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Marco Antonio Blásquez / SIP - Nunca Baja California había tenido un gobernador en funciones tan cerca del candelero de la sucesión
Cuando José Guadalupe Osuna Millán buscaba el voto popular en el 2007 hablaba de llegar con él hasta el 2012, o sea 5 años de gobierno, 5 años de alianzas. Decía el candidato panista que ajustaría la Constitución para que la elección estatal se empatara con la federal y de esa manera ahorrar recursos. Esto no fue posible porque la negociación con el Congreso local se complicó. Sin embargo, al paso del tiempo, la posibilidad de que Osuna Millán permanezca 5 años, o incluso 4 en el gobierno se ha acrecentado ampliamente tras la combinación de resultados en la pasada contienda federal, en la que si bien el PRI, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Peredes resultaron ser los grandes triunfadores, por el bando perdedor panista surge un gran triunfador: José Guadalupe Osuna Millán, quien con la venia presidencial y del propio partido asumió el liderazgo político del PAN tras la renuncia de Germán Martínez. Y no sólo eso: lo hizo frente a los gobernadores y líderes parlamentarios panistas con el inobjetable mérito de ser el único panista que entregó cuentas de "carro completo". En Baja California podemos alegar muchas cosas: que Osuna Millán robó en despoblado al PRI valiéndose de la división entre Jorge Hank y Castro Trenti, que el sistema local en complicidad con el federal hizo trampas para ahuyentar electores de oposición, que los trineos del apoyo social se vaciaron sobre las áreas estratégicas. En fin, se puede decir misa, pero lo cierto es que ante los ojos del presidente Calderón y de los principales "tlatoanis" azules, Osuna Millán es el líder del momento, con los merecimientos, la experiencia administrativa y el temple para ser nominado candidato a la presidencia de la República. No hay quien puede ponérsele enfrente: Mouriño ya no está; Creel y Madero están desacreditados; los gobernadores, el que no entregará el mando pronto, entregó malas cuentas electorales. ¿Germán Martínez? Impensable. No fue una casualidad que Osuna Millán lidereara el bloque compuesto por: Emilio González (Jalisco, perdedor); Marco A. Adame (Morelos, malas cuentas); Manuel Oliva (Guanajuato, malas cuentas); Héctor Ortiz (Tlaxcala, malas cuentas); Marcelo de los Santos (SLP, perdedor); Francisco Garrido (Querétaro, perdedor), Luis Armando Reynoso (Aguascalientes, malas cuentas). En esa reunión también estuvieron los líderes parlamentarios en las cámaras de Diputados, Héctor Larios; y de Senadores, Gustavo Madero, además de Rogelio Carbajal, secretario general del PAN, y Roberto Gil, representante del PAN ante el IFE. ¿Fuera de los citados habría algún panista más que podría meterse a la pelea? Los ocho gobernadores y los líderes parlamentarios del Partido Acción Nacional (PAN) cerraron filas en torno a Germán Martínez y lo respaldaron, tras el anuncio de su renuncia a la presidencia nacional, debido a la derrota electoral. Osuna Millán pidió "unidad" y una "transición ordenada" en la sucesión. Reconoció el trabajo "responsable", "valentía y congruencia" de Germán, al asumir la parte de responsabilidad que toca a la dirigencia frente a los resultados, pues su separación "lo honra". Osuna Millán aseguró que acompañarán el proceso de transición ante la salida de Germán Martínez y mencionó que los mandatarios panistas "estaremos atentos a los pasos internos que conforme a nuestros estatutos generales se darán en los próximos días para elegir un nuevo presidente nacional". Tras la derrota, pidió el compromiso de los panistas para que la reflexión sea "honesta y crítica", para identificar y corregir, sin titubeos ni pretextos, las causas de los "malos resultados que el domingo pasado obtuvimos en las urnas". No hay mucho que pensar ni analizar. Nunca Baja California había tenido un gobernador en funciones tan cerca del candelero de la sucesión. Ha habido mandatarios muy cercanos a la querencia de los presidentes, ha habido compadrazgos (como el caso JLP-Bob), amistades vistosas, pero no sinceras (como Fox-Elorduy). Empero, nunca un gobernador panista de BC había encontrado una ventana de oportunidad como la que con todo mérito político, técnico y estratégico ha encontrado Osuna Millán. En su ficha laboral, el gobernador tiene los nada despreciables antecedentes de director de área, alcalde, diputado federal y gobernador. De 3 elecciones disputadas, 3 ganadas.
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