Aprueban fast track Ley para Combate al Narcomenudeo de Calderón PDF Imprimir E-mail

Por: María Elena Estrello /SIP

  • Bajo pretexto de la contingencia epidemiológica, la legislación no fue analizada a profundidad

Con el pretexto de la contingencia sanitaria provocada por el virus de la Influenza Humana A (H1N1), el Senado de la República aprobó fast track y a puerta cerrada con cal y arena, con 87 votos a favor y 10 abstenciones el dictamen de la llamada Ley para el Combate al Narcomenudeo, el cual no pudo ser analizado a fondo. La mencionada legislación luego de ser aprobada por la Cámara Alta, fue turnada a la Cámara de Diputados.

Una vez en la Cámara Baja, 184 legisladores votaron a favor; 88 en contra y hubo 44 abstenciones. Aunque hubo diputados de todos los partidos políticos votaron en contra, la realidad es que tampoco se dieron el tiempo para discutir a detalle la conocida como Ley Antinarcomenudeo.

La Ley para el Combate al Narcomenudeo establece obligaciones de los gobiernos federal, estatal y municipal en la prevención de la posesión, comercio y suministro de narcóticos, así como las dosis máximas de consumo de estupefacientes permitidas.
Gracias a la polémica legislación, los ciudadanos mexicanos podrán poseer dosis “mínimas” de drogas para consumo personal e inmediato, sin que esto constituya un acto punible. Por ejemplo, se podrán portar hasta cinco gramos de mariguana; dos gramos de opio; 50 miligramos de heroína; 500 miligramos de cocaína; 0.015 miligramos de LSD (Acetil del Ácido Lisérgico), así como 40 gramos de “cristal” o de metanfetaminas, en cápsulas.

De acuerdo con el Secretario de la Comisión de Justicia de la Cámara Alta, Tomás Torres Mercado, la Ley Antinarcomenudeo proporciona a los gobiernos estatales las herramientas para que investiguen y castiguen la compra, venta, suministro y posesión de estupefacientes.

El Presidente de la Comisión de Justicia del Senado de la República, Alejandro González Alcocer señaló que “la intención no es criminalizar el uso de drogas sino un acuerdo que proporcione a los adictos a sustancias prohibidas una alternativa real para su tratamiento”.

Algunos artículos de la Ley General de Salud, del Código Penal Federal y del Código Federal de Procedimientos Penales tuvieron que reformarse, adicionarse y derogarse para dar cabida al nuevo ordenamiento “que no pretende criminalizar el consumo de drogas”.

En su momento, antes de que el Senado diera el sí a la norma que regula el antinarcomenudeo, el senador del Partido del Trabajo, Ricardo Monreal Ávila, insistió que debido a la importancia de la ley propuso al Presidente de la Mesa Directiva suspender la sesión y reiniciarla al terminar la emergencia sanitaria originada por la epidemia de Influenza Humana A (H1N1), sin embargo, no tuvo éxito.

Monreal argumentó que al dotar a las entidades federativas y a los municipios de la facultad de investigar, sancionar, perseguir lo antes conocido como delitos contra la salud y que eran del orden federal, señaló que ahora las policías estatales y municipales se encontrarán en una situación difícil, pues en algunos casos no tienen permisos de portación de armas. Además, mencionó que con las nuevas actividades que tendrán que realizar “es mandarlos a corromperse de manera peligrosa”.

En una gira realizada al interior del país a mediados de abril, antes de la contingencia sanitaria, el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, apremió al Congreso de la Unión a que debatiera y resolviera con celeridad la Iniciativa de ley propuesta por él “para detener el narcomenudeo”.

Al parecer, la idea de “legalizar” sustancias ilegales no es exclusiva del Gobierno Federal de México. Recientemente, en el Estado de California, en el vecino país del norte, el Gobernador Arnold Schwarzenegger señaló en una conferencia de prensa que vería con buenos ojos la iniciativa de legalizar el uso de la mariguana si eso “le ayuda a solucionar el déficit fiscal que padece el estado…estoy abierto a ideas sobre la creación de ingresos extras”, dijo.

México es un país con graves problemas de salud pública como obesidad, diabetes, hipertensión arterial, cáncer y depresión, por mencionar algunas. A éstas habría que agregar el alcoholismo. Con esta nueva ley sólo nos queda esperar a que no se incremente el número de adictos entre la población infantil y juvenil nacional, cuestión que parece complicada.

El Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de Salud 2007-2012 señalan que para “lograr un México saludable se requiere implementar estrategias anticipatorias que fortalezcan y amplíen la lucha contra riesgos sanitarios, favorezcan la cultura de la salud y el desarrollo de oportunidades para elegir estilos de vida saludables”. Es cuestionable que con la Ley Antinarcomenudeo el modo de vivir de los mexicanos sea más sano.

Quizá la producción, transporte venta y consumo de drogas aumente con la tolerancia jurídica. Hay voces que indican que las personas que acostumbran usar drogas no van a dejar de utilizarlas porque las prohíban. Sólo que hoy, ¿se harán más adictas?

 

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