superar su machismo y aprendiera amar y respetar a su compañera, México podría superar la mediocridad en que vivimos actualmente.
Ni machismo, ni feminismo. El hombre y la mujer no son antagónicos: se complementan maravillosamente y se funden en una simbiosis extraordinaria en el marco del matrimonio. Es por estas y muchas razones más, que manifiesto mi reconocimiento a todas las mujeres de este país por su valor y entereza y porque su esperanza es fuente de energía que nos alienta y nos impulsa en esta tarea de formar y educar a nuestros hijos para bien de México. Millones de madres solteras se parten el alma día a día para sacar adelante a su familia, nuestro país está en deuda con ellas. Apoyémoslas.
 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
J. Ignacio Carlos Huerta
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
Páginas Web Tijuana