Tiger Woods, el derrumbe de un grande del deporte PDF Imprimir E-mail

Por: René Mora  / SIP

En el mundo de los deportes las historias de sus atletas son brillantes, desde aquellos que lograron brillar con luz propia por su talento, o los que alcanzaron la gloria con base en esfuerzo, dedicación y entrega.

De esas historias existen muchas en todos los deportes, como las de Babe Ruth en el béisbol; las de Jordan en el básquetbol; las de Pelé en el fútbol; Carl Lewis en el atletismo y Sugar Ray Robinson en el boxeo, por mencionar solamente algunos que alcanzaron la cúspide y se convirtieron en la imagen de su especialidad deportiva.

Otros, fueron grandes, famosos, triunfaron, pero sufrieron para alcanzar la gloria, como en el caso de Nadia Comaneci, quien a los 14 años de edad se convirtió en la estrella de la gimnasia en el mundo. Todo  parecía felicidad para ella, pero sorpresa, con el paso de los años salió huyendo a la media noche de su tierra Rumania, perseguida por el gobierno de su país.. Comaneci descubrió la historia que padecía, así como la presión que se ejercía sobre la joven gimnasta. Ella vive actualmente en Estados Unidos, donde tiene una academia de gimnasia.

En el béisbol, jugadores como Barry Bonds, Mark McGwire, Sammy Sosa, Rafael Palmeiro, Roger Clemens, fueron excelentes atletas, pero hoy se encuentran en desgracia y son objeto de investigación por el uso de anabólicos, así como por mentir al Congreso de Estados Unidos. Existen muchas otras historias como estas. Por fortuna, las de los triunfadores son más numerosas.

En la actualidad existe una nueva víctima de la fama y de las tentaciones siempre presentes, hay quienes saben manejar la situación y quienes cometen excesos que pagan muy caros.

Aparentemente todo era miel sobre hojuelas, tenía el mundo de su lado. Era un triunfador, las firmas comerciales lo buscaban y le pagaban grandes cantidades de dólares. Nadie se imaginaba lo que verdaderamente se escondía detrás de este atleta. Esa víctima es Eldrick Tont “Tiger” Woods, quien fue uno de los deportistas más increíbles y dominantes dentro del golf.

Un insignificante accidente fuera de su domicilio en La Florida, desató una tormenta sobre Tiger Woods, saliendo a relucir relaciones personales, mentiras en torno al percance y gastos excesivos en centros nocturnos, entre otros detalles.

Las noticias del choque automovilístico de Woods comenzaron a correr desde la madrugada del 27 de noviembre; se habló que el golfista manejaba en estado de ebriedad. Posteriormente, salió a relucir que Tiger había sido golpeado por su esposa Elin Nordegren por una aparente infidelidad.

Y ahí comenzó una tormenta que no para: Tiger Woods ya no ve lo duro, sino lo tupido. Los que antes lo reconocían como un grande, hoy, simplemente le dan la espalda. El Tiger está en desgracia.. Sus publicistas no encuentran la puerta, no hay argumentos validos para limpiar su imagen. Simplemente salió a la luz un pasado oscuro en la vida de este gran atleta, dejándolo desorientado, al grado de anunciar un retiro voluntario por tiempo indefinido del deporte que le diera fama, dinero y mujeres.

Por si fuera poco, sus marcas patrocinadoras se retiraron, algunos dicen que esperarán a que regrese al golf. Y se va, porque el problema se le salió a Tiger Woods de control. Su imagen de triunfador y gran atleta anda por los suelos desgraciadamente, por líos de faldas y un accidente que no supo explicar a la autoridad. El siniestro no fue tan grave: no chocó con otro automóvil, no hubo lesionados, pero si un reporte de un vecino que dio parte a la policía y ahí comenzó el calvario de Woods. En dos declaraciones desde el accidente (ambas colgadas en su portal de Internet), Woods pidió excusas por fallarle a sus fanáticos y admitió haber sido infiel a su esposa sin entrar en detalles.

La carrera de Tiger Woods es brillante, se cuenta que comenzó a jugar golf a los dos años de edad, aunque la fama la alcanzó cuando triunfó en tres Abiertos de Estados Unidos a nivel Amateur antes de cumplir los 20 años de edad. Desde 1996, cuando se hizo profesional, ganó dos de los primeros tres torneos en que participó y en 1997 se convirtió en el jugador más joven que ganó el prestigiado torneo Masters en el Augusta National Golf, con solamente 21 años de edad. El mundo se le entregó y comenzó una carrera brillante. En el 2000 se consolidó, Tiger ganó tres de los cuatro majors del año, algo que nadie había hecho desde Ben Hogan en 1953.

Así fue creciendo su carrera, con triunfos aquí y allá, con premios chicos, regulares y grandes, al grado que en el año 2005 la revista Forbes lo catalogó como el deportista mejor pagado en todo el mundo.

Hoy en día, no se sabe a ciencia cierta cual será su futuro. Se habla de un divorcio que le podría costar gran parte de su fortuna, también se dice que pronto regresará al deporte de sus amores, del que nunca debe irse, justamente para enfrentar de una vez por todas a la prensa, al público y a los competidores.

Tiger, a sus 33 años, aún es joven y seguramente saldrá adelante para dar la cara al mundo y volver al sitio número uno en su deporte. Quienes tuvieron el temple para triunfar deben tenerlo también para llevar una nueva vida fuera de los escenarios deportivos.

 

Colaboradores

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