|
Por: Lic. Oscar Rivera La especialista en medios Florence Toussaint en el número 1710 de la Revista Proceso del 9 de agosto de 2009, al describir con su estilo acucioso e incisivo en lo que ha devenido el nuevo Canal 11 de televisión, otrora adalid cultural para las masas, nuestro canal 11 del Instituto Politécnico Nacional, refiere: "el viraje que le han dado para dejarla en una institución sin autonomía editorial, cuyos noticiarios constituyen una apología del régimen político actual, de sus decisiones erráticas, de la ingobernabilidad en que han sumido el país".En su artículo deja a salvo al único programa que a nuestro juicio cumple con la función informativa para el que fue concebido, a saber: "Primer Plano", con modificaciones de producción. Ahora bien, las "grandes" personalidades de la radio y televisión comercial, Joaquín López Dóriga, José Ramón Beteta, Juan Ruiz Healy, Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva, entre otros pregoneros del régimen, junto con sus especialistas, pretenden convencernos de las grandes obras que este régimen promueve y ejecuta en beneficio de los mexicanos. Acontecimientos y beneficios que se dedican a cacarear sin descanso a través de los infames "mensajes institucionales" sobre acciones policíacas, decisiones sobre macroeconomía, y su origen extranjero, salud, educación, etcétera. Desde el día de su III Informe el Presidente Felipe Calderón nos tiene atosigados con la nueva ética, la nueva moral de los superpolicías que hoy se encargan de nuestra seguridad. También, ¿en qué se beneficia la sociedad mexicana con mensajes como el que describe las características de seguridad de los nuevos billetes mexicanos si lo que falta es precisamente dinero en efectivo? Basta revisar los datos estadísticos que reporta Purificación Carpinteyro exsubsecretaria de Comunicaciones: 99 por ciento de la población está expuesta a la influencia de la televisión, con niveles de atención de casi 60 por ciento; le sigue la radio AM y FM con 77 por ciento de exposición pero con tan sólo 24 por ciento de atención.. En tercer lugar se encuentran las publicaciones diarias, con una penetración de 44 por ciento y 37 por ciento de atención. La propia ex servidora pública reconoce con pena que somos una sociedad de iletrados. "Sólo por ilustrar: en su conjunto, el tiraje diario de los principales diarios nacionales es de apenas un millón 145 mil ejemplares; en tanto que en Brasil, sólo uno de los periódicos, el de mayor circulación, diariamente tira más de un millón 200 mil ejemplares. En Argentina, El Clarín tiene una circulación diaria de 700 mil ejemplares, más del doble que el periódico mexicano de mayor circulación con apenas una tercera parte de la población. Comparando extremos, el Bild alemán tiene una circulación de casi 6 millones, es decir, cinco veces más que la circulación total de los diarios mexicanos". Carpinteyro delata: "En un mundo de ficción, las cadenas nacionales tienen la capacidad de presentar una realidad distorsionada y para 60 por ciento de la población sería la verdadera. En ello radica su poder: en su capacidad de crear o desaparecer personajes de la vida nacional, sobre todo a aquellos cuya permanencia en el poder, o su capacidad para acceder a él depende, a su manera de ver, de su exposición mediática".
|