Sufre Baja California con sendas epidemias PDF Imprimir E-mail

Por: Leticia Durán/SIP

  • Urge apoyo del Gobierno Federal para terminar con la ricketssia

Durante el mes de marzo en Mexicali, Baja California, se detectó Ricketssia en la comunidad de Los Santorales, un problema preocupante pues niños, jóvenes y ancianos empezaron a enfermar y algunos, a morir a causa de esta bacteria proveniente de las garrapatas. Dicha situación fue opacada en abril, cuando México se paralizó debido a la alerta de salud emitida por el Gobierno Federal ante una posible epidemia de Influenza.

De la noche a la mañana, el país se contempló como la fuente de contagio de la Influenza A denominada H1N1. Fue hasta mediados de mayo cuando la alerta por este virus disminuyó en magnitud. Sin embargo, en Baja California, vuelve a retomarse el tema de Ricketssia con nuevos números, pues los contagios han aumentado y la bacteria ha emigrado a otros municipios de la entidad.

Las acciones de la Secretaría de Salud y el Gobierno Federal fueron expeditas, incluso calificadas por algunos como exageradas. Paralizaron actividades sociales, escolares y hasta laborales. En el caso de Baja California, estas acciones fueron realizadas de manera paulatina. Pasaron más de dos semanas para que se detectara el primer caso de Influenza A H1N1. El problema de salud se magnificó, pero la respuesta tanto de gobierno estatal como de cabeceras municipales quedó en entredicho.

A decir del Grupo de Reacciones Epidemiológicas de la Secretaría de Salud, nadie, ningún estado o municipio está listo para enfrentar una epidemia de salud, pues siempre es necesario destinar una fuerte cantidad de recursos económicos para la adquisición de medicamentos y personal extra encargado exclusivamente de detectar el problema epidemiológico al que se está expuesto.

En el caso de la Influenza Humana el Gobierno Federal destinó recursos, sin embargo, para el caso de la Ricketssia aún no hay actividades que sugieran que el apoyo viene en camino. La Secretaría de Salud realiza esfuerzos para limpiar y fumigar las zonas más vulnerables en el Estado, pero los recursos no alcanzan para eliminar un problema de esta magnitud. Al parecer, la bacteria avanza más rápido que las acciones.

Temor en las escuelas

Las escuelas son otra preocupación pues una vez más la deficiencia del Sistema Educativo Estatal se hace evidente. Aunque por disposición oficial las clases se suspendieron con el asunto de la Influenza, el regreso a clases sin duda fue caótico, pues cuando las consultas y la psicosis habían disminuido en Baja California, miles de estudiantes de educación básica fueron regresados a sus hogares y enviados a las instituciones de salud para revisión médica.

Estas acciones fueron criticadas por la Secretaría de Salud, pues según el Jefe de la Jurisdicción de Salud en Tijuana, doctor Ernesto Macareno Alvarado, faltó capacitación para docentes y directivos encargados de instalar los filtros sanitarios a la entrada de cada una de las escuelas en el Estado.

En cuanto a la bacteria de la Ricketssia, el Sistema Educativo Estatal se encuentra en peor situación, pues no cuenta con los recursos para fumigar todos los planteles que se ubican en zonas vulnerables. Se informa que un salón de clases puede convertirse en foco de infección que puede afectar a la población de Baja California.

Es importante destacar que durante la alerta sanitaria se vio reflejada la falta de equipo de investigación en las dependencias de salud pertenecientes al gobierno, pues cuando era detectada alguna persona sospechosa de ser portador de virus, las muestras se tenían que enviar a la Ciudad de México; mientras, se tenían que esperar los resultados de tres a cuatro días, por lo que a los pacientes les fueron administrados medicamentos comunes corriendo el riesgo de que su condición empeorara.

El peligro de que la población siga en contagio se encuentra latente; los enfermos de Ricketssia aumentan en la entidad y en los diferentes municipios. Este problema sí puede generar una epidemia en Baja California. Es notable que tanto al gobierno del Estado como a los diferentes municipios el problema la bacteria los tomara por sorpresa.

Sin el apoyo del Gobierno Federal será difícil que las acciones que se están realizando puedan llegar a controlar la epidemia que al parecer se les sale de control. En caso de que esto empeore, será difícil que la ciudadanía pueda contar con el apoyo de las instituciones, pues en esta epidemia local, las acciones han dejado mucho que desear.

 

Colaboradores

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