Confidencial / Julio 2009 PDF Imprimir E-mail

Por: Marco Antonio Blásquez

¿Por qué no votaré por el PAN?

Aunque me asumo con tendencias liberales, históricamente he sentido un profundo respeto por el Partido Acción Nacional. Hasta antes de que Vicente Fox asumiera la Presidencia de la República, estaba convencido de que el PAN era el partido mejor organizado y solvente de los que componen la oscura gama del sistema político mexicano.

Como partido de oposición, el PAN dio grandes lecciones de cohesión y democracia interna. Fue capaz de soportar las embestidas del régimen priísta y lo que es más, accedió al Poder Ejecutivo Federal por la vía institucional, producto de una elección incuestionable.

Sin embargo, como toda institución, el poder lo ha debilitado y en ciertos casos, envilecido. En su seno, ya abundan los funcionarios corruptos, simuladores y acomodaticios así como las prácticas corruptivas y populistas que antes el PAN tanto criticaba del PRI. Inclusive, sobre el “trono” de Felipe Calderón pesa la duda de un fraude electoral.

Nunca he votado por un candidato panista a la Presidencia de la República, pero casi siempre he sufragado por este partido para el Congreso local y federal. Creo que la verdadera vocación del PAN más que gobernar, es legislar. De allí que me considere “voto duro” panista cuando de elecciones legislativas se trata.

Sin embargo, en esta elección intermedia he decidido no votar por el PAN. Será la primera elección intermedia en que no sufrague por este partido. Las cúpulas blanquiazules lastimaron mi sentimiento ciudadano al imponer en mi distrito (05 de Tijuana) a una persona completamente ajena a los intereses de la comunidad.

Como de todos es sabido, en esta nueva faceta el PAN-Gobierno resolvió, primero, llamarle “designación ciudadana” al autocrático “dedazo”; y segundo, imponer a Gastón Luken Garza como candidato del 05 distrito, una demarcación históricamente dominada por el PAN.

Observo varias leperadas en este proceder:
     1.- La cúpula panista vendió un distrito “seguro” a Gastón Luken y a sus patrocinadores trasnacionales para que tuvieran una vergonzosa representación en el Congreso.
     2.- A los panistas de base, que han porfiado por la representación de ese distrito, les conculcaron el derecho a ser vencidos democráticamente en una convención. Sencillamente los hicieron a un lado.
     3.- A quienes vivimos y votamos en ese distrito nos mandaron decir que somos unos “agachados borregos”, mercancía de “swap meet” electoral, capaces de reafirmar tal bajeza con nuestro “voto duro”.

Como votante del 05 Distrito me pregunto ¿quién es Gastón Luken?, ¿por qué he de darle mi voto a un candidato que abierta y descaradamente me está mostrando que fue sembrado en mi distrito para llegar al Congreso y promover todas las iniciativas tendientes a socavar nuestra riqueza energética?

He decidido no votar por el PAN. Pero no sólo eso. Debido al peligro que representa que un individuo de estas características llegue al Congreso, me he convertido en un promotor del voto en su contra. No se cuántas personas pueda convencer, cinco, diez, cinco mil… no sé. Pero de lo que estoy seguro es que a mí no me contarán entre los que validaron esa jugada de prostíbulo electoral.
 

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
J. Ignacio Carlos Huerta
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
Páginas Web Tijuana