Confidencial / Febrero 2009 PDF Imprimir E-mail

Por: Marco Antonio Blásquez

  • El PRI y las ganas de perder
    Cuando Tijuana, Baja California y en general todo el país están al borde del colapso social, y como coincidencia los 3 niveles de gobierno son panistas, se antojaría que la segunda opción electoral buscara, con novedosa propuesta política y candidatos viables, ocupar los espacios de elección popular desde donde se toman las decisiones que afectan al país.
   
    Sería una especie de reacción simple que el que está abajo porfiara por tomar el lugar de arriba y máxime cuando el que detenta la titularidad de los espacios está lejos de cumplir con su encomienda. Esto puede ser posible y creíble en cualquier estado de la Unión o en cualquier comunidad civilizada del mundo, pero no en Baja California, en donde el PRI, que tiene ante sí la oportunidad histórica de ganar distritos que hace décadas le arrebata el PAN en automático, prepara candidaturas perdedoras, de manera como si perder o entregarse al contendiente sería el objetivo de la competencia.
 
    Sin ir lejos, el PRI prepara a la joven Liliana Sevilla para el Distrito 05, a Sergio Coppel para el 06 y a Nicolás Osuna Aguilasocho para el 04. Es difícil creer que teniendo un gran empuje nacional y la posibilidad real de ganar en Baja California, quienes gobiernan este partido deduzcan de manera temprana como inoportuna que con tan bajos perfiles podrán salir a la contienda.
 
    De los mencionados, Osuna Aguilasocho es el único al que se le podrían reconocer virtudes y cualidades como para darle la batalla al blanquiazul. Lo que no se puede decir, por más aprecio y reconocimiento personal que les tengamos, de Liliana Sevilla y Sergio Coppel.
 
    Liliana es una grácil dama que ha venido trabajando fuerte al interior del PRI, pero que carece en absoluto de tablas, conocimiento y relaciones. Y máxime cuando en el 05 Distrito, el principal bastión panista del estado, muy posiblemente encontrará como contendiente a Gastón Luken Garza, a quien se le alegará falta de arraigo al Distrito, pero que desde el punto de vista técnico es infinitamente mejor que la joven Sevilla.
 
    Sergio Coppel ha laborado en los últimos años dentro del área más oscura del sistema: la PGR. Es una persona desconocida, sin méritos de partido, sin arraigo y sin talento. Si el PRI lo lanza por el 06 y el PAN confirma por esa circunscripción al doctor Miguel Antonio Osuna Millán, no será la primera vez que Coppel se enfrenta a uno de esta estirpe. Ya en 2003, su esposa de nombre Marisa, fue inscrita de última hora para contender en el distrito 05 con el ahora gobernador José Gpe. Osuna Millán. En aquel 2003 Osuna Millán pudo irse a un crucero y volver bronceado, con bermudas y guayabera a recoger su constancia de mayoría.
 
    Detrás de estas decisiones está la mano de Fernando Castro Trenti, el oscuro dirigente priísta que ha escalado impensables alturas dentro de la burocracia siempre apegado a la derrota y a la traición. Ni una sola de las posiciones obtenida por el llamado “Diablo” han sido producto de la victoria, mucho menos de la lealtad. Por ello se tiene la certeza de que las famélicas candidaturas priístas tienen una inspiración similar a la de Judas Iscariote… Un judas moderno.
 
    Los priístas saben y reconocen las malas artes de su oscuro líder, inclusive han llegado a increparlo. Ya una vez Carlos Bustamante Anchondo lo abofeteó un par de veces y Jorge Hank Rohn lo puso en su lista negra, amén de decenas de incidentes en los que militantes menores lo han ofendido verbalmente.
 
    Sin embargo, el “Diablo” allí sigue, tomando cada vez más fuerza e incrustándose en los primeros círculos de mando del gobierno. Nada ni nadie lo pueden contener, ni la agresividad de Hank Rohn, a quien timó vergonzosamente en el 2007.
 
    Sin embargo, es hora de ponerle un alto. Porque ante una circunstancia como la que vivimos los bajacalifornianos, en la que nos sentimos amenazados por la inseguridad aún dentro de nuestras propias casas, la traición al interior de una opción electoral con posibilidad de cambio, es una traición a todos nosotros. Esa traición que Castro Trenti comete en agravio de los priístas se hace extensiva a quienes --como es el caso de quien esto escribe---, que no encontrando en el PAN solución a nuestras demandas, buscamos una fuerza electoral que nos represente.


El Diablo llega hasta que los cobardes quieren.

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
J. Ignacio Carlos Huerta
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
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