Historias de la Tierra PDF Imprimir E-mail

Por: Aquiles Medellín Silva

PRIMERA PARTE:

Hace mucho tiempo, antes de que el tiempo tal y como lo conocemos comenzara, estaban los “Fundadores de los secretos de Estado” que no permiten difundir entre la sociedad global nada de sus triquiñuelas antiquísimas y actuales.

El héroe que dio a conocer los secretos de las potencias globales Julian Assange ha señalado que a lo largo de los cuatro años de vida de WikiLeaks “hemos cambiado gobiernos, pero ni una sola persona, que se sepa de momento, ha resultado dañada”, mientras EU “ha matado a miles de personas sólo en los últimos meses. Las sociedades democráticas necesitan medios de comunicación fuertes y WikiLeaks es parte. Los medios ayudan a que los gobiernos sean honestos, y hemos revelado verdades como puños sobre las guerras en Afganistán e Irak y la corrupción empresarial”, indicó Julian en el diario The Australian, propiedad del grupo News Corporation del magnate Rupert Murdoch.

Las manecillas electrónicas marcan ocho de la mañana. Prendes el ordenador y, antes de atacar el trabajo, abres Facebook. Un amigo acaba publicar una noticia. La comentas. Al diálogo se suma un desconocido. Otro. Y cruzas un par de frases más con seis personas que nunca has visto. ¿Hasta qué punto pertenecer al mayor club social de la humanidad ha cambiado nuestras vidas?

Las redes sociales han permitido desarrollar relaciones reales sin vernos ni tocarnos. Compartir emociones e información sin la obligación de un compromiso. Sin posesiones ni dependencias. Descubrir cómo razona, siente y se expresa gente situada en las antípodas geográficas e ideológicas. Con esa extraña confianza que da la distancia. ¿Nos ha vuelto Facebook más sensibles, más abiertos o más sabios? Probablemente, no. Pero en un tiempo en que lo colectivo parece cotizar a la baja, demuestra nuestra necesidad de sentirnos parte de un grupo, acompañados en las fobias y en las filias. Las sandeces cotidianas y las reflexiones más profundas se pasean con igual desnudez en esta nueva ágora. Y, en ella, ya empiezan a vislumbrase pequeños, aún minúsculos, líderes. Más vecinales que de masas. Más anécdota que categoría. Pero que abren la puerta a elucubrar sobre la posibilidad de que, algún día, ese magma humano se organice y se canalice formando nuevas estructuras de poder por todo el mundo. Está por ver si nos hará más libres o más esclavos. El primer paso lo está dando Julian Assange desde su WikiLeaks. Es una nueva etapa en el devenir de las sociedades no importando donde se encuentre usted asentado. Vamos, cualquier región del mundo puede participar. Su activismo a favor de desenlatar archivos de gobiernos nos hará más libres y más democráticos.

Dado que es improbable que los lectores de este espacio lo sean al mismo tiempo de los chorizos que Calderón se avienta, vale la pena comentar una de las historias más oscuras de los últimos años: el cese de Gil Zuarth como aspirante a la Presidencia del PAN en 2010, ahora que él se ha decidido a medio explicarlo, con pelos y señales, en un diálogo que lleva un título rotundo del captador de la narración “La destitución (2010) de la generación del cambio”. En resumidas cuentas, nos relata todas las circunstancias que produjeron su decapitación a manos de la derecha panista más montaraz. Desde su espacio, los informativos no hubiéramos tenido oportunidad de conocer las entrañas de la conspiración de Margarita Zavala, su hermano Juan Ignacio. Se impuso Urbi et Orbi al barbado Madero hilvanando la conspiración, que no engaña a nadie y muestra sus credenciales ideológicas: conservador, monárquico y criollo irredento, pero ¿también liberal y demócrata? Por eso no pudo aceptar la patraña que dice Madero, el impuesto por el dedo de Calderón y su esposa Margarita, perpetrados con la participación del Yunque, habían sido el resultado de una confabulación del sistema policial panista hacia el interior del partido político y junto al PRD de los Chuchos para arrebatar la victoria electoral al PRI en el 2012. Al frente del PAN Gustavo Madero no sabe marcar una saludable divisoria entre la verdad y la mentira de su ascenso. Por eso se urdió una conjura para defenestrar a Gil Zuarth, detrás de la cual aparecen implicados nombres como Felipe Calderón, Margarita Zavala su hermano Juan Ignacio y el cardenal “nini” Ernesto Cordero, aprovechándose de la debilidad del grupo no calderonista y de las dobleces de las familias tradicionales, propietarias del vetusto partido. El universo de cómo se dieron los encontronazos con Gil Zuarth da muchas claves para entender la relación entre partido y poder, y resulta escalofriante cuando nos recuerda hasta qué punto cierta derecha se ha lanzado en ocasiones por el tobogán conspirativo para imponer su decisión y alcanzar el poder dentro del partido, aún poniendo en riesgo, como reconoció cínicamente Madero, «la propia estabilidad del Estado». El testimonio de Gil Zuarth confirma que la caverna mediática panista no sólo es deslenguada, sino que, además, no se anda nunca con chiquitas.

Lleva días preguntando cuándo van a ir a comprar la carta a los Reyes. “Aún falta mucho, cariño”, le dice la madre. “Dibújala tú mismo”, le responde el padre, quedará más bonita. Pero el niño se enfurruña. Estos mayores le toman por tonto. ¿Cómo van a quedar más bonitos sus garabatos que esas cartas tan chulas con reyes, desiertos y estrellas brillantes? Ha visto alguna en Internet, pero no es lo mismo. Quiere ir a la tienda y escoger. Aún no tiene muy claro qué pedir. Su padre le dice que poca cosa, los Reyes Magos también sufren la crisis. Qué rollo esto de la crisis… ¿Por qué no se irá ya? A él las cosas le gustaban más antes. Cuando su padre no paraba tanto por casa, pero estaba de mejor humor. Además, la crisis ya le fastidió el año pasado. No le llegaron ni el ordenador ni el barco pirata que pidió. Su madre le dice que pida dos pantalones nuevos. Pero él no quiere pedir ropa. Es una monserga… Y tampoco quiere que vuelvan a quitarle nada a su primo mayor. Él no lo ha dicho a nadie porque es un secreto entre los Reyes Magos y él, pero el disfraz de Harry Potter que le trajeron el año pasado, él lo había visto un montón de veces en casa de su primo. Siempre que vienen sus tíos de visita, lo esconde bien, no sea que un día lo vean y se líe. Quizá pida un patinete. Y una pelota. ¡Y una camiseta de Messi! Y… ¿No? ¿Sólo una cosa? ¿Una? Vale, vale, no os enfadéis. Jo… qué rollo.

A través de toda mi vida pareciera que el tema de Ea ha surgido siempre, de vez en cuando. Cuando era niño, me enseñaron sobre la serpiente en el jardín de Edén. Luego me dijeron que Ea era la misma persona que Enki, quien era una persona del espacio, de Sirio, y que él había ayudado a la humanidad. Por último, cuando hice un viaje al área de Malibú en California, a ver una ciudad de 30 mil años, me dijeron que la palabra California provenía del nombre de las dos deidades.

La primera deidad era llamada Kai, y la segunda era llamada Ea. Ali fue transformado en la palabra Cali, y la última parte de California fue cambiada de Ea a Ia. Ellos pusieron una palabra en medio, la cual es la palabra Form, que fue cambiada a forn. Luego, tenemos, entonces, el nombre Kali formando Ea o California, lo que significa Kali y Ea formaron la tierra.

Para iniciar por el principio…
«Entonces Dios dijo: “Vamos a crear a un hombre según nuestra imagen y semejanza.”» Génesis 1:26

¿A la imagen de quién se crearon los humanos de la Tierra? Muchas de las escrituras más antiguas insinúan que el desarrollo humano fue guiado por los dioses que descendieron del cielo. Incluso los antropólogos son conscientes del desarrollo inusualmente rápido del Homo sapiens. Algunos antropólogos estiman que la especie Homo sapiens parece estar millones de años por delante de su era.

Mientras el desarrollo evolutivo entre el Australopitecus avanzado y los Neandertales duró más de dos millones de años, se han encontrado evidencias en la llena de que el Homo sapiens (Cromañón) apareció aproximadamente hace 35 mil años. Pero lo que es más intrigante aún, es que mientras se siguen encontrando restos humanos los arqueólogos han descubierto restos de un Homo sapiens anterior en la zona oeste de Asia y en el norte de África. Estos restos datan de 250 mil años antes del Cromañón. Se debe tener en cuenta que el Homo sapiens no tiene ningún precursor evolutivo. Nada se convirtió en Homo sapiens, la especie simplemente apareció.

¿Es posible quede fuera pudieran haber tenido un interés en intervenir en la evolución de la Tierra? En el caso de que así fuera ¿qué podían obtener de los humanos de la Tierra? Tal vez era una manera de acelerar su propia evolución.

Parece evidente que hubo tres grupos principales que orquestaron el Comienzo de la Tierra.

¿Cómo comenzó la vida en la Tierra? Se ha vertido y derramado más sangre literal e intelectual procurando contestar esta pregunta que cualquier otra en la ciencia o la religión. ¿Por qué? Porque la respuesta, si pudiera ser determinada más allá de la duda, nos revelaría los más profundos significados detrás de nosotros mismos y de todo lo que vemos a nuestro alrededor. Más importante, esto demolería de una sola vez todo el enredo espinoso de pensamiento consciente e inconsciente y creencias que causan más matanzas. Actualmente, hay solamente dos explicaciones socialmente aceptables para cómo la vida llegó a ser en la Tierra. La Ciencia insiste que se ha desarrollado enteramente por medios naturales, usando solo los materiales a la mano en el joven y temprano planeta, sin ninguna ayuda de fuerzas externas, ya sea que esa fuerza sea divina o de otra parte del jardín galáctico.

La Religión insiste con igual fervor que la vida fue llevada a la existencia única y completamente por medio de un”Creador divino” llamado por nombres diferentes por las diversas creencias mundiales. Entre estos puntos de vistas tan diametralmente opuestos, no hay traslape, ni terreno común en donde pudiera ser hecha alguna negociación. Cada quien considera su propia posición ser totalmente correcta y que la otra está totalmente equivocada, una certeza alentada por el hecho de que cada una puede abrir grandes agujeros en la lógica/dogma del otro.

La ciencia es rápida en apuntar las abrumadoras pruebas técnicas que no podría hacer la vida, y, de hecho, no lo hizo, parecen enteras y completas dentro del marco de tiempo restringido bosquejado en la historia bíblica.

Por supuesto, la gente con fe es inmune a argumentos basados en hechos o lógica. La Fe requiere que los creyentes acepten la cuenta bíblica sin importar disonancias con otras realidades del hombre. Además, ellos pueden demostrar que no existe ni la más mínima evidencia tangible para apoyar la noción de que cualquier especie puede transmutarse hacia otra especia dado el suficiente tiempo y las suficientes mutaciones genéticas positiva, lo cual es la roca de fondo de la teoría de Charles Darwin de la “evolución incremental o gradual.”

En el inicio de 1800, Darwin visitó las Islas Galápagos y observó que ciertas especies habían desarrollado distintas adaptaciones para tratar con varios nichos ambientales encontrados allí. Los Picos del pinzón fueron modificados por comer fruta, insectos y semillas; los caparazones de tortugas estaban con muescas y sin muescar por el cepillado por altos-arbustos y cepillado por bajos-arbustos.

Cada variación claramente permanecía parte de la misma raíz (los pinzones permanecían pinzones, tortugas seguían siendo tortugas) pero aquellas modificaciones obvias en partes aisladas del cuerpo condujeron a Darwin a la suposición lógica que cuerpos enteros podrían cambiar de la misma manera con el curso de mucho más tiempo. ¡He aquí!

El gradualismo fue concebido y, luego de gestarlo casi por tres décadas, nació en 1859 con la publicación de la marca “Sobre El Origen de Las Especies”. Desde entonces, Darwin y su trabajo han sido tópicos de intenso y usualmente mordaz debate entre la ciencia y la religión. La ironía de un sistema político bipartito cuyos miembros pasan la mayoría del tiempo disparando brechas en las políticas de cada cual es que se vuelve muy claro para todos mas allá de la beligerancia, que ninguna de las partes sabe ya de qué diablos está hablando.

Sin embargo, aquellos parados fuera de la refriega de la ciencia-religión no se vuelven beligerantes y dicen: “Ustedes, ambos están equivocados. Hasta un idiota puede ver eso. Encuentren otra explicación”. ¡No! En esta atmósfera emocionalmente cargada que se debate en la Tierra, casi todos parecen obligados a elegir ya sea uno otro bando, como si la búsqueda de un terreno medio más objetivo, de alguna manera es causa de una aniquilación instantánea.

Tal es el peaje psicológico provocado en todos nosotros por la adopción de la actitud de ‘no tomar prisioneros de ambos bandos luchando por nuestros corazones y nuestras mentes con relación a este tema. Porque los de la fe insisten en ser inmunes a argumentos basados en hechos, ellos mismos se retiran de las discusiones serias de cómo pudo la vida realmente llegar a ser en la Tierra.

Así, si alguien leyendo esto tiene una visión del mundo basada en revelación divina, mejor pare aquí y pase a otra cosa. A usted no le gustará (por decir poco) lo que está a punto de leer. Ni, de hecho, en este tema, tampoco les gustará a quienes creen que lo que postula la ciencia está más allá de cualquier duda válida. Como resulta, y como fue observado anteriormente, ningún lado de este sistema bipartito conoce nada de lo que se está hablando.

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
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