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Por: Aquiles Medellín Silva - Jorge Ramos y Eugenio Elorduy, 21 años de “éxito” empresarial
- El relevo en Tijuana: Carlos Bustamante y su Coordinador de Gabinete
La Revolución Cultural del cambio panista en 2000 sigue dando que hablar en México. La posición ciudadana ha bautizado ese tiempo como los «diez años de disturbios económicos, inseguridad pública, corrupción en las altas esferas de poder, carencia de oportunidades en la población joven, desempleo generalizado en el país, caída del liderazgo de México a nivel global, 50 por ciento de la población nacional padece algún tipo de pobreza, campañas mediáticas del oficialismo para cubrir favoritismos y canonjías ». El saldo del cambio panista es un oscuro periodo que simboliza 60 por ciento de errores que Vicente Fox atribuye al calderonismo como realidad en la “Resolución sobre varios problemas históricos desde la fundación del Partido Acción Nacional” (1939). Polemizar sobre dicho proceso sin cuestionar al propio Calderón es un ejercicio de deslinde imposible que el PAN intenta practicar yéndose por peteneras con un éxito relativo que parece agrietarse con el paso del tiempo y la cercanía del 2012. Un segmento de la prensa vendida y alcahuete airea ahora los «métodos extremos» usados en la época porfiriana para «extirpar cualquier asomo de contrarrevolución azul», cediendo sus páginas a crónicas reveladoras del dramatismo de una época que se prolonga hasta hoy día en forma de pesadilla para muchos de sus protagonistas más militantes. Una entrevista concedida por un guardia azul contempla a modo de confesión pública, aunque sin el tinte de humillación que muchos militantes y simpatizantes del PAN debieron soportar todos estos años tan proclives a los pecados de juventud, y a medio debatir únicamente en lo interno (nada de ventilar en los medios so pena de ser expulsados), como si los partidos políticos no fueran entidades públicas en vez de clubes privados estilo swingers. Esta cerrazón ha provocado un intenso y peculiar debate en contra del partido de la patria ordenada y generosa (pa´ su mecha). Algunas revistas históricas oficiales como “La Nación”, jamás han recogido testimonios diversos que argumenten con nitidez la peculiar metamorfosis desde la ideologización extrema del Yunque hacia una bestialidad inspirada en una demostración de lealtad ciega al espíritu de clase de derecha y al combate «en la primera línea del frente». En periódicos diversos se publican una que otra disculpa de quienes viven atormentados por las turbulencias de este periodo, propiciando una reflexión de la que, paradójicamente, las víctimas o sus mismos protagonistas al menos por el momento, son las más ausentes. Aquejadas de su previsible síndrome de Estocolmo y poco interesadas en la reconciliación, la actualización, la perplejidad y el asombro de entonces se mezclan con el olvido, deliberado quizá, de quienes solo ansían pasar página de los grandes negocios de encumbrados panistas; no quieren sufrir persecución y que los saquen del presupuesto quincenal. En realidad, unos y otros, agresores y agredidos, fueron sujetos del mismo engaño al creer participar en la construcción de un mundo nuevo cuando en realidad apenas quedó en verborrea ligera. Se trata de restituir al PAN de 1939, aquel PAN que nació precisamente en lo alto de la ola del nazismo y el hitlerismo europeo ;en su omnipotencia a un precio material y espiritual insostenible a través de un embrutecimiento metódico de la juventud más militante, como señalara Carlos Monsiváis: “Las luchas entre fracciones de guardias azules que entonces sembraron el caos a lo largo y ancho del país con sus rifas de carros en las esquinas de México, plasmaban en numerosas ocasiones expresiones de simple venganza primaria, como aquella de quemar libros de texto gratuito en Monterrey (remember Luis H Álvarez)”. Las declaraciones actuales de los arrepentidos que empiezan a aflorar en la sociedad amenazan con poner fin a un misterio que ha funcionado como auténtico tabú de la reforma panista y acabar con un largo periodo de silencio abrumador. Aquella generación, unos y otros, tiende a ensalzar a Fox y a perdonarle sus errores (Martitha Sahagún y los hermanitos Bribiesca), hoy viven de sus rentas de negocios hechos bajo el manto del poder sexenal, el sexenio del cambio y que fueron testigos personales de aquella época reciente. En su alma ideológica han interiorizado un profundo sentimiento de culpa frente a quien sólo decía perseguir el bienestar del pueblo (Martitha de mis sueños campiranos, órale). Negar a Fox su bondad equivale a negarse a sí mismos. Ha sido así incluso a pesar de las numerosas pruebas que acreditan la culpabilidad efectiva del Gran Timonel en aquella locura mediática del cambio para no cambiar sus botas ni nada, un Fox que todo lo ocupaba con su estatura física (pero nunca la estatura moral o liderazgo real), dispuesto a fabricar las tempestades artificiales necesarias para preservarla contra viento y marea como lo hizo en contra de López Obrador. Hoy resulta que los panistas son el verdadero peligro para México. El debate no es sólo histórico o académico sino que afecta a la política interior y a su economía; al imaginario ideológico del militante del PAN, que lamentablemente sigue nutriéndose de la veneración popular de sus héroes del cambio; Fox, Lupillo Osuna, Eugenio Elorduy y sus grandes negocios desde el poder y a la propia viabilidad de una reforma política digna de considerarse tal pero que nunca llegó. Sempra Energy y su desprestigio quizá resulte más duradero e intenso de lo esperado, lo cual paraliza cualquier posible evolución sustancial en la osificada política del país panista y otra vez de Calderón, Lupillo, Osuna, Elorduy, Jorge Ramos y familias como los González Reyes. Quizá por ello, esta transparencia inesperada y desesperada simbolice el anticipo de una apertura más incisiva o simplemente un ligero ajuste por parte de los príncipes azules llamados a dirigir el país, la quinta generación de dirigentes de familias, muchos de los cuales padecieron en carne propia el maltrato brutal que Fox dispensó a sus progenitores. Sea como fuere, aunque parece todavía lejana la posibilidad de que el PAN vaya más allá en el juicio legal de sus liderazgos (sic), estas grietas brindan testimonios de gran valor para las nuevas generaciones. Fox sigue siendo el mito referencial de la nostalgia panista de una época caracterizada por la solidaridad en la adversidad y la creencia en la capacidad de la voluntad individual para marcar el rumbo de la historia de aquel grito “agárrense de las manos y abran sus bolsillos”. Pero después de las derrotas en las elecciones federales intermedias de 2009 y las más recientes en 2010 (Oaxaca, Sinaloa, Puebla, Guerrero y Baja California Sur donde la alianza ganó gubernaturas con candidatos priístas y un perredista) su influencia hoy día dimana especialmente de las incoherencias del modelo inoperante en un México aquejado por profundas desigualdades y desequilibrios sociales que un PAN seriamente diezmado por la corrupción parece incapaz de corregir. Analicen los nauseabundos asuntos de Eugenio Elorduy en Sempra Energy, el solapamiento del derrotado sinaloense Lupillo Osuna Millán calificado como el peor Gobernador que Baja California haya padecido jamás (la calificación durante las elecciones de julio de 2010 así lo demuestran). Los negocios desde poder de la clase panista. Veintiún años después de gobiernos del cambio, ningún pillo azul ha pisado la cárcel en Baja California…Palpen las vialidades en Tijuana llenas de baches, enormes residencias compradas en Estados Unidos por una serie de roedores cuya cola asoma por donde caminan, parecen ratas de campo. ¿Esto tiene que ver con el cambio? ¿Los pillos de hoy son los adalides del cambio que Calderón refiere en sus recientes videoclips? Sinceramente en Tijuana esperan que Carlos Bustamante dé un golpe de timón, haga algo más que escuchar cantos de sirenas y caracolas…La gente en Baja California se pregunta, ¿hasta donde quieren llegar los priístas en 2012 y 2013? En Tijuana saltan las cochinadas de Jorgito Ramos durante su muy cuestionada presidencia municipal. Las cañerías del PAN municipal están atascadas de hedor ¿Decidirá Carlos Bustamante desclasificar acuerdos bajo la mesa? ¿Lo aconsejará Antonio Cano sin línea de Mexicali? Cuando menos deberá diferenciar su administración de la de Ramos ¿Qué está pasando contigo Carlos? Se preguntan quienes lo hicieron Presidente Municipal. Al tiempo. Y no es todo, Wikileaks ha permitido aquilatar en toda su extensión la percepción que la Casa Blanca tiene del señor Felipe Calderón. Leamos El panorama político después de las elecciones legislativas de julio de 2009 dejó al Partido Acción Nacional (PAN) con una perspectiva a futuro poco prometedora, y al Presidente Felipe Calderón, exdirigente de su partido, abrumado e inseguro acerca de qué ruta seguir para aterrizar sus proyectos políticos. Es la descripción que hace el Embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, en un cable fechado el 4 de diciembre de ese año (09MEXICO3423). Mientras los panistas cruzan este periodo de desafíos –dice el diplomático–, el opositor PRI va en ascenso, gestionando una unidad ilusoria en un esfuerzo para ganar las diez elecciones para gobernadores estatales de 2010, y cuidadoso para evitar cualquier paso en falso que pudiera poner en riesgo su posición de delantero para las elecciones de 2012. Este es el panorama político que se presentó al Subsecretario de Asuntos Hemisféricos en el Departamento de Estado, en su visita del 6 al 8 de diciembre de ese complicado año. En aquellos meses, la popularidad de Calderón había bajado abruptamente 10 puntos; según las encuestas, el nivel más bajo desde su llegada a la Presidencia en 2006. Más preocupante aun era que el apoyo de la sociedad a su estrategia de seguridad, que había sido hasta entonces una de sus posiciones fuertes, registró una pérdida de ocho puntos. “Es evidente –señala el análisis– que Calderón cree que un repentino éxito en su lucha contra el narcotráfico dará un impulso a su situación política. Esto explica hasta cierto punto su renovado interés en ampliar nuestra cooperación dentro del plan Mérida y de dar pasos decisivos en la frontera. Son bien conocidos los retos en este terreno: un estamento militar de mentalidad insular y resistente a su modernización; un sistema político estrictamente compartimentado que inhibe cualquier cooperación interagencias; un sistema legal que requiere urgentemente una reforma y una estructura federal débil, que frustra la colaboración entre las autoridades de los tres niveles”. Pascual, politólogo de formación, diplomático de carrera especializado en Eurasia y especialista en estados fallidos, sin experiencia previa en Latinoamérica (salvo por el dato biográfico de que nació en La Habana), llegó a esas tajantes conclusiones cuando apenas llevaba cuatro meses en México. Así, en su siguiente despacho (09MEXICO3557) del 16 de diciembre, la embajada se centra en las posibilidades que tiene la iniciativa de reformas calderonista frente a un Congreso que le es adverso. Las propuestas de Calderón: su potencial y sus sueños de opio, lo titula. Para Calderón, señala en el cable, el paquete de reformas ha significado una forma de recuperar la iniciativa después de sus reveses electorales. Pero advierte que lo ambicioso de su iniciativa y lo controvertido de las reformas que se propone han dejado a muchos observadores rascándose intrigados la cabeza ya que, frente a una legislatura más antagónica que la anterior, el Presidente no parece tener el mínimo apoyo necesario. Y cita como ejemplo la reforma energética muy diluida que logró después de fuerte cabildeo. Los intentos presidenciales de reformar las leyes –continúa la observación diplomática– tocan prácticamente cada sector (fiscal, energético, laboral, educativo, telecomunicaciones, política), pero hasta ahora ha sido simplemente un ejercicio retórico mediante el cual se hacen llamados a dejar atrás los debates estériles y dar los pasos necesarios para avanzar hacia la modernidad. Finalmente, intenta explicar la agenda oculta de Calderón detrás de este esfuerzo sin muchas posibilidades reales. Puede ser que espere que al presentar este paquete de reformas al Congreso, en caso de fracasar, pueda más adelante culpar a los legisladores y al intratable PRI. En caso de lograrlo, se acreditará este éxito y aprovechará para exacerbar las divisiones entre sus opositores más significativos, los priístas. Los observadores de la misión diplomática siguen el tema, y a la siguiente semana, 21 de diciembre de 2009 (cable 09MEXICO3596), describen en detalle la reforma política calderonista que el mandatario había anunciado en un discurso en Palacio Nacional. Sobre esa iniciativa, comenta el embajador: El diablo está en los detalles. A pesar de que Calderón retomó el tradicional reclamo del PAN sobre la necesidad de realizar una reforma política, sus palabras no provocaron mucho entusiasmo ni en la opinión pública ni en la clase política. No obstante que el plan de reformas de Calderón no tuvo eco. El Secretario de Gobernación de entonces, Fernando Gómez Mont, aprovechó buena parte de su encuentro con el Subsecretario Arturo Valenzuela para hablar del asunto. De lo cual Pascual concluye: “Es claro que Calderón está intentando recuperar la iniciativa política, distraer la atención del paquete fiscal y el aumento de impuestos que empezarán en 2010, y del estado de la economía. Intenta además mejorar las opciones de su partido para las elecciones que tendrán lugar en 10 estados el año que viene”. Lo cierto es que en este 2011, Felipe Calderón tiene una aceptación de 5.1 por ciento nacional y su partido PAN es la tercera fuerza electoral nacional .El PAN químicamente puro solo tiene en su poder tres gubernaturas (Baja California, donde el PRI se quedó con todo, menos con la silla del veleidoso sinaloense Lupillo Osuna Millán en Mexicali, Sonora y en Jalisco, donde el PRI les arrebató todas las alcaldías que rodean Guadalajara incluida la mismísima capital tapatía. Ya no digamos el Estado de México, los priístas borraron todo el corredor azul. Es decir, Calderón no tiene gobernadores panistas, carece de mayoría en la Cámara de Diputados y el desmantelamiento nacional de posiciones panistas es asombroso durante su mandato; su descenso sigue imparable...En Baja California se van en 2013 y en las presidenciales se despedirán en 2012.
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