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Por: María Elena Estrello - Más de 27 mil 800 casos confirmados en el globo terráqueo
Según las autoridades sanitarias del país, en México a diferencia del resto del mundo, los contagios por influenza humana AH1N1 en territorio nacional van a la baja. Sin embargo, hace días se registraron rebrotes de la enfermedad en el Distrito Federal y en Chiapas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, existen más de 27 mil 800 personas contagiadas por el virus “peligroso”, pero curable. “Si la alerta de la información no se hubiera dado, el daño para otros países hubiera sido enorme”, dijo en conferencia de prensa el Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, por lo que solicitó a la OMS recursos económicos para resarcir al país más afectado por la epidemia, en este caso, México. Cabe señalar que la petición de nuestro país por su “sacrificio” no fue respondida. Recordemos que el jueves 23 de abril del año que corre, el Secretario de Salud, del Gobierno Federal informó que en la Ciudad de México y el Estado de México se observaron casos de influenza atípica. De acuerdo a Córdova, se enviaron muestras a laboratorios extranjeros para que efectuaran estudios rigurosos que confirmaron que se trataba de un virus nuevo. Debido a la alta transmisibilidad del virus, el Gobierno Federal ordenó suspender labores en instalaciones de todos los niveles educativos, desde educación inicial hasta postgrado, como parte de una serie de medidas de emergencia para evitar contagios. Fue una situación sin precedente en México: las medidas de higiene se hicieron rigurosas. Cero contacto humano. Cubrebocas obligatorio en transporte público. Restaurantes, discotecas, bares, cines, y teatros en DF y área metropolitana cerrados por la contingencia sanitaria y lo increíble: las calles de una de las ciudades más pobladas del mundo más solas que Dios. Acuerdos políticos no lograron materializar el milagro realizado por la pandemia de influenza humana AH1N1: reunir al Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa y al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. Mientras, y a pesar de las recomendaciones para evitar lugares concurridos, lavarse las manos de manera frecuente, estornudo “de etiqueta”, consumo de frutas ricas en vitamina C, uso de gel antibacterial, cubrebocas, guantes desechables, así como la utilización de soluciones cloradas para la limpieza, el virus se extendió por las 32 entidades del país. De acuerdo con información de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, México dio muestra de responsabilidad al donar la cepa de virus A H1N1 a la OMS, para contribuir con el desarrollo de una vacuna. En la actualidad, México registra cinco mil 700 casos confirmados de la enfermedad respiratoria, así como una centena de muertos, el mayor número de ellos en el Distrito Federal, Estado de México y San Luis Potosí. Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Austria, Australia, Bahamas, Bahréin, Barbados, Bélgica, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Islas Caimán, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chipre, Dinamarca Dominica, Ecuador, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, El Salvador, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Holanda, Honduras, Hungría, India, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Jamaica, Japón, Kuwait, Líbano, Luxemburgo, Malasia, Nicaragua, Noruega, Nueva Zelanda, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, República de Corea, República Checa, República Dominicana, Rumania, Rusia, Singapur, Suecia, Suiza, Tailandia, Trinidad y Tobago, Turquía, Uruguay, Ucrania, Venezuela y Vietnam, son los países que reportan infectados por el virus de referencia, de acuerdo con información de la OMS. El número de contagiados crece día con día, por lo que es posible que al momento de leer estas líneas las cifras hayan cambiado. El mayor número de casos está concentrado en los Estados Unidos de América, con un número superior a los 13 mil casos, seguido por México, donde curiosamente es el lugar donde mayor número de fallecidos se han registrado. De acuerdo con la OMS, “las fallas de registro de contagiados en el mundo es la debilidad de la emergencia contra la pandemia”. En la actualidad, el organismo realiza sus propias verificaciones. Entre líneas podemos leer que quizá el organismo dio por hecho que en nuestro país se contaba con un sistema sólido para hacer frente a una contingencia epidemiológica, pero los hechos y la inconsistencia en las cifras de la Secretaría de Salud demostraron lo contrario. Luego entonces, México, no “salvó al mundo” sino que sólo logró confundir a la opinión pública nacional e internacional. Asa Cristina Laurell, quien encabezara la Secretaría de Salud en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal, afirma que “paralizar al país no ayudó a controlar la influenza. Lo que debería haberse hecho es una intensa búsqueda de casos, de contactos y la aplicación de cercos para aislarlos y tratar a los enfermos como se está haciendo en otros países”. En medios nacionales se han conocido historias de contagiados por el virus de la influenza humana que sufrieron además de la enfermedad, un calvario para ser atendidos en el IMSS, ISSSTE y otros organismos estatales de salud. A dos meses de que nos desayunáramos con la noticia de la existencia de un nuevo virus compuesto por ocho genes: dos de aves, uno de humanos y el resto de origen porcino, tres de cerdos de Estados Unidos y dos de animales euroasiáticos, continuamos sin la vacuna para combatirlo. La comunidad investigadora del Instituto de Biotecnología de la UNAM labora en un proyecto para crear un fármaco contra el virus AH1N1, sin embargo, el investigador emérito de dicha institución Francisco Bolívar Zapata dijo en un foro en el que se analizó la influenza humana que “el país debe desarrollar la capacidad de elaboración de antivirales de segunda y tercera generación que combatan la enfermedad” y enfatizó en el riesgo de que surjan nuevas cepas resistentes al Tamiflú (oseltamivir fostato).
El catarrito financiero se convirtió en influenza económica A dos meses de la epidemia que cambiara algunos de los malos hábitos higiénicos de los mexicanos, se registran pérdidas económicas en los principales destinos turísticos nacionales, a tal grado que el Gobierno Federal lanzó la campaña ¡Vive México! para promocionar al país, donde miles de trabajadores de la llamada industria sin chimeneas vieron afectado su ingreso o su trabajo. En plena contingencia sanitaria finalmente, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens aceptó que México estaba en recesión, con lo que en extraña mutación que sólo ocurre en tierras mexicanas, el catarrito financiero de 2008 se convirtió en influenza económica en 2009. Se estima que la economía mexicana cayó 8 por ciento en el segundo trimestre del año. Las tiendas de autoservicio fueron las grandes ganadoras, pues debido a las compras de pánico y a las vacaciones obligadas, aumentó el consumo de bebidas alcohólicas y productos de limpieza. Se informa que en la cadena Wal Mart las ventas crecieron nueve por ciento durante el periodo de contingencia sanitaria.
Las campañas electorales En la capital de la República y aprovechando la contingencia sanitaria, el PRD obsequió gel antibacterial y cubrebocas a los capitalinos. Un candidato del PRI en Nuevo León aprovechó para maquilar cubrebocas que luego repartió. El Partido Verde Ecologista difundió en los medios los síntomas de la influenza, así como las medidas para prevenirla. En el PAN alguien sugirió atacar la medida del cierre de restaurantes tomada por Ebrard por “impopular”. Se criticó también la corbata del Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, quien no acató la recomendación de no usar tal prenda. Menos mal que los partidos acordaron no aprovechar la coyuntura.
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