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Por: Lic. Enrique Méndez Las exclusiones deben continuar Paso a paso, suman casi 500 patrulleros y jefes de Policía Municipal de Tijuana que han sido removidos y muchos consignados a la autoridad federal para su investigación por sospechas de tener nexos con el crimen organizado en Baja California. Sin duda, que ha sido difícil para el Presidente Municipal nacido en Tijuana, decidir que los policías dados de baja simplemente no retornen a la corporación aunque una vez terminada la indagatoria de la SIEDO, cualquiera de ellos pudiera ser exonerado. De acuerdo a lo planteado por Jorge Ramos Hernández, a quien merezca indemnización se le cubrirá lo que marcan los tribunales en materia laboral, pero cuando menos durante su trienio, ninguno de los que han sido excluidos de la Secretaría de Seguridad Pública, podrá retornar a la policía de Tijuana. Desde Subdirectores, Comandantes, Subcomandantes, Jefes de Distrito y oficiales de rango, incluyendo a patrulleros y motociclistas, uno a uno han ido sumando la cada vez más extensa lista de quienes según inteligencia militar y la Procuraduría de la República, desde la Policía Municipal estuvieron sirviendo a personajes del narcotráfico así como a multihomicidas y líderes de bandas dedicadas al secuestro y robo de vehículos a la alta escala. También es relevante la determinación de cambiar de tajo a todos los policías de Mesa de Otay, incluyendo a los mandos de esa jurisdicción. En su lugar asignó a integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional y a elementos jóvenes recién egresados del Instituto de Capacitación, previamente certificados por la federación como dignos de confianza para cuidar de la seguridad de los tijuanenses. Ramos Hernández ha ejercido en pleno sus facultades como Jefe Político de la ciudad para mejorar a Tijuana, primero en materia de limpieza y alumbrado público, luego a grandes pasos ha ido transformando las principales vialidades en este lado de la frontera y aunque con menor impacto a los ojos de la comunidad, ha relevado a medio millar de uniformados quienes según el gobierno de la nación eran baluarte del delito y enemigos de la seguridad de los tijuanenses. Eso en año y medio. Hay que ver qué es lo que hace por su ciudad el alcalde de Tijuana en lo que resta de la segunda mitad de su gobierno. Mientras tanto, las exclusiones de malos policías municipales, debe ser apoyada por la población para continúe.
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