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Por: Karla Verónica Gutiérrez / Sistema Informativo PSN “Como la mayoría de las mujeres sueñan con la familia ideal, donde existe papá, mamá, hijos, casa, perrito y jardín, entonces vamos en pos de ese sueño y terminamos dándonos cuenta que elegimos al hombre equivocado", asegura la psicóloga Norma Landeros Debiera ser mucho más que simple atracción física lo que lleva tanto al hombre como a la mujer a tomar la decisión de unirse en matrimonio, si bien es cierto la primera impresión tiene un gran peso en el interés de uno hacia el otro, éste puede desaparecer si no se ha sabido elegir con cuidado y desgastarse, más aun con la convivencia diaria del matrimonio. Norma Alicia Landeros Olmedo, psicóloga especialista en terapia familiar y de pareja, menciona que hablar de elección de pareja es uno de los temas más complejos a los que en la consulta diaria se enfrenta. “Mira, es un tema complejo, todas las relaciones son así, pero lo primero que se debe tomar en cuenta, que se debe tener muy claro, es que la elección de pareja es una decisión personal, ya no estamos en los tiempos de antes donde los padres decidían con quien se debían casar los hijos” dijo. No hay ser humano que al nacer escoja a sus padres, hermanos, abuelos o tíos, a diferencia de la elección que se hace de una carrera universitaria, alguna clase de box, baile o karate ya que esas son decisiones que llegada cierta edad toda persona hace por voluntad propia. Sin embargo tomar una clase extra durante el día no es algo que pueda llegar a cambiarnos la vida de manera radical, y quizá hay una sola decisión a lo largo de la vida que es la que con más conciencia, madurez, sensatez y honestidad se debe tomar y es precisamente esa, ¿con quién deseamos compartir la vida? Decisión propia y con madurez La psicóloga menciona que al elegir una pareja los seres humanos debieran analizar varios factores, tratando en la medida de lo posible de tener los ojos abiertos ante los pros y contras de esa decisión. “Esta decisión se debería ver como cuando compramos un carro, es decir, antes de comprar el carro vemos las ventajas y desventajas que en un futuro la compra del auto puede dar y nos preguntamos si vamos a poder con los gastos, por lo regular antes de comprar el vehículo lo pensamos una y otra vez, pues así, una y otra vez hay que pensar antes de tomar una decisión tan importante”, mencionó la especialista. Agregando: “Lo difícil de escoger una pareja, llámese como quiera llamarse, buena, ideal o funcional depende de muchos factores, el primer factor y muy importantes es la edad en la que se está escogiendo esa pareja, no es lo mismo elegir a los 17 años de edad donde sólo se ve lo que se quiere ver, que a los 25 o 27, quizá 30 años cuando se supone que existe cierta madurez”, dijo la psicóloga. Es tanto lo que en el caso de las mujeres se nos ha dicho desde chicas, respecto al famoso y poco conocido príncipe azul que probablemente si una joven de 17 o 20 años de edad –incluso algunas mujeres mayores de 25- ha crecido con dicha creencia, piense que al dar ese paso habrá encontrado al tan anhelado hombre perfecto, que con seguridad sólo existe en sus sueños. “Cuando los jóvenes se casan en esa etapa de inmadurez, lo más seguro es que se estén casando con un sueño, con un ideal y no con una realidad, el problema es que a través de los años cuando comienzan a llegar los problemas normales de un matrimonio y se caen las capas de oro, quedan frente a frente dos personas desconocidas” dijo Norma Landeros.
¿Por qué nos queremos casar? De acuerdo a lo declarado por la psicóloga, ésta asegura que es poco probable que una relación tomada en la adolescencia con fines de matrimonio funcione. Señala que una pregunta por demás importante que todo hombre y mujer con deseos de casarse debe hacerse es el ¿por qué me quiero casar?, ya que la respuesta a esta interrogante encierra una gran cantidad de motivos que deben ser analizados antes de dar el gran paso. “Los motivos son muchos y todos son personales, hay quienes se quieren casar para salir de casa, para mejorar la situación económica, por tener sexo seguro, por protección, por la necesidad de tener hijos, por desear una familia propia, etcétera, pero dependiendo del motivo consciente del porqué deseamos casarnos, elegimos la pareja y no al revés” dijo. Lo ideal sería que se eligiera la pareja por el simple deseo de querer vivir con ella, por amor, porque se conocen sus virtudes y se aceptan sus defectos –los conocidos, muchos o pocos durante el noviazgo-. “Como la mayoría de las mujeres sueñan con esa familia ideal, donde existe papá, mamá, hijos, casa, perrito y jardín, entonces vamos en pos de ese sueño y terminamos dándonos cuenta que en el acierto o mal paso, elegimos al hombre equivocado, curiosamente se piensa que el hombre elige, pero se nos olvida que la mujer es la que permite” señaló la especialista. Si se toman en cuenta las motivaciones que llevan a hombres y mujeres a casarse probablemente se contrapongan con lo que imaginamos, ya que quizá nos demos cuenta que hemos elegido para cubrir algo externo en base a una autoestima baja. “Es muy importante que antes de elegir pareja para contraer matrimonio se vea cómo está nuestra autoestima primero, preguntarnos para qué nos queremos casar, porqué deseamos vivir con esa persona en especial, porqué en ese momento y no más adelante, saber a conciencia a quién se ha elegido para convivir por el resto de la vida con esa persona es fundamental” señaló la psicóloga. Pero cuán difícil conocer antes del matrimonio todas y cada una de las manías, de lo que nos gusta y disgusta de la pareja si una vez saliendo del hogar nos presentamos al mundo de una forma y lo que en realidad somos sólo lo conocemos nosotros mismos al llegar a casa. Porque, ¿quién compraría a una persona con más defectos que virtudes? ¿Qué hay de las máscaras que todo ser humano nos ponemos para enfrentarnos al mundo? Al respecto, la psicóloga Landeros señala que existen los conocidos focos rojos que pueden hacer que tanto hombre como mujer tengan una idea de con quién van a casarse, para entonces decidir si pueden o no, vivir y convivir, sobrellevar y aceptar lo que vemos de nuestra pareja.
Focos rojos que ayudan a decidir. La psicóloga Landeros Olmedo señala que existen alertas que todo el tiempo y sin querer el otro está mandando a su pareja, focos rojos que no deben ser pasados por alto, ya que estos nos dicen si se está frente la persona indicada o no. “Lo que sucede es que nos aferramos tanto al sueño del matrimonio que nos negamos a ver lo que tenemos enfrente, cuántas mujeres existen que se aferran al sueño de la boda, de la fiesta, del vestido blanco, de la luna de miel, etcétera, llegando a creer que lo que no les gusta de su pareja, una vez casados éste cambiará por amor, ese es un gravísimo error, pero es muy común” declaró la psicóloga. Existen mujeres que dejan pasar de largo episodios en su vida de pareja que constantemente le indican que está en el lugar equivocado. Empujones, celos desmedidos, constantes momentos de tristeza provocados por la relación, insultos, humillaciones, gritos, el obligar hacer lo que no se desea, son sólo algunos de las tantas alertas que cientos, miles de mujeres evitan ver con tal de lograr su objetivo, casarse, justificándolo todo con casándonos cambiará. “Todas esas conductas negativas que se pueden ver en la pareja no deben ser pasadas por alto, deben ser tomadas en cuenta y ahondar un poco más, abrir los ojos conscientemente y respondernos si realmente es eso con lo que queremos lidiar el resto de la vida o si es algo circunstancial” señaló la psicóloga Landeros. La especialista aconseja a las parejas que observen sus defectos y virtudes, lo bueno y malo que cada quien trae, pero sobre todo recomienda que analicen cómo es el comportamiento de la pareja con quienes la rodean. “Si la novia observa que su compañero se lleva mal con su hermana o madre, ese es un foco rojo, porque le está diciendo como es su relación con las mujeres, si es un hombre agresivo u ofensivo con sus padres está diciendo que clase de hijo es” manifestó la psicóloga Landeros Así también recalcó que es importante ver como es el comportamiento de la pareja tanto en casa, con su familia, amistades, en el trabajo, saber si tiene o no constantemente problemas laborales, ya sea porque no permanece en los trabajos o por problemas con los sub alternos, ya que conocer el medio ambiente es muy importante, más de lo que los seres humanos nos podamos imaginar. Argumentando que: “Si el novio o novia en cuestión toma en exceso, debemos observar si en la familia existen problemas de alcohol, porque si es un patrón aprendido difícilmente lo va a dejar, y olvidémonos que al casarnos la pareja va a cambiar, porque las personas no cambian en sus hábitos a menos que deseen cambiarlos y si se escoge a la pareja creyendo que llegado el matrimonio ésta va a cambiar y pasará de irresponsable a responsable, de agresivo a cariñoso o de grosero a amable, donde la pareja es desigual, entonces de antemano sabremos que el matrimonio irá a un fracaso seguro” concluyó la psicóloga Norma Alicia Landeros Olmedo. Para todos aquellos que están a punto de dar el gran paso del matrimonio, pero que aún tienen dudas, crean en ustedes mismos, en lo que son y en lo que valen y no pongan su vida en bandeja de oro para que otro la convierta en lo que el mismo es… nada. Porque a pesar del amor que uno pueda sentir por el otro, hay que recordar que en muchas ocasiones el amor no es suficiente y no basta cuando no existe voluntad para ser y sacar lo mejor de quien decimos amar.
Aspectos a considerar antes de elegir pareja (sólo algunos):
• Gritos • Humillaciones y después arrepentimiento • Insultos • Empujones • Burlas • Apodos ofensivos o que hacen sentir mal • Desatenciones • Infidelidad
Si en su relación de noviazgo –incluso de matrimonio- existe alguno de los puntos antes mencionados, seguramente esté frente a la persona y en la relación equivocada. Donde lo que comenzó y se permitió como juego termine atentando no sólo con su integridad física sino emocional.
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