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Por: Juan José Tavera / Sistema Informativo PSN El Colegio de Economistas de Baja California realizó un diagnóstico sobre lo que será el primer trimestre de 2009 para México. El Presidente de dicha agrupación, José Luis Contreras, señaló en entrevista que esta recesión, a decir verdad no es nueva y había sido anunciada por los especialistas con anterioridad. En esta crisis, dijo, habrá un bajo ingreso y más pasivos que cubrir. El economista indicó que algo similar nos desestabilizó en 1995, aunque actualmente existe gran deterioro del salario mínimo y por consiguiente, contracción de empresas, “quizás nos estemos adelantando de manera dramática, pero se espera que cerrarán muchas de ellas”, subrayó. Tan sólo en los Estados Unidos se sumarán cerca de dos millones de desempleados y en México se perderán casi 200 mil empleos en este ano que acaba de empezar, informó. Lo más lamentable, enfatizó José Luis Conteras, es que muchos profesionistas y empelados de base que contaban con seguridad social y otras prestaciones de grandes corporaciones y firmas, perderán sus trabajos y se verán obligados a irse en su mayoría a la economía informal, la cual está considerada no como una forma de mejorar, sino como una alternativa para sobrevivir. La cuesta de enero será mucho mas fuerte que otros años para las clases media y desprotegida: las plantas productivas en Baja California se están redimensionando hacia la baja por duro que suene, y es que el Gobierno Federal ha implementado reformas fiscales sin ningún estímulo, tal es el caso del Impuesto Empresarial a Tasa Única o IETU, el cual significará un incremento en la tasa de 17 por ciento. A final de cuentas el único que lo va a pagar es el contribuyente cautivo. Algunos negocios en Tijuana principalmente, cerrarán sus puertas definitivamente porque las cargas fiscales le van a hacer daño. El tamaño del mercado también le va afectar y no se digan los costos de producción. José Luis Contreras comentó que como organismo de profesionales tienen que ser muy cautelosos y no anunciar escenarios catastróficos para este primer trimestre del 2009 y decir que la economía se esta cayendo. Agregó que en realidad, la crisis no necesariamente es responsabilidad del Estado de Baja California y tampoco del Gobierno Federal, es simplemente una recesión que se vive en todo el sistema económico capitalista a nivel mundial, lo cual está afectando por estar insertos en los mercados internacionales. Ahora bien, una de las dos grandes fortalezas que podría tener México es que llegue capital externo que reestimule la planta productiva para que genere empleo. Otra es que llegue inversión directa a través de empresas maquiladoras como Samsung que se establecerá próximamente en esta frontera. También el crecimiento y fortalecimiento de la industria aeronáutica en la región es una alternativa, pero existen otras soluciones. La responsabilidad del gobierno mexicano será definir en términos globales una política de mediano y largo plazos y no permanecer esperanzados con la inversión que viene del extranjero. Tenemos que apostarle al mercado interno y a políticas que tengan que ver con el gasto social. Además, las tributaciones tienen que ser menos gravosas, ya que producen menor capacidad del consumidor y reducción del mercado local. El gobierno debe renunciar a las tasas impositivas e incrementar el gasto público, dijo el economista bajacaliforniano. Para finalizar, el representante del Colegio de Economistas de Baja California concluyó: “Estas medidas son posibles siempre y cuando se mantengan a niveles manejables. Es muy importante que nos desprendamos un poco del mercado internacional y siempre estemos a la expectativa para ver cómo nos va cuando vienen los cambios abruptos en la economía mundial. Estamos concientes que al menos 60 por ciento de las empresas en el Estado son de origen estadounidense, sobre todo de California, esto nos demuestra cómo esta entidad vecina es nuestro principal socio comercial. Si será importante que abramos otros horizontes por la contracción del mercado y paliar esta crisis con nuestra propia fortaleza, concluyó José Luis Contreras.
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