Rosa Carmina, a corazón abierto: “Tuve que trabajar desde joven para ayudar a mis padres” PDF Imprimir E-mail

Por: Marco Antonio Blásquez

? Le interesan las personas con discapacidades porque tiene un hermano con deficiencias motoras y un sobrino autista

? "Conocí a mi marido en una maquila; yo trabajaba en ensamble y él, en el almacén; nunca hablamos de alcaldías ni diputaciones"

? Amante de las mascotas; tiene cinco perros: Prada, Fendi, Bebé, Cocó y Frida… y un loro, de su hijo Estébana Informa

    Rosa Carmina Capuchino Díaz es una mujer sin dobleces ni intenciones ocultas. Es llana, transparente e incisiva:
“Soy hija de un humilde y honrado caballerango y no pude estudiar todo lo que yo quería porque mi familia era muy pobre y tuve que trabajar para ayudar a mis padres. Me interesan especialmente las personas con discapacidades porque tengo un hermano con deficiencias motoras y un sobrino autista”.
    Guiados, no por el artificio, sino por la dignidad, es fácil identificarla como el eje y motor de un hombre que ha alcanzado, invictamente, todo lo que se ha propuesto en el inclemente oficio de la política: José Guadalupe Osuna Millán.
    “Conocí a mi esposo desde abajo. La necesidad nos obligó a trabajar en las áreas de ensamble y almacén de la maquiladora ‘Electrónica de Baja California’. Allí nos presentamos y nos tratamos. Yo nunca hablaba con él en esos tiempos de una alcaldía o una diputación, nuestras metas inmediatas eran ayudar a nuestras familias y que él terminara sus estudios. Pero yo me di cuenta desde un principio que José Guadalupe apuntaría hacia la política”, relata Rosa Carmina, y añade: “En ocasión de un aniversario de la planta, se recibió la visita del gobernador Roberto de la Madrid… El administrador de la maquiladora eligió a mi esposo para que él, en nombre de los trabajadores, le diera la bienvenida al gobernador. Y se desenvolvió con mucha energía y solvencia”.
    --¿Hasta dónde cree que llegue su esposo en la política? –le preguntamos.
    --Yo particularmente creo que su crecimiento no tiene límites, pero exactamente no sé hasta donde quieRosa Carmina Capuchino Díaz es una mujer sin dobleces ni intenciones ocultas. Es llana, transparente e incisiva:
    “Soy hija de un humilde y honrado caballerango y no pude estudiar todo lo que yo quería porque mi familia era muy pobre y tuve que trabajar para ayudar a mis padres. Me interesan especialmente las personas con discapacidades porque tengo un hermano con deficiencias motoras y un sobrino autista”.
    Guiados, no por el artificio, sino por la dignidad, es fácil identificarla como el eje y motor de un hombre que ha alcanzado, invictamente, todo lo que se ha propuesto en el inclemente oficio de la política: José Guadalupe Osuna Millán.
    “Conocí a mi esposo desde abajo. La necesidad nos obligó a trabajar en las áreas de ensamble y almacén de la maquiladora ‘Electrónica de Baja California’. Allí nos presentamos y nos tratamos. Yo nunca hablaba con él en esos tiempos de una alcaldía o una diputación, nuestras metas inmediatas eran ayudar a nuestras familias y que él terminara sus estudios. Pero yo me di cuenta desde un principio que José Guadalupe apuntaría hacia la política”, relata Rosa Carmina, y añade: “En ocasión de un aniversario de la planta, se recibió la visita del gobernador Roberto de la Madrid… El administrador de la maquiladora eligió a mi esposo para que él, en nombre de los trabajadores, le diera la bienvenida al gobernador. Y se desenvolvió con mucha energía y solvencia”.
     --¿Hasta dónde cree que llegue su esposo en la política? –le preguntamos.
   --Yo particularmente creo que su crecimiento no tiene límites, pero exactamente no sé hasta donde quiera llegar. Cada vez que termina una encomienda me dice “hasta aquí… esto fue lo último”, y luego surge otro proyecto, convoca a la familia, nos pide parecer y autorización, lo apoyamos y va por más… Mis hijos y yo siempre estamos con él porque sabemos que el servicio público es algo que lo llena.
    Rosa Carmina nació en la colonia “20 de Noviembre”, de Tijuana. Es hija de migrantes jaliscienses: doña María Concepción Díaz y don Antonio Capuchino Roque, oriundos del poblado de San Cristóbal, contiguo a la región conocida como “Los Altos”.
    Su padre, don Antonio, era caballerango y trabajó por largos años para el Hipódromo, de Johnny Alessio.
Así define la Primera Dama de Baja California (aunque prefiere que la llamen “Presidenta del Patronato del DIF”), su sentimiento original hacia los desprotegidos: “Ayudarlos al máximo de mis capacidades, tal como si se tratara de mis hermanos o mis hijos… A veces uno no puede resolverlo todo, pero siempre hay que tomar los compromisos con honradez”.
    --Señora, ¿cuál fue su reacción cuando su esposo le dijo a los bajacalifornianos que votar por él era como, ante una emergencia, dejar a sus hijos encomendados a la familia Osuna Capuchino? ¿pensó usted en abrir una estancia infantil o en ampliar su casa? –le preguntamos con un dejo de ironía.
    --Esa afirmación es completamente cierta, pero objetivamente los hijos de los bajacalifornianos no serán cuidados en mi casa, sino en las de ellos, con mejores políticas de gobierno, con mejor educación y salud. Mi esposo se comprometió y cumplirá, no le quepa la menor duda.
    --¿Cómo es la familia Osuna Capuchino?
    --Es completamente normal, como cualquier otra. Tenemos tres hijos: Dania Alejandra (24), Estephania (18) y Estéban (12). Nos queremos, discutimos, mis hijos pelean por los teléfonos. Somos completamente normales. José Guadalupe es un padre ejemplar, procura a sus hijos, los vive, los disfruta, los educa. Es muy celoso del tiempo que está con la familia. Normalmente desayuna en casa, y tiene como regla tomar algo ligero con sus hijos antes de ir a dormir.
    --¿Hay mascotas en la familia?
    --Sí, por supuesto. ¿Está listo para anotar? –apunta, como previniendo una larga lista, que enumera así: “Tenemos cinco perros. La consentida es Prada. También tenemos a la Fendi, la Bebé, la Cocó… y una nueva adquisición, una ‘chihuahuita de bolsillo’ que se llama Frida… ¡Ah¡ y un loro, de mi hijo Estéban.
    --¿En lo personal como define a su esposo?
    --Es un hombre que conserva su sencillez. Es cariñoso y especialmente valioso en los momentos de crisis… Tiene mucha frialdad en la mente y mucho fuego en el corazón.
    --¿Cómo visualiza Baja California dentro de 6 años?
    --Vamos a estar mejor. Tendremos un estado en buenas condiciones. Por ahora hay muchos obstáculos. Mi esposo está poniendo todo su esfuerzo para recuperar la tranquilidad que teníamos. Y estoy segura de que todas las ofertas que hizo, las cumplirá.
    --¿Le gusta su trabajo al frente del DIF?
    --Es mi gusto como mujer y mi responsabilidad como la señora de Osuna Millán. Disfruto todo lo que hago, darle la mano a la gente que lo necesita, ver las caritas de alegría de los niños o de los ancianitos cuando les resolvemos algún problema. Esa es la mejor paga.
    La señora Capuchino de Osuna Millán visitó las instalaciones de PSN y además de esta entrevista, participó en un diálogo público con una mesa de análisis integrada por cuatro compañeras de nuestro sistema informativo: Ana Gabriela Colina, Karla Verónica Gutiérrez, Leticia Durán Mata e Iliana Alvarez. Con ellas, dialogó por espacio de 15 minutos. Asimismo, fue objeto de una sesión de fotografía para la revista “Panorama de Baja California”. Y tras 90 minutos de productiva estancia en nuestras instalaciones, al partir, pidió que el siguiente mensaje a su esposo quedara impreso en nuestras páginas:
    “José Guadalupe, te respeto como esposo y como ser humano… Soy la primera que confía en ti y se que, con tu trabajo, Baja California llegará a lugares de privilegio”.

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
Páginas Web Tijuana