Elecciones 2012 PDF Imprimir E-mail

Por: Lic. Edgardo Leyva

Recién concluyen los festejos conmemorativos de la hazaña increíble del pueblo mexicano venciendo a la dictadura de Porfirio Díaz cuando se avivan las argumentaciones contrarrevolucionarias tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Tal parece que no alcanzaron 20 años de reformas constitucionales aberrantes que transformaron las instituciones nacionales proyectadas para servir a las mayorías, pero convertidas en instrumentos de sumisión por un nefasto modelo neoliberal que ha fracasado en todo, excepto en enriquecer ofensivamente a los tahúres de la política y las finanzas saqueando a México desde 1990.

La renuncia al proyecto ideológico, social, económico, jurídico y político de la Reforma y la Revolución mexicanas, que probó sobradamente ser el mejor para el desarrollo armónico de las diversas fuerzas sociales, ha llevado a la nación al estado deplorable en que se encuentra. Los regímenes neoliberales han saqueado a México otorgando concesiones, gratuitas o a precio de quemazón, para bancos, carreteras, puertos, aeropuertos, ferrocarriles, minería, transportes, juego, etcétera, a extranjeros o amigos del grupo en el poder y han propiciado una creciente intromisión del clero político en los asuntos del Estado.

Atravesamos tiempos históricos de franca decadencia. Se retrocede en los órdenes más importantes. Se vive una verdadera degradación de los valores en el arte, la educación, y la política. La mediocridad es la divisa. La ignorancia permea todos los estratos sociales y la miseria, en la que sobrevive la mayoría de la población, es motivo de pena nacional y vergüenza para el gobierno. A esto, senadores y diputados de diversos partidos, responden con la propuesta heroica de perpetuarse en sus cargos a través de la reelección: el adiós al principio de la Revolución triunfante, Sufragio Efectivo No Reelección, proclamado en el año de los “Centenarios”. Menos mal que el Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, fuerte aspirante presidencial, manifestó su oposición y repudio personal al proyecto y que algunos representantes populares se han pronunciado también por el rechazo.

A 100 años del inicio de la lucha convocada por Madero en Coahuila, que sacudió al pueblo del odioso Porfiriato, hemos arribado a lo que Luis Cabrera llama una nueva etapa en la lucha entre opresores y oprimidos: un régimen caduco y corrupto que mantiene privilegios para la clase parasitaria que gobierna y reparte mendrugos de demagogia sobre las parcelas ateridas y huérfanas. El modelo actual ya no funciona para las mayorías, urge cambiarlo y ese cambio, que habrá de ocurrir pronto, debe producirse en forma pacífica. Todo dependerá del comportamiento cívico y político de todos. El Presidente de la República, los legisladores, gobernadores y presidentes municipales deben cerrar la llave al autoritarismo y al despilfarro de los recursos a su cuidado actuando, en todo momento, con sentido patriótico y nacionalista.

La jornada electoral del 2012 será decidirá el futuro de México. El respeto irrestricto a la voluntad popular expresada en las urnas es el único camino.

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
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