La cultura Mexicana en Estados Unidos PDF Imprimir E-mail

Por: Pedro Ochoa 

    La producción artística mexicana en los Estados Unidos o mexicoamericana ha sido, desde el principio, muy generosa. En la segunda década del siglo XX, tanto en la literatura, como en el teatro y las artes plásticas, hay registro de la presencia cultural propiamente dicha. Destacan Las aventuras de Don Chipote o cuando los Pericos Mamen (1928), del periodista mexicano, Daniel Venegas, es considerada como la primera novela chicana, es decir ya no mexicana pero tampoco norteamericana, con lo cual se evidencia que el fenómeno de la hibridación cultural aparece muy pronto. La obra chicana llega hasta nuestros días con autores como José Antonio Villarreal, Ernesto Galarza, Arturo Islas y Sandra Cisneros, entre muchos otras. A principios de los veintes, se desarrolla la edad de oro del teatro en español. En esa época sólo algunos, muy pocos mexicanos, logran participar en la industria cinematográfica como actores, extras y técnicos, por lo cual, la mayoría se dedica al teatro.
     El muralismo llegó a Estados Unidos en los años 30, con obras como el Prometeo de Orozco, en el Pomona College de Clearmont; de Siqueiros en Olvera Street de Los Ángeles, o de Rivera en San Francisco, Detroit y Nueva York. La temprana presencia de los representantes del muralismo se convertirá en una inspiración para movimientos plásticos posteriores que recuperan el arte mural de manera amplia, es más, el muralismo es una de las primarias manifestaciones de arte chicano y mexicoamericano, Los Ángeles, San Diego, New York y Chicago dan cuenta de ello. El muralismo cumple con las funciones de llegar a las masas y de expresar una bandera de protesta.
     Aunque el arte chicano propiamente dicho surge en 1965 como expresión y apoyo al trabajo de Trabajadores Agrícolas Unidos que encabeza César Chávez. Muy pronto se volvería un producto más urbano rural, conservando siempre su espíritu combativo.
     Pero allí no termina todo, según el urbanista norteamericano Mike Davis, Estados Unidos está en proceso de convertirse en una nación latina: la "latinización" de Estados Unidos –dice Davis- es un proceso trivial y profundo a la vez, que cambia para siempre el ADN cultural. Comercialmente se advierte en la lucha de los mass media por comprar música en español y producir crossovers a la Ricky Martin y Jennifer Lopez (se podría agregar a Alejandro Fernández y Thalía). Pero esta imagen es insuficiente, y forma parte de la trivialización y resistencia de la industria cultural estadounidense. El proceso es mucho más profundo, y al mismo tiempo, por primera vez aparece una intelligentsia latina a escala nacional, que igual lee a Theodor Adorno que a Carlos Monsiváis y que entiende muy bien la dialéctica entre cultura popular e industria mediática. Los intelectuales y artistas latinos están reinventando la vanguardia intelectual de los Estados Unidos.
Por otra parte, la manifestación de la cultura popular, por llamarle de alguna manera, también se ha modificado de forma notable, según el propio Davis, en Magical Urbanism:
     En el mundo feliz del TLC, un pueblo sólo sobrevive si se reproduce a sí mismo --con sus redes laborales, sus tradiciones, sus santos-- en dos locaciones permanentes. El talento de la gente hace este trabajo, y eso es lo que distingue a los nuevos inmigrantes mexicanos de los antiguos chicanos.
     De manera reciente, la presencia latina ha impactado de manera particular a los medios de comunicación y al cine. En el caso de la televisión, hay dos poderosas cadenas de nacionales, Univisión y Telemundo, de la primera ha señalado New York Times, que se trata de la cadena de mayor expansión en el país, mayor incluso a la experimentada por a ABC, CBS y NBC, sin considerar más de 100 canales locales. Según el investigador Ilan Stavans, ninguna minoría inmigrante anterior en los Estados Unidos, había tenido dos cadenas de televisión en su idioma nativo, con presencia nacional.
     Hollywood no es ajeno al fenómeno de la latinización y Frida, La Bamba o Spy Kids, han sido considerables éxitos de taquilla en las salas de exhibición de los Estados Unidos. Los actores Antonio Banderas, Andy García, Edward James Olmos, Jennifer Lopez, Salma Hayek y Cameron Díaz, son consideradas estrellas latinas del firmamento de la cinematografía norteamericana. Sin dejar de reconocer que el ícono de mayor poder de atracción lo fue la desaparecida Selena.

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
Páginas Web Tijuana