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Por: María Elena Estrello / SIP Gran sabiduría de Ugo Pipitone al señalar que la izquierda son muchas izquierdas: “La izquierda es un archipiélago de experiencias y de ideas con dos siglos de historia, fracturas y recomposiciones...una nebulosa con componentes variables de nacionalismo reformador, marxismo, anarcocomunitarismo y socialdemocracia, todo dentro de un discurso patriótico y revolucionario. La dialéctica mexicana da para eso y más”, afirmó en alguna mesa redonda el investigador del CIDE. Como botones de muestra de la afirmación de Pipitone, quizá podríamos ejemplificar a políticos actuales como Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard Casaubón, Manuel Camacho Solís, Carlos Navarrete, Alejandro Encinas, y Jesús Ortega Martínez, todos hombres de izquierda pero de proceder distinto. Renglón aparte merecen, para bien o para mal, Lázaro Cárdenas, Lombardo Toledano, Rubén Jaramillo y Valentín Campa, por ejemplo. Hay intelectuales que sostienen que el pensamiento crítico en México ha fenecido, que no existe más. Cuando observamos las disputas entre las huestes “chuchistas” y “obradoristas”, por momentos se coincide con este asunto de que en la izquierda nacional no habrá reingeniería y mucho menos calidad total. Luego, cuando observamos el tránsito ideológico de Jesús Ortega hacia a la derecha, por razones que se desconocen pero que se pueden inferir, no queda más que agregar esta afirmación que se atribuye al senador Carlos Navarrete: “Andrés sabe que necesita de Marcelo; Marcelo sabe que necesita de Andrés; los dos saben que necesitan del PRD y en el PRD sabemos que necesitamos de ellos…”. Es necesaria una izquierda verdaderamente progresista que equilibre la política mexicana rumbo al 2012 y no ese remedo truculento que hemos sufrido en la dirigencia amarilla que está por concluir. Su proceder recuerda la canción popular interpretada magistralmente por la cubana Celia Cruz, que señala en un párrafo: “Songo le dio a Borondongo; Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Muchilanga le echó a Burundanga, les hinchan los pies, Monina”. El politólogo Jesús Silva Herzog-Márquez afirma: “El país necesita tanto de una derecha liberal como de una izquierda liberal”. De acuerdo, ¿en dónde se consiguen? Ahora con esto de las alianzas…
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