Bulimia y anorexia, conociendo a Mía y Ana PDF Imprimir E-mail

Por: Karla Verónica Gutiérrez

Se come en exceso para después devolverlo o no se ingiere alimento por temor a engordar. Son enfermedades que acaban lentamente con la vida del ser humano, antes carecían de nombre pero hoy se les conoce como anorexia (Ana) y bulimia (Mía); son dos de los trastornos alimenticios que existen. Lo más importante: tienen cura y se puede salir adelante.

Trastornos alimenticios en solitario
Tanto la anorexia como la bulimia son enfermedades cuyo único centro de atención es el físico, sin embargo no sólo destruyen el cuerpo sino van acabando con el alma de las personas que las padecen. Pero, ¿por qué la anorexia y la bulimia en la mayoría de las ocasiones van acompañadas? Al respecto, la psicóloga Rosaura Torres Araíz manifiesta que tanto los estudios médicos como los psicológicos señalan que la bulimia es una parte de la anorexia.

“Son como un subtipo, ambas (enfermedades) como trastornos de la alimentación. Éstas siempre van acompañadas por la siguiente razón: el bulímico es aquel que detiene su necesidad de alimentarse, pero de tal manera que baja su peso hasta un 50 por ciento, de ahí que esos periodos de hambre tan grande provoquen que el individuo coma después abruptamente y de manera exagerada, formando un ciclo que no se puede romper ya que el mismo organismo comienza a reconocerlo normal”, dijo.

Por otro lado, la especialista señala que este trastorno se vuelve adictivo, ya que cuando se cumplen todos y cada uno de los síntomas del trastorno de la alimentación se considera una adicción.

“A la bulimia y a la anorexia se les debe tratar como lo que son: una adicción. Estamos hablando de un cuadro psicopatológico donde el paciente es un adicto; son problemas tan complejos que no se pueden tomar como enfermedades de poca gravedad, se debe tener cuidado. La bulimia lleva a la obesidad y ésta última es uno de los mayores factores de muerte en nuestro país. Por otro lado, tenemos a la anorexia, la cual si no se atiende la persona termina en la tumba” indicó Torres Araíz.

Detectando a Mía y Ana

Resulta más sencillo detectar a aquella persona que está sufriendo anorexia que a quien aparentemente se alimenta y después a escondidas de la familia se provoca el vómito. Al respecto, la psicóloga Rosaura Torres manifiesta: “Cuando por razones obvias los padres se dan cuenta que alguno de sus hijos o algún familiar está padeciendo anorexia deben acudir de inmediato con el especialista. El médico debe saber reconocer que no puede tratar el trastorno por sí mismo, sino que debe abordar el asunto en conjunto con la familia, un psicólogo y apoyándose en el nutriólogo” dijo enfática.

En el caso de las personas que padecen este tipo de trastornos se puede encontrar que quienes sufren de bulimia sienten necesidad por controlar su peso, desean controlar internamente lo que están viviendo tomando como escudo el símbolo de la alimentación.
“Al simbolizar la comida con el placer, el bulímico sobrevalora la alimentación y desea bajar su ansiedad comiendo así, el bulímico se contradice porque desea la aprobación social y come al asistir a eventos, pero al mismo tiempo quiere la aprobación en sí mismo. De ahí que no pueda llevar ambas situaciones y se castigue provocándose el vómito para sacar de su cuerpo el pecado que ha cometido al comer, por llamarlo de alguna manera”, según Torres.

Cabe señalar que una de las trampas que comúnmente cometen las personas que padecen bulimia es la rapidez con la que se levantan de la mesa al terminar de comer -para ir a provocarse el vómito -. Por lo regular, al entrar al baño abren las llaves del agua ya sea de la regadera o el lavamanos para, con el sonido del agua, ocultar lo que en realidad están haciendo. Para el paciente bulímico un día normal no puede terminar sin provocarse el vómito.

Lejos de lo que se pudiera creer, la bulimia no sólo tiene que ver con la provocación del vómito tras ingerir cualquier tipo de alimento aún en pequeñas cantidades, sino también con el uso de laxantes, purgantes y ejercicio extenuante, pues por remordimiento de conciencia el bulímico se castiga haciendo trabajar de más al cuerpo para aliviar un poco su sentimiento de culpa.

 “Algunas de las personas que pasan largas horas en el gimnasio pueden tener todo el perfil de un bulímico, porque aunque no están vomitando se castigando por la ingesta desmesurada de alimentos que tomó el día o la noche anterior”, de acuerdo con la psicóloga Torres.

Alcohol y “cristal” para bajar de peso
La psicóloga Torres Araíz manifestó a este medio que una de las drogas que en los últimos tiempos están consumiendo las personas con tal de bajar de peso, es el cristal, independientemente de la adicción al alcohol como inhibidor del apetito.

“He tenido pacientes gorditas - me refiero a obesidad - y me confiesan que están bajando de peso tomando anfetaminas y un sin fin de medicamentos. Lo más impresionante es que han llegado al grado de utilizar el cristal para poder bajar de peso. Esta droga está de moda y según mis pacientes esto es lo único que las ha hecho parar de comer. Pero van de una adicción a otra” describió.

Otras enfermedades asociadas son alcoholismo, drogadicción, depresión y ansiedad. Según la psicóloga Torres, algunos investigadores del perfil de personas con trastornos alimenticios, aseguran que la madre ha jugado un papel relevante en el desarrollo de dichas enfermedades, y al respecto asegura: “Algunos investigadores señalan que influye el hecho de haber tenido una madre sobreprotectora, que daba un valor muy significativo a los alimentos, en lugar de brindar a los hijos amor y afecto”.

Los trastornos alimenticios son asociados a la figura materna, ya que si desde pequeño se escuchó a mamá quejarse de su físico; estar hablando de dietas constantemente; existía rechazo a ciertos alimentos por temor a engordar o se hacían comentarios negativos por el sobrepeso, lógicamente el niño o la niña creerán que los alimentos son malos ya que únicamente causan descontento y quejas.

Adoración por la esbeltez

En la charla con la especialista se nos informó que en la actualidad existe una adoración por la gente esbelta, ignorando que muchas de las personas que pueden estar en apariencia delgadas padecen otro tipo de enfermedades causadas por la obsesión de querer lucir bien y por la necesidad de ser aceptadas.

“Los seres humanos nos seguimos fascinando cuando vemos a las modelos famosas con cuerpos delgados y esbeltos, eso es lo que nos venden. Lo que no se comenta es que esas mujeres que lucen supuestamente radiantes habrán de padecer en un futuro o quizá estén viviendo enfermedades provocadas por el exceso de delgadez” indicó la entrevistada.

Tanto la bulimia como la anorexia se presentan de manera común en mujeres jóvenes adolescentes; difícilmente una mujer mayor se meterá en esos roles, aunque puede suceder.

Tratamiento

Los pacientes con bulimia o anorexia compensan su infelicidad tomando algo externo, en este caso es el alimento y así sucede con todas las adicciones. Alcohólicos y drogadictos toman sustancias externas para llenar vacíos, olvidando que existe un tratamiento que puede sanar no sólo las heridas del organismo sino también las del alma.

“El tratamiento debe ser multidisciplinario, trabajo de equipo conformado por el médico de cabecera, un nutriólogo y el psicoterapeuta que trate el problema de manera individual fortaleciendo la autoestima - materia prima de la persona, su potencial y recursos -, pero también es muy importante involucrar a padres y familia, porque quizá sin darse cuenta podrían estar reforzando estos problemas. Si no hay quien supervise, ni quien vigile el baño no vamos a saber si se están siguiendo o no las recomendaciones de los especialistas”, informó la psicóloga Torres Araíz.

A su vez, sugirió la preparación de alimentos sanos, hacer sobremesa después de comer. La hora de la comida no debe ser sólo la ingesta de los alimentos sino un momento de plática con la familia en tranquilidad y armonía.

“La hora de la comida en familia debe ser lazo que una a la familia. Un momento para involucrarse afectivamente y permitir que se efectúe la digestión. Hay que promover diversas actividades a nivel familiar que sean divertidas, emocionantes y positivas para todos y para la persona que padece cualquiera de estos trastornos. De esta manera es como la familia demuestra su amor por el paciente, ayudando y colaborando en conjunto con los especialistas”, puntualizó la psicóloga Rosaura Torres Araíz.

Quien padece anorexia o bulimia no sólo se lastima a sí misma sino que altera todo lo que está a su alrededor, pues su vida se encuentra en total descontrol. Los pacientes con trastornos en la alimentación sufren, sienten vergüenza por ellos mismos. Pasan día y noche autodespreciándose, experimentan culpabilidad de su actuar, lo que ocasiona otro tipo de síntomas colaterales y diversas psicopatologías como depresión.

Es necesaria una vida sana, alimentar correctamente el organismo, nutrir la mente y el espíritu. Cuando alguien que padece bulimia devuelve el estómago, lo que en realidad arroja son los sufrimientos y el dolor que lleva dentro de sí.

Las personas con trastornos en la alimentación se encuentran siempre en el filo de la navaja. Atentan las veinticuatro horas del día contra su vida e ignoran que por subestimar su propia vida están acariciando la muerte.

Síntomas de anorexia:

  •  Rechazo al alimento
  •  Obsesión al control de peso
  •  Preocupación, distorsión exagerada de la imagen corporal
  •  Búsqueda de la aprobación externa
  •  Autoestima baja


Perfil del bulímico

  •  Baja tolerancia a la frustración
  •  Tendencia a conductas adictivas
  •  Sintomatología depresiva y de ansiedad
  •  Autoestima baja
  •  Personalidad perfeccionista y controladora

 

 

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
Páginas Web Tijuana