Por: Iliana Apris Álvarez Carrasco / Sistema Informativo PSN- De consumo animal, es usada en bebidas alcohólicas
- Mujeres han sido abusadas al beberla involuntariamente
La ketamina es una droga disociativa con potencial alucinógeno, utilizada originalmente en medicina por sus propiedades analgésicas y sobre todo, anestésicas, pero que en los últimos seis años se ha convertido en una forma de enervar los ánimos, exaltar las emociones y eliminar sentimientos depresivos entre jóvenes estadounidenses. La frontera mexicana es el mercado más importante para conseguir el producto que en su presentación veterinaria cuesta aproximadamente 80 pesos y se vende sin receta, mientras que en los Estados Unidos, el frasco puede alcanzar los 210 dólares y sólo se expende a quienes tengan una receta. La DEA ha emprendido una campaña muy fuerte en contra de organizaciones dedicadas al tráfico de la ketamina, conocida entre los adictos como Super K, incluso, en el 2004, señaló dos grupos integrados por mexicanos que se amparaban en graneros establecidos en ciudades como Tijuana, los agentes de la DEA señalaron un par de negocios que al paso de las semanas, terminaron cateados por la PGR y cerrados de forma definitiva. Este anestésico, se toma combinado con bebidas alcohólicas como el brandy, vodka o whiskey, siempre baratos, formando así una bebida que los consumidores le llaman la K Drink. La ketamina se vende en forma de líquido incoloro e inodoro o como polvo de color blanco o blanquecino. En su presentación líquida, es imposible detectar que se trata de un fármaco peligroso, y mezclado con alcohol, no altera en nada el sabor de la bebida. Los adolescentes y los jóvenes adultos representan la mayoría de los usuarios de la ketamina. Según la Drug Abuse Warning Network (Red de Advertencia sobre el Abuso de Drogas), las personas entre 12 y 25 años de edad constituyeron el 74 por ciento de las menciones relacionadas con la ketamina en las salas de emergencia en los Estados Unidos en el año 2000. El uso de la ketamina entre los alumnos de la enseñanza media presenta un problema especial. Casi el 3 por ciento de los estudiantes de último año de la enseñanza media en los Estados Unidos usaron la droga. La ketamina puede causar depresión, delirio, amnesia, trastornos de las funciones motoras, presión arterial elevada, y problemas respiratorios otencialmente mortales. Además de los riesgos asociados con la propia droga, las personas que la usan pueden exponerse al riesgo de agresiones sexuales. Se informa que los agresores sexuales han usado la ketamina para incapacitar a sus presuntas víctimas, ya sea mezclándola con las bebidas de las víctimas desprevenidas u ofreciéndola a las víctimas que consumen la droga sin comprender los efectos que producirá. Entre los adictos, hay una serie de términos callejeros que se han aplicado a esta droga peligrosa, tales como, kit kat, ket, green k, jet, honey oil y Super K. Mientras entre los médicos veterinarios y graneros, el conocida en sus presentaciones para venta al público como KETALAR, KETAJECT, KETANEST. De 1994 a 1999, el registro de intoxicaciones con ketamina en hospitales de Estados Unidos aumentó de 19 a 396 casos, y recientes estudios del Substance Abuse and Mental Health Services Administration encontraron que su uso hoy en día es más frecuente entre hombres jóvenes blancos. Basta una dosis de 50 miligramos de Keta para que la realidad se desdibuje. Con un poco más, esa percepción empeora."Con una dosis de 50 miligramos, el usuario puede ver imágenes de colores con los ojos cerrados y la realidad comienza a tomar cierto aire inusual. Sin embargo, conforme aumentamos 50 miligramos más, la percepción del cuerpo y la conciencia va desapareciendo hasta sentirse perdido. En dosis mucho más altas, la ketamina también puede causar estados de delirio, amnesia, dificultad de movimiento, alta presión sanguínea, depresión y problemas respirato. En territorio mexicano, el consumo de la ketamina no representa un riesgo tan alto como en Estados Unidos, sólo se conoce por los jóvenes que visitan Tijuana o por algunos deportados que de regreso a México la traen para popularizarla. En una de las más rudas formas de uso, se detectó que adictos con más tiempo de consumir drogas, encontraron que impregnando un cigarro con la ketamina, se alcanzaba un efecto alucinógeno muy parecido al LSD que en los 60´s provocó la muerte de cientos de personas que terminaron suicidándose en medio de profundos estados de alucinaciones.
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