Controlará el PRI la LXI Legislatura; el Ejecutivo, débil Imprimir

Por: María Elena Estrello / SIP

  • El tricolor contará con el mayor número de diputados federales

En las recientes elecciones intermedias realizadas en territorio nacional 34 millones 126 mil 794 sufragantes emitieron su voto. De pronto, el PRI se posicionó en un escenario que ni en sus mejores pronósticos esperaba: hacerse del control de la Cámara Baja, arrebatar al PAN el denominado corredor azul en el Estado de México al triunfar en 90 alcaldías, ganar cinco de las seis gubernaturas en disputa, así como ganar en los municipios de la zona conurbada de Guadalajara.

De este modo, la correlación de fuerzas políticas en México experimenta un cambio incómodo para el Ejecutivo, tan es así, que en mensaje a la Nación solicitó al tricolor trabajar en conjunto. No le queda de otra, pues de acuerdo con cifras del Programa de Resultados Electorales Preliminares del IFE, el PRI obtuvo 36.89 por ciento de votos; en segundo lugar, el PAN se llevó 27. 08 por ciento; el PRD, 12. 20 por ciento y el Partido Verde Ecologista de México, 6. 71 por ciento del total de los sufragios a nivel nacional.

La LXI Legislatura, la cual iniciará trabajos a partir del 1 de septiembre del presente y cuya función concluirá el 31 agosto de 2012, estará integrada de acuerdo con el número de votos obtenidos por cada partido en las elecciones de Diputados Federales. Así, de acuerdo a los principios de mayoría relativa y representación proporcional, el PRI tendrá 238 curules en las que igual número de legisladores velará por los intereses de sus electores. En tanto, 142 diputados del PAN tratarán de respaldar las políticas del Ejecutivo y 71 diputados por el PRD harán lo propio por sus correligionarios. Además, en la misma Cámara de Diputados el Partido Verde contará con 22 legisladores; el PT, 12; Nueva Alianza, ocho y Convergencia Democrática tendrá siete diputaciones.

Si el voto nulo pudiera ser representado en el Congreso de la Unión, el sector de la población anulacionista contaría con al menos 12 diputaciones. Sin embargo, esta figura de participación ciudadana no está contemplada por el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, por lo que un millón 839 mil 971 electores que decidieron no votar por ningún ofertante político, cumplieron como ciudadanos al asistir a las urnas; al mismo tiempo, manifestaron su rechazo o inconformidad, pero se quedan sin quien los represente en la legislatura próxima a integrarse.

Al Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa le queda un reducido margen de maniobra en materia de iniciativas que él desearía fueran aprobadas por el próximo Congreso tales como IVA en alimentos y medicinas, la reforma laboral, así como la última joya de la corona: la venta de Pemex. Además, el PRI tendrá peso indiscutible en la conformación de los Presupuestos de Ingresos y Egresos del próximo trienio. Entonces, para desgracia del Jefe del Ejecutivo, tendrá que echar mano de sus más hábiles operadores políticos si quiere tener de su lado al PRI, cuestión que parece complicada, pues el tricolor ya inició su trabajo electoral con miras al 2012. El Coordinador del tricolor en el Senado, Manlio Fabio Beltrones expresó su disposición a trabajar "de la mano" con las diversas fuerzas políticas del país. Por lo pronto el tricolor se da el lujo de poner condiciones.

De ser la tercera fuerza política, el Partido Revolucionario Institucional volvió al "carro completo", hecho que convierte al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto como presidenciable indiscutible. El sobrino de Arturo Montiel, apoyado por el denominado grupo Atlacomulco, está feliz. Su campaña televisiva vaya que rindió frutos. En los corrillos políticos se habla que el triunfo del PRI se debe a la compra de votos y maniobras clientelares.

En el Distrito Federal, de 66 legisladores que conformarán el Congreso local, el PAN obtuvo 14 diputaciones en la Asamblea de Representantes. El PRI, se hizo de ocho curules; el PRD tiene la mayoría con 28 diputados; el PT, seis; el Partido Verde, cuatro; Convergencia Democrática, uno; Nueva Alianza, dos; PSD, uno y PRD-PT, dos, de acuerdo con información del IEDF.

El PRD conserva su espacio en trece de las dieciséis delegaciones políticas del DF; en tanto, el PAN gana en Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Cuajimalpa. El PT, gracias a su controvertido candidato Rafael Acosta "Juanito", triunfa en Iztapalapa, la delegación más poblada de la capital mexicana. Otro que se perfila como presidenciable es Marcelo Ebrard Casaubón aunque su partido, el PRD, atraviesa por una severa crisis al interior. También este partido utiliza métodos a través de "programas sociales", con el objetivo claro de ganar elecciones.

En tanto, por el PAN, el delfín favorito de Felipe Calderón Hinojosa, Juan Camilo Mouriño, perdió la vida en noviembre, y el más viable en su gabinete es Juan Molinar Horcasitas, actual Secretario de Comunicaciones y Transportes, exdirector del IMSS, aunque con el asunto de la guardería ABC tampoco resultó ileso. Otro hombre del Presidente es César Nava, quien se registró como candidato a Presidente de su partido. Calderón parece no entender que debe tener una sana distancia con su partido si no desea perder más votos en 2012.

El partido del Presidente la tiene difícil pues donde no perdió, como en Baja California, que logró obtener 254 mil 496 votos y ganó los ocho distritos de Tijuana, Mexicali y Ensenada se registró un elevado número de votos nulos, es decir, de un total de 669 mil 586 bajacalifornianos que sufragaron, 45 mil 582 electores de la entidad anularon su voto. O lo que es lo mismo, donde el PAN no cae, resbala. Pero Osuna Millán se perfila como hombre fuerte de su partido pues ganó de todas, todas.

A nivel nacional, votos de castigo, a nivel local, poca participación ciudadana. Duro revés para el PAN. Las aspiraciones de Héctor Osuna para lanzarse como candidato del albiceleste a la gubernatura seguirán guardadas para el 2012, cuando retomará su aspiración a la grande en Baja California. Para ello, seguro contará con apoyo familiar.