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Por: Iliana Álvarez / SIP El río de sangre policíaca continua. Tijuana se ha convertido en la ciudad donde más agentes han caído en cumplimiento del deber. Los días de 2009 no logran terminar sin que un oficial haya sido acribillado; se ha llegado al grado que los agentes municipales no bajan la guardia en ningún momento, pues cada minuto están expuestos a ser afectados por el crimen organizado. Los delincuentes no sólo atacan a quienes tienen vínculos con ellos, sino que van por todo aquél que porte el uniforme de la corporación. Las estrategias de depuración donde se han removido más de 400 agentes y la recapacitación de más de mil policías no han sido suficientes para evitar que los criminales sigan haciendo de las suyas. Durante la presente administración se ha registrado el mayor número de uniformados muertos. Según cifras de Oficialía Mayor en total 55 agentes han perdido la vida, situación que marca la historia de Tijuana, pues nunca antes se había presenciado un panorama similar. La mayoría son agentes inocentes que se encontraban en lugar y momento equivocados. En este 2009 el pleito entre delincuentes y Julián Leyzaola han dejado 20 policías asesinados. Se presume que al finalizar el año la cifra podría incrementarse al doble, pues la mafia quiere a Leyzaola fuera de la Secretaría y advierte que continuarán las agresiones a agentes policíacos hasta conseguirlo.
Regresan las agresiones Después de algunas semanas de tranquilidad, el 6 de julio se desataron las agresiones nuevamente. En la colonia La Gloria, un comando descargó armas de alto poder en contra del agente Jerónimo Jiménez Calderón, quien perdió la vida al instante. En el lugar los delincuentes dejaron una cartulina enrollada sobre el cofre del vehículo policiaco, donde lanzan una amenaza dirigida en contra del Secretario de Seguridad Pública de Tijuana: “Si no renuncias Leyzaola te voy a matar cinco por semana”. Durante esa noche continuaron las agresiones en contra de los uniformados, así como las amenazas contra el teniente coronel las cuales fueron recibidas a través de frecuencia policíaca; la delincuencia organizada incluso ofreció una recompensa de un millón de dólares por la cabeza del Secretario de Seguridad. Los malhechores exigen se les permita hacer su “chamba”, pues según ellos, la Policía Municipal “está para detener ebrios ”. “No se metan con nosotros, la delincuencia organizada es otro nivel, no para ustedes”, aseguran. Esta no es la primera ocasión que Leyzaola Pérez es amenazado. Cuando fungió Director de la PEP los transgresores lograron echarlo, pero es muy probable que esta vez no lo consigan. Las amenazas y mensajes contra el Secretario no son tomados en cuenta por el Primer Edil, quien asegura que ningún delincuente decidirá quién se queda y quién se va de la corporación. “Su permanencia depende de los resultados que siga dando, nosotros no nos vamos a estar carteando con el crimen ni vamos a seguir la agenda de comunicación que ellos quieren”, asegura Jorge Ramos. Pero mientras se tiran amenazas unos en contra de otros, los afectados son los agentes municipales. Esta situación ha dejado muy mal sabor de boca y cientos de lágrimas han sido derramadas pues han la quitado vida a inocentes, jóvenes y mujeres, tal es el caso de Roxana Castro de 26 años de edad, quien falleció tras una emboscada en Terrazas del Valle el domingo 12 de julio. Castro era madre de dos menores que quedaron desamparados. Mientras tanto, los policías cumplen la orden de patrullar en convoys de tres vehículos, los cuales deben mantener cierta distancia entre ellos con la finalidad de repeler una agresión rápidamente. Dicha situación siembra temor en los policías, pendientes de la frecuencia donde cada noche se les amenaza con que cada noche habrá “fiesta” (agresiones contra los uniformados). Respecto a la renuncia que los delincuentes exigen al teniente coronel Julián Leyzaola, él asegura que no tiene por qué establecer diálogos con ellos, y admite que continuará realizando su labor. Si hay detenidos los presentará ante la autoridad competente, señala.
Las consecuencias de combatir al crimen organizado En cada acto fúnebre el Primer Edil, Jorge Ramos repite la misma frase trillada: “Esto es el resultado de nuestro combate a la delincuencia y que están siendo afectados¨. Asegura que las células delictivas han sido debilitadas por las recientes detenciones de sus miembros, como Filiberto Parra Ramos alias ¨La Perra¨, detenido el pasado 10 de junio. Ángel Jácome Gamboa, alias El Kaibil¨, capturado en una fiesta de Quince Años, así como la reciente detención de ocho sujetos que se capturaron el 7 de julio como presuntos responsables de agredir a agentes policíacos. Según la autoridad, no se descansará hasta tener tras las rejas a los infractores. Pero versiones extraoficiales aseguran que la autoridad estatal tiene identificados a los delincuentes que ordenan los ataques, simplemente no ha querido ordenar su captura, situación que se puede interpretar de diversas maneras, una de ellas, que el mismo gobierno tiene vínculos con los criminales. Casualmente, en días previos a las elecciones del 5 de julio, todo permanecía en calma. Policías anónimos indican que los mandatarios de la entidad llegaron a un acuerdo con la maña para que se tomaran un descanso y evitaran cometer actos delictivos y las votaciones no se vieran afectadas por la violencia. En Tijuana la población se pregunta cuándo terminarán estas agresiones, cuándo podrán trabajar los policías sin miedo de ser atacados por la espalda; hasta cuándo se detendrá a los cabecillas. Sobre todo, se cuestionan quién tirará la toalla primero, si la maña o el Secretario de Seguridad Pública.
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