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Por: María Elena Estrello Ícono nacional. Empresa encargada de la exploración, explotación, transformación, transporte y almacenamiento, distribución y ventas de primera mano del petróleo y gas natural extraídos del subsuelo mexicano y sus derivados. Pemex es petróleo. Caja chica de políticos, la empresa más rentable de México (aunque se afirme lo contrario), la fuente más importante de ingresos para el fisco, la gallina de los huevos de oro, Petróleos Mexicanos, Pemex, es hoy una vaca ordeñada. Con un ingreso corriente a junio de este año de 101 mil 89 millones de pesos, de acuerdo con el Balance Primario y Financiero de Pemex, Petróleos Mexicanos es uno de los más importantes proveedores de crudo de los Estados Unidos; es el tercer productor de petróleo en la Tierra; es la onceava empresa integrada y la doceava en reservas en el mundo. Además, es el “…único productor de crudo, gas natural y productos refinados en México”, según información de la paraestatal. Las reservas probadas de Pemex ascienden a 14.3 millones de barriles de petróleo crudo; la empresa posee 344 campos de exploración; 6 mil 382 pozos de explotación; 225 plataformas marinas; seis refinerías; siete plantas de almacenamiento y centros de distribución de petrolíferos; ocho complejos petroquímicos; 38 plantas petroquímicas; 11 buquetanques, así como mil 327 autotanques y 525 carrotanques (sin incluir a empresas que proporcionan servicio de transporte de hidrocarburos). Saqueo, en despoblado Según la Policía Federal, la empresa Petróleos Mexicanos es saqueada a través de medios de transporte. De este modo, petróleo crudo, Istmo, Maya, Olmeca, diesel, gasolina, combustóleo y posiblemente, gas licuado y natural son robados diariamente a la paraestatal. Esto no es nuevo. Lo novedoso es que hoy se involucre a empresarios del país del Norte y a Los Zetas. En ciertos sectores académicos se afirma que el gran saqueo a la paraestatal se realiza a través de los ductos y no del transporte del crudo, como se dio a conocer recientemente a los medios de comunicación. Si observamos hacia dónde se dirigen los poliductos, así como las rutas marítimas de Pemex, el propio lector puede sacar sus conclusiones. En su mayoría, las rutas son dirigidas hacia la frontera norte del país: existen ductos que van desde sitios como Ciudad Pemex, Coatzacoalcos y Minatitlán, hasta Ciudad Madero y de ahí hacia Reynosa; de Cadereyta hacia Ciudad Juárez; de Ciudad Obregón a Naco y finalmente, los que llevan de Rosarito a San Luis Río Colorado. De las rutas marítimas, podemos mencionar la que va de Salina Cruz a Rosarito; y la de Minatitlán a Ciudad Madero. Los ductos, con conexiones entre sí, recorren el país de sur a norte. Las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina y Armada de México, Caminos y Puentes Federales, Comisión Federal de Electricidad, Pemex, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, así como la Policía Federal, comparten la herramienta Plataforma México, donde los tres órdenes de gobierno (al menos en teoría) cruzan información, realizan análisis de bases de datos y aprovechan instalaciones de telecomunicaciones para “prevenir el delito y la delincuencia organizada”. Lo curioso es que aún con despliegue de tecnología, policía cibernética, elementos de inteligencia militar y grupos de fuerzas especiales, los robos a la paraestatal alcanzan millones de dólares.
Identificados, algunos saqueadores El comisionado Rodrigo Esparza de la Policía Federal aseguró que el grupo delictivo de Los Zetas utiliza documentos falsos de importación para el transporte de petróleo hacia refinerías estadounidenses que no identificó. Como resultado de un año de investigación, informó, se desintegró un grupo dedicado al lavado de dinero que operaba con recursos producto de la venta de condensados. Recientemente, se entregaron 2.4 millones de dólares al Sistema de Administración Tributaria (SAT) por concepto de robo de combustibles. El ilícito habría sido cometido por el empresario Donald Schroeder, presidente de la compañía Trammo Petroleum, quien se declaró culpable de adquirir crudo robado a Petróleos Mexicanos. Es importante señalar que fue el propio SAT, en coordinación con la Procuraduría General de la República y la oficina de Inmigration Customs and Enforcement (ICE) del gobierno de los Estados Unidos quienes realizaron las investigaciones correspondientes para detectar la sustracción ilegal de hidrocarburos, así como la venta ilícita del petróleo. ¿Y la Plataforma México? Resulta, entonces, que las autoridades dedicadas al cuidado de instalaciones estratégicas en territorio mexicano son incapaces de proporcionar seguridad a “los recursos de los mexicanos”. También en este ámbito el gobierno federal requiere ayuda internacional, ¿o será que los vecinos del Norte cuidan sus propios intereses? ¿peligra el petróleo barato, por no decir subsidiado? ¿Es el Cártel del Golfo sólo un chivo expiatorio? Por lo pronto, la Secretaría de Energía y Pemex exhortan a los ciudadanos a denunciar la venta ilícita de combustibles al: 01 800 2289660
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