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Por: Iliana Apris Álvarez Carrasco / Sistema Informativo PSN No hay violencia necesaria, empezamos por aclarar este punto a partir del título de la presente investigación, pero decidimos atropellar la lógica usando ese término porque la situación así lo amerita. Con sorna podemos decir que ahora la delincuencia organizada, pero también el delincuente común, lesiona y mata a sus víctimas aun sometidas y sin ninguna “necesidad” de hacerlo para lograr su causa, se trata de asaltos y robos que terminan en asesinatos tan injustificables como todos pero menos explicables que la mayoría, por tratarse de personas que se encuentran sometidas, sin ofrecer resistencia, sin representar una amenaza para quienes ya tienen el botín en sus manos. ¿Qué está provocando tanta violencia en la comisión de delitos tales como asaltos y robos? ¿Por qué es tan alta la cifra de encargados de tiendas, gasolineras, taxistas, peatones que terminan muertos después de entregar irrisorias cantidades a sus victimarios? Científicos e investigadores del tema criminológico coinciden en un punto específico al analizar las causas de este fenómeno rampante en Tijuana.
Muertos y heridos El problema es mucho más grave que hace unos cuantos años, en Tijuana la cifra de personas que mueren o resultan heridas durante un asalto, llega al promedio de tres por semana. Pero antes del 2005, era muy raro que así pasara, si bien es cierto los asaltos a mano armada eran comunes, no lo era tanto que murieran las víctimas. Los taxistas, empleados de tiendas y choferes repartidores de mercancía, son las víctimas más comunes, desde la llegada de los taxis libres la situación se hizo más grave. Tan sólo durante el 2007, hubo 18 muertos que trabajaban como transportistas al momento de recibir un balazo que les costó la existencia.
Intrafamiliar Este renglón también presenta una curva que preocupa en la medición de casos, siempre ha estado a la alza desde el 2003. Los encargados de la división de violencia doméstica de la policía municipal, establecen que hay hasta 15 casos diarios, tanto de niños golpeados como mujeres lesionadas por la reacción del marido. Las causas son tan absurdas como la interrupción de un partido de fútbol, encender la luz cuando están durmiendo, hasta quienes dicen haber sido golpeadas por nada, aseguran que al llegar a casa, ebrio y drogado, el marido arremete en su contra sin aviso previo, sin razón aparente.
Violencia en las calles Las riñas entre pandilleros distan mucho de lo ocurrido en las calles cuando recién se habían creado los grupos de jóvenes que defienden sus territorios, pelean contra miembros de otros barrios o atacan a quienes denuncian sus actividades ilícitas. Ahora las cosas son mucho más violentas, se lesionan con armas punzo cortantes, se disparan con armas de fuego de todo tipo de calibre y se golpean al grado de perder la vida dos o más de ellos Los agentes de la policía también enfrentan una situación cada vez más violenta en su trabajo diario, personas que no tienen ninguna razón aparente para resistirse a un asalto, se comportan de la forma más violenta que puede tener un ser humano, sin armas de por medio, representan una seria amenaza para los guardias del orden. En varias casas, se han dado situaciones que van más allá de la violencia intrafamiliar, son viviendas que han servido de escenario para que algunos de sus habitantes amenace con quemar la propiedad y quemarse a sí mismos, han mantenido encerradas a las demás personas que con él viven, sean familiares o no, dificultando la intervención de la policía. Son pirómanos que en algunos casos, han cumplido con prenderle fuego a las viviendas con tal de evitar su internación en centros para adictos o el traslado obligatorio a clínicas para desintoxicación de drogas. Si se habla de suicidios, entonces las cosas son más dramáticas y los casos abundantes. Son sujetos que se suben a cornisas, puentes, techos y monumentos con la amenaza de lanzarse al vacío si no se cumplen sus pretensiones. En casi todos los casos, lo que ellos quieren es llamar la atención de la familia, también es una forma de chantaje en contra de quienes se oponen a sus fantasías. En muy pocos casos, los suicidas se han caído, casi siempre la intención real es llamar la atención, usando el peligroso y dramático escenario de un suicida en progreso.
La causa: drogas más dañinas Hace más de cinco años que en esta frontera se terminaron los casos de “cocinas” de droga sintética que explotaban en cualquier colonia de la ciudad. La razón obedece a la evolución de los químicos que elaboran las drogas sintéticas. Para obtener una mejor reacción en la mezcla de ingredientes, se han encontrado drogas diseñadas o al menos sustancias base para el diseño de las mismas de mucha más sofisticación. Llegados de laboratorios de Alemania y Holanda, los ingredientes sintéticos son más agresivos para los seres humanos que la seudo efedrina común convertida en metanfetamina, el conocido como “cristal”. Para lograr una más rápida cocción, un efecto más duradero y sobre todo, sortear los obstáculos de gobiernos como de México al restringir la distribución de la pseudoefedrina, se han logrado pastillas que servirán para 300 dosis, mientras que antes una pastilla podía mezclarse para hacer cristal hasta para un máximo de 30 dosis. Pero a cambio de la rapidez en su mezcla y la fuerza de sus efectos, se obtiene un daño mucho más severo en el sistema neuronal del consumidor. Andrés Alvarado, psiquiatra de la Universidad de California, pasó tres años investigando en México el tipo de elementos químicos encontrados en los decomisos hechos por las autoridades. Dice que el resultado es sorprendente. Los químicos autores de la mezcla, han logrado configurar una serie de bloqueadores de los receptores neuronales que asombran a cualquiera por la rapidez de su acción, el problema es que a nivel de tejidos, el daño es irreversible, el experto lo explica de una forma muy simple: “es como si para conseguir que no tengas sed, hambre ni sueño, te arrancas un pedacito de cerebro, lógico que el cerebro no retoña”. La conclusión es muy básica, drogas más desarrolladas, más industrializadas, a bajo precio y de distribución masiva. Por ello es que en las calles y hogares de esta frontera, encontraremos reacciones más violentas que antes, personas más agresivas y acciones más destructivas, ya que estamos ante autores de crímenes que no tienen ningún control de su voluntad y carecen totalmente de una noción de lo bueno y lo malo, todo ello gracias al consumo de una droga sintética que cada vez, es más sintética que antes.
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