Por: Karla Verónica Gutiérrez / Sistema Informativo PSN Desde muy pequeña lo admiré. Independientemente del gran amor que siempre nos demostramos, su presencia, ejemplo y esa eterna vocación de servicio, dejaron una honda huella en mí. Entender lo que ahora soy y porqué me conduzco como a lo largo de 32 años he tratado de hacerlo, sería imposible si en mi vida no hubiera existido él. Hombre de personalidad recia, de pocas palabras y sí muchas acciones, así era. Enemigo de las injusticias siempre apoyando a quien a él se acercaba, así fue hasta el último día de su vida. “Mi Karlita nunca dejes de ser responsable, sé una mujer de bien y aprende de cada persona a tu alrededor, respétalos y de aquellos que en tu camino te den su apoyo, corresponde siendo agradecida”. Pareciera como si aún hoy, tras casi 17 años de su partida lo estuviera escuchando. Y es que mientras plasmo estas líneas, los recuerdos de uno de los hombres más importantes en mi vida, vuelven a mi mente. Cómo no recordar a quien fue más que mi adorado abuelo, mi segundo padre, mi mayor orgullo, mi más hermoso recuerdo… Don Elías Gutiérrez Ovalle. Es por eso, que ante la confianza depositada en mí para ocupar un espacio no sólo en Panorama, sino en las filas de la empresa Media Sports de México, creo indispensable poner en práctica aquellas enseñanzas que de niña con ejemplo me fueron tatuadas. Su apellido por mucho tiempo retumbó en mi mente, conocer del que “todos” hablaban causó siempre gran inquietud en mí. ¿Quién es Blásquez?. Me pregunté infinidad de veces y así pasó tiempo, bastante tiempo diría yo. Por alguna razón u otra, no tenía oportunidad de conocer al hombre que detrás de la voz y una estación de radio se encontraba. “Es muy fuerte en sus comentarios, Blásquez es rudo cuando habla”. Era común escuchar. Fue así como la curiosidad de conocer al tan nombrado personaje, se transformó en algo más que eso, en una necesidad. En televisión ya lo había visto, en periódicos ni se diga y en la radio nunca dejé de escucharlo. No obstante, estrechar la mano de quien tanto se desea conocer es muy distinto. Un día y tras alguna cita fallida, el día llegó. Esperé alrededor de 10 minutos en la recepción de PSN y una vez concluido su programa, al instante ya me estaba diciendo “¡Vaya hasta que coincidimos!”. Ahí pude percibir que era verdad. Me encontré con un hombre de voz fuerte, directo en sus palabras, pero amable. Y pensé: Tal vez no es que sea duro, es que a distancia se nota que no posee inseguridad en su profesión. Lo sucedido posteriormente sale sobrando, es obvio. Y es que la respuesta se puede ver reflejada al día de hoy, en este espacio que me ha sido brindado. Siempre perceptivo, atento a su alrededor, con disposición para apoyar a quien considere lo merece, es verdad de juicios fuertes pero jamás injustos y buen sentido del humor, así he conocido a Marco Antonio Blásquez. Responsable de que hoy, tras una breve ausencia, retome mi adorada profesión de comunicóloga… Gracias señor. Presentarme personalmente por alguna circunstancia hasta hace poco me había sido imposible. Sin embargo desde muy pequeña su apellido siempre me fue familiar. Recuerdo a mi padre mencionarlo, años después su nombre volvió a aparecer y un buen día en alguna reunión de familia, Rafael Inzunza, mi tío, dijo: “¡Uy es una gran persona, yo lo estimo mucho!”. Me refiero al Ing. Jaime Bonilla Valdez. Al que por medio de estas líneas deseo hacer público mi agradecimiento. Por permitirme la entrada a su empresa, sé de antemano la responsabilidad que pertenecer a PSN representa, por darme la oportunidad de re-incursionar a una de mis grandes pasiones, la escritura. Y adentrarme a dos mundos fascinantes para los cuales siempre he estado segura son mi vocación… televisión y radio. Gracias ingeniero, porque al ser un hombre emprendedor nos obliga a ser cada día mejores en nuestra profesión. ¡Qué mejor ejemplo! Hablar de cada una de las personas con las que he coincidido dentro de la empresa resultaría casi imposible. Sin embargo, no puedo ni quiero dejar pasar esta oportunidad para reconocer el talento de los jóvenes que se encuentran detrás de los protagonistas de los programas de radio y televisión que MSM produce. Mis ya considerados amigos, saben quienes son. Se dice que la base de la sociedad es la familia. Puedo considerarme bendecida, se me concedió la mejor, pues me dieron los cimientos y valores suficientes que hoy me comprometen a entregar a PSN esfuerzo, compromiso, pero sobre todo lealtad, la misma que se debe ejercer cuando se sabe portar “la camiseta”. Gracias mi adorada familia por permitirme esta maravillosa balanza, tratando de ser cada día mejor. Retomando hoy la profesión más hermosa, para la que sin temor a equivocarme afirmo fui hecha… la comunicación.
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