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1950 Era el final de la década de los años 40’s, había finalizado la II Guerra Mundial y comenzaba una nueva etapa en mundo. Era 1948, don Eugenio Carrasco, quien patrocinaba el equipo Radiofínicos, buscaba traer béisbol profesional a Tijuana, en 1949, logro traer a los Rojos de Tijuana en la vieja Liga de la Costa y dejó el escenario para 1951, comprar la franquicia de los Colts de Salinas, California, que participaban en la Liga Internacional del Suroeste, Clase C y les cambió el nombre a Potros de Tijuana, que al poco tiempo desapareció.
1977 Transcurría 1977 cuando un grupo de empresarios tijuanenses encabezados por Lorenzo Arce, se dieron a la tarea de comprar una franquicia en la Liga Mexicana del Pacífico. Un año antes, había ingresado Mexicali y ocupaban un equipo más para tener 10 y evitar descansos. Lorenzo Arce, Humberto Castañeda, Librado Lizárraga, Fernando Yee, Jorge Arángure se dieron a la tarea de presentar un proyecto a la Liga Mexicana y los Potros regresaron al beisbol invernal.
1980 El equipo no juega, argumentando fuertes pérdidas económicas.
1981 El empresario Arcadio Valenzuela, de Hermosillo, compró el equipo Potros de Tijuana, tuvo un equipo ganador, gracias a convenios de trabajo con organizaciones de grandes ligas como los Padres de San Diego y los Rojos de Cincinnati.
1985. Arcadio Valenzuela vende la franquicia al Ing. Jaime Bonilla Valdez, un apasionado del beisbol, que rápidamente hizo del equipo, un conjunto ganador, primero con un subcampeonato y enseguida la conquista del primer título para Tijuana en la Liga Mexicana del Pacífico.
1990 Humberto Castañeda regresa a los Potros, reúne a un grupo de empresarios y forma la Asociacion Civil "Promociones Deportivas de Tijuana, A.C" y adquiere la franquícia de los Potros de Tijuana, siendo campeones en la temporada 1990/1991, sin embargo, los socios nunca se aparecieron y las pérdidas fueron cuantiosas y despues del título, ya no regresaron.
2004 El empresario Alberto Uribe renta con opción a comprar a Nuevo Laredo y lo traslada a Tijuana bajo el nombre de Toros de Tijuana, en la Liga Mexicana de Verano. La llegada del beisbol fue todo un éxito, con llenos todos los días en el estadio y un gran ambiente, acaparando la atención de la prensa norteamericana que venía desde Nueva York, Chicago, Seattle para ver que hacían en Tijuana para llenar el estadio todos los días. No le vendieron el equipo.
2005 Dos empresarios tijuanenses, David González Camacho y Belisario Cabrera Armenta, se unen en sociedad para comprar el equipo de Nuevo Laredo a los hermanos Reyes Madrigal y le ponen el nombre de Potros de Tijuana. A los pocos meses, se presenta una división entre socios del equipo y Cabrera Armenta se ostenta como dueño.
2008 La incertidumbre sobre la permanencia del beisbol en Tijuana, se mantiene ante el escaso publico que asiste a los juegos y el poco interés de Cabrera por presentar un equipo ganador.
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