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Por: Iliana Álvarez / SIP Son las 11 de la noche, minutos más minutos menos; la música se escucha en la Avenida Revolución y la Calle Primera, mejor conocida como "la Coahuila de la Zona Centro". Se puede observar toda clase de personas deambulando en las banquetas. De pronto, comienzan los rondines de la Policía Municipal. Causa temor la caravana que encabezan cuatro motociclistas, acompañadas por dos pick-up blancas, sin logotipos. Detrás de ellas, va una Suburban también blanca custodiada por otra camioneta, y hasta el final del convoy, una panel con vidrios polarizados, la cual en su interior lleva por lo menos 10 elementos vestidos de negro. En la retaguardia, cuatro motos más en fila de dos por dos. Todos esperan atentos la orden del comandante que viaja en la Suburban: el Director de la Policía Municipal, Gustavo Huerta. Personalmente, él decide a quien "levantar": sobre todo, a indigentes. Siempre se han criticado los atropellos de esta corporación; abundan los casos por malos tratos a detenidos, golpes, etcétera. El pasado nueve de septiembre varias personas fueron abandonadas en la entrada del Rancho "La puerta", en Tecate, BC. Agentes de dicho municipio acudieron a atender el reporte, quienes se sorprendieron al ver en la carretera a por lo menos 10 indigentes y discapacitados, quienes fueron abandonados a su suerte en ese lugar. El día anterior, en Tijuana, policías municipales habían efectuado un operativo en la Zona Norte, donde recogieron a drogadictos, vagabundos e indigentes, que deambulaban por el sector; todas estas personas fueron subidas a la panel de vidrios polarizados y posteriormente fueron "trasladados" a Tecate. Sin embargo, la Dirección de la Policía Municipal de Tijuana niega este hecho; un día después de que aparecieron indigentes y personas con capacidades diferentes en Tecate y que los medios dieran a conocer estas acciones abominables, la Policía Municipal de la ciudad emitió un comunicado asegurando que no había prueba alguna de que elementos de esa corporación hayan efectuado tal operativo, pues la panel en la que fueron "tirados" no contaba con ningún logotipo policíaco. Peor: la dependencia asegura que se investigará lo ocurrido y que se sancionaría a los responsables. La versión oficial fue apática para muchos ciudadanos. Tal es el caso de las trabajadoras sexuales, quienes son los ojos y oídos de la Zona Centro. La líder de esta comunidad asegura que en infinidad de ocasiones han sido testigos de estos operativos, donde sin tocarse el corazón, los policías (a través de agresiones físicas y verbales), obligan a indigentes a subirse a sus unidades. Cabe destacar que lo más viable es trasladarlos a la Estancia de Infractores en la colonia 20 de Noviembre, pero la pregunta que hasta los custodios de este lugar se hacen es ¿por qué actúan de manera tan discriminatoria? El protector de los Derechos Humanos, Víctor Clark, indica que desde hace un año conoce este tipo de quejas, pero ninguna autoridad ni dependencia muestra interés en este fenómeno. Incluso, informa que se ha presentado en administraciones anteriores, ocasionado por el incremento de población indigente en Tijuana. En esta ocasión, se desconoce el motivo por el que se realizan estos operativos donde muchos seres humanos pierden la vida cuando los tiran en invierno a la intemperie, en zonas alejadas de la civilización. En realidad, estas personas necesitan ser enviadas a refugios de la Tercera Edad, así como a centros de rehabilitación y/o salud mental. Con este tipo de acciones nos percatarnos que a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal lo que menos le importa es ayudar a este sector de la población. Todo lo contrario, los ve como escoria social, busca deshacerse de ella tirándola en otros municipios con la intención de que autoridades ajenas a la problemática se hagan cargo.
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