Por: Arq. J. Ignacio Carlos Huerta En los pasados números hicimos un análisis somero sobre la atención brindada por la autoridad municipal en los pasados 18 Ayuntamientos, sobre la atención y mejoramiento urbano requerido en el área que da origen a ésta extraordinaria ciudad de Tijuana. Si bien algunos han pretendido, no han querido; y los que supuestamente han querido, se les han atravesado cosas más importantes en lo personal, como es el tratar de llegar a la gubernatura (casos de Kiko Vega e Ing. Jorge Hank) y lo avanzado, se queda entrampado. Si a esto agregamos que la gran mayoría de los servidores públicos, llegan al Gobierno más a servir a los intereses del “grupillo en el poder o a sus intereses particulares” que al interés general, pues qué tanto podemos esperar de un ejercicio democrático en donde deberían prevalecer las políticas públicas adecuadas, para el mejoramiento de una zona tan importante desde el punto de vista histórico, cultural, social, económico y en general de Desarrollo Urbano, como ha quedado demostrado en otras ciudades como la Cd. de México, Guadalajara, Aguascalientes, San Luis Potosí o aquí con nuestros vecinos de San Diego California, USA, en el área denominada como “Gas Lamp”, en donde simplemente hay que recordar algunas de las imágenes de la Market, calles 4ta., 5ta. ó 6ta., remontándonos a recordar en el estado que estaban a principio de la década de los 90’s y visualizar su imagen urbana actual. Es increíble pero cierto, observar como cada día se deteriora más la imagen de esa zona con tanta trascendencia para la ciudad, simplemente hay que mirar los locales en las avenidas Revolución, Constitución y vialidades aledañas, en donde hace un par de décadas atrás, era prácticamente imposible encontrar un local desocupado y ahora, si que es imposible localizar un negocio seguro, próspero y con mucha clientela, como lo fueron por muchos años en décadas anteriores. Ayuntamientos van y vienen, y el área de esas 65 manzanas que dan origen al Centro Histórico de Tijuana siguen con gran desatención, simplemente hay que observar como se han apropiado de las banquetas de la zona centro el comercio ambulante, teniendo casi el 30% del ambulantaje de la ciudad, la Delegación del Centro; por lo que en teoría, dichas banquetas deben de servir para el tránsito de los peatones, sirviendo éstas en la realidad como áreas de obstrucción para el adecuado desplazamiento del peatón debido a las mercancías y acaparamiento que se tiene de la superficie peatonal. Asimismo vemos como los espacios para estacionamiento de vehículos, por la calle 3ra.y 4ta. entre Av. Revolución y Av. Constitución, le está vedado al residente o turista que pretenda hacerlo, pues éstas áreas son exclusivas para el transporte público urbano y sub-urbano, los cuales tienen alrededor de 80 sitios de pasajeros en la zona centro de la ciudad, cuando en la Cd. de México, Guadalajara, Monterrey e incluso en la vecina Cd. de San Diego esto no ocurre...¿entonces, qué ha estado pasando en Tijuana?, sobre todo si observamos que hace unos 4 o 5 años atrás, existían aproximadamente unos 60 sitios de éstos, los cuales se han estado desarrollando en una forma vertiginosa. Sobre la inseguridad en la zona centro, nada más hay que visualizar toda la extensa variedad de herrería existente en puertas, ventanas, aparadores, sistemas de alarma y muchos trabajadores de empresas de seguridad privada, lo cual nos da una idea de lo que sucede en el área. Es importante tomar acciones sobre el estado físico de las banquetas: desniveladas, con infinidad de parches, pendientes encontradas, sin tapas de registros, con anclas descubiertas para recibir luminarias inexistentes y en general más que un área peatonal, deberíamos considerarla como una superficie de tránsito peatonal con obstáculos y trampas, pues además de lo expresado en éstas líneas, los reencarpetados realizados en la superficie de rodamiento como lo es en la calle 5ta. y Av. Niños Héroes, prácticamente están al mismo nivel por lo que en temporada de lluvias se verán las consecuencias; y que decir de los olores provenientes de las alcantarillas pluviales; el grafiti y los anuncios chicos, medianos, espectaculares y en general sobre la IMAGEN URBANA DEL CENTRO pues no merece continuar así, por lo que es necesario precisar algunas acciones a desarrollar a corto, mediano y largo plazo, lo que por falta de espacio en esta edición, nos vemos sujetos a verlo en el próximo número.
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