Por: Iliana Alvarez Carrasco / Sistema Informativo PSN ? Ciudad Juárez, con una problemática similar a Tijuana, deja de expender alcohol a las 2 de la mañana, sin excepción El experimento “Ciudad Juarez” ha dejado una enseñanza digna de imitarse en ciudades como Tijuana. Se trata de una medida del gobierno municipal orientada a la reducción de hechos violentos, descomposición social y muertes en accidentes vehiculares. Es un experimento que para su éxito, requiere de la participación de funcionarios y sociedad en general, especialmente de la iniciativa privada en el renglón de bares, discotecas, restaurantes y salones de fiestas. Nos referimos a la suspensión total de horas extra para la venta de bebidas de contenido alcohólico. La clave del éxito en Ciudad Juárez radica en el cumplimiento cabal de esta ordenanza sin importar qué tipo de evento social o festejo se haya programado. El objetivo es cerrar a más tardar a las dos de la mañana o por lo menos suspender la venta de alcohol para aquellos casos de sucursales de mini mercados, depósitos de cerveza, hoteles y otros comercios que dan servicio hasta amanecer. La baja estadística de riñas, asaltos violentos y accidentes vehiculares es muestra del efecto inmediato para los juarenses, gracias a esta medida “anti-alcohol”, que sólo sirve para generar jugosas ganancias a unos cuantos, a cambio del riesgo inmediato de miles, y sobre todo la degradación social de la que no se salva ninguna urbe con tareas de alcoholismo tan elevadas. En Tijuana las horas extras para bares y cantinas representan ingresos mensuales a los 4 millones de pesos en las áreas municipales. El último esfuerzo anunciado para acabar con las horas extra, fue el que presentó Jorge Hank como alcalde de Tijuana en el año 2006 junto a comerciantes que celebraron la cancelación de las horas extra como producto de un desesperado intento por frenar la ola delictiva que cobraba fuerza día con día, y los percances fatales sobre carreteras urbanas y federales. Pero la noticia llegó a escasas cuatro semanas del espectacular aviso: las horas extra regresaban para quienes las quisieran pagar. En este 2008 Tijuana se ha sumado a la vista de las primeras cinco ciudades de México con el mayor número de muertes por choques y volcaduras. Desde el punto de vista médico, el cuerpo humano ya trabaja más allá de su resistencia por una jornada diaria que supera 12 horas, que al momento de tomar alcohol cuando las horas extra han iniciado, se habla de un cuerpo que ha tomado entre tres y seis horas. En el actual ayuntamiento se ha hablado que quitar las horas extra sólo podría ocurrir si se demostrara que tomar alcohol y manejar tiene relación con los accidentes vehiculares. Cuando más de 1750 choques y volcaduras han ocurrido en Tijuana después de las 2:30 a.m. y con un conductor que salió de un bar minutos antes. Instituciones como la Cruz Roja y Bomberos, han coincidido en que sus reportes reflejan un incremento en el número de lesionados en los choques y volcaduras. Cada semana en Tijuana mueren en promedio dos personas por causas relacionadas a los accidentes viales. La UABC en el 2007 realizó un estudio para determinar la relación que hay entre el consumo de alcohol con los accidentes hasta las 4 y 5 de la mañana. Los resultados no fueron revelados al público, pero sí se entregó la conclusión al alcalde y a cada integrante del Cabildo. En Tijuana estamos muy lejos de parecernos a Ciudad Juarez en la aplicación de reglamentos similares, pues la cuestión económica prevaleció por encima de los intereses de la colectividad. No hay argumentos sólidos para justificar la aprobación de horas extras, sólo se concretan a descalificar la posibilidad de que cerrar tan tarde los negocios de este giro, tengan una relación con el alto número de accidentes y la comisión de delitos que tienen como detonador al consumo de alcohol. Quizá sea una coincidencia, pero los números son alarmantes y casi siempre enmarcados por un ambiente de alcoholismo en exceso y juventud manejando después de las tres de la mañana. Nos referimos a los números estadísticos de autoridades de salud y de justicia. Tijuana es la ciudad en donde hay más accidentes con múltiples lesionados, el 90 por ciento de estos percances ocurrieron a las dos de la mañana en adelante, cuando ya inició el período extra en los establecimientos. La conclusión es muy sencilla y parece traducirse en beneficios económicos para quienes toman las decisiones y compañías elegidas para obras de construcción y mantenimiento de infraestructura. Abrir esta más tarde tiene como sinónimo al cansancio, intoxicación etílica e irresponsabilidad.
|