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Por: Arq. Ignacio Carlos Huerta
Continuando con nuestra reseña, tenemos que destacar durante las seis administraciones estatales y las doce municipales, el auge que trajo a nuestra ciudad la política de zona libre; fue de suma trascendencia ya que los perfumes, joyería, telas, vajillas, ropa e infinidad de artículos de procedencia extranjera, se podían adquirir a precios sumamente accesibles, lo cual le daba un extra al comercio local, y nos permitía también buenas condiciones de vida, dado que el poder adquisitivo debido a los buenos salarios, era de lo mejor del País. El año 1989 marca un parteaguas en Baja California y en el país, pues el 1ro. de Noviembre asume la gubernatura el Lic. Ernesto Rufo Appel, junto con don Carlos Montejo Fabela, quien se convierte en Presidente Municipal del XIII Ayuntamiento de Tijuana el 1ro. de Diciembre del mismo año, habiendo concluido en ese acto la hegemonía que desde 1953 y 54 había tenido el Partido Revolucionario Institucional en los Ejecutivos Estatales y Municipales, para dar inicio así al periodo del Partido Acción Nacional. Le corresponde al C.P. Montejo Fabela pagar el noviciado del nuevo partido en el poder, así como batallar con el cúmulo de intereses de grupos que poco lo dejan avanzar, tornándose una administración difícil, habiendo tenido que recurrir al Programa Nacional de Solidaridad para realizar acciones sociales, de pavimentación, culturales y de desarrollo urbano, como fue el caso de Plaza Santa Cecilia con el fin de otorgarle mayores espacios al peatón en el Centro de la ciudad. Posteriormente el Arq. Héctor Osuna Jaime realiza un proyecto de gran trascendencia para la ciudad: el Plan de Activación Urbana (PAU), en donde el Copladem a cargo del Lic. Francisco Soto Angli, había hecho un trabajo de convocatoria y participación extraordinaria. Pero fue excluido del PAU y finalmente no logra consolidarse, aunque por fortuna se construyeron algunas obras como la vialidad del Gato Bronco además de hacerse conjuntamente con la Sedesol un programa de regeneración de banquetas en la Av. Revolución en donde se realizaron unos estampados con colorido en las banquetas, se arreglan los cajetes de los árboles, se mejora el mobiliario urbano y los señalamientos, así como el arreglo de tapas de registros y limpieza de pluviales, dándole otra fisonomía al entorno urbano. En el XV Ayuntamiento, encabezado por el Lic. José Gpe. Osuna Millán se hace un programa de vialidades urbanas, atendiéndose el Centro con los servicios convencionales que tienen por mandato los Ayuntamientos. En la siguiente Administración Municipal, el XVI Ayuntamiento a cargo del Lic. Francisco “Kiko” Vega de la Madrid, se hace una extensa convocatoria a grupos organizados de la sociedad, como fueron: Canaco, Canirac, CMIC, Comerciantes de la Zona Centro, Sociedad de Historia de Tijuana, Comerciantes de la Av. Revolución, Grupo Tijuana; Colegios de Profesionistas y muchas otras más, siendo estas aproximadamente 25, las cuales luego de varias reuniones, determinaron que el lugar para colocar el hito a construirse para dar la bienvenida al siguiente milenio, siglo y año 2000, debería de ser la Av. Revolución y calle Primera. Después de elegido el sitio, se llevó a cabo un concurso para el proyecto, del cual resultaron ganadores los jóvenes estudiantes de la carrera de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Tijuana Edgar Rodríguez Llerenas, Moisés López Smith y Leodegario Silva López, a quienes les modificaron sustancialmente su idea y el proyecto, habiéndose terminado como una caricatura del proyecto original, el cual tuvo por título “Reloj Monumental Tijuana 2000”, al cual le redujeron un 40% de su altura original y ésta obra da origen a la modificación del trazo de las banquetas y superficie de rodamiento de la Av. Revolución. En el siguiente número proseguiremos las acciones realizadas al inicio de este nuevo siglo.
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