Tendrá José Manuel de la Torre un tortuoso camino al Mundial 2014 PDF Imprimir E-mail

Por: René Mora / SIP

Dentro del deporte en México estamos tan necesitados de triunfo, que es difícil en la mayoría de las ocasiones reconocer el éxito de otros en las diferentes disciplinas en donde se compite. En muchas ocasiones, observamos directivos que cumpliendo su ciclo dentro de un organismo, no se van y se mantienen en el poder durante años sin que nadie les diga nada. Casos hay muchos, sólo es cuestión de voltear a ver quién dirige y analizar los resultados obtenidos en su gestión al frente de de cada institución o federación deportiva.

Cuando se gana siempre cuestionamos un triunfo: si es en fútbol, decimos que se le ganó a un rival fácil; si es en boxeo, que era un rival a modo; si es un concurso de belleza, que fue por el Tratado o por el Bicentenario; si se gana una medalla olímpica, porque no estuvo fulano ni zutano y no participó éste o aquel país.

Esto ocurre más cuando un deporte tiene tanta penetración en la gente. Es por ello que ser Director Técnico de la Selección Mexicana de Fútbol resulta mucho más complicado de lo que muchos pueden pensar y al reciente nombrado entrenador del Tricolor, José Manuel De la Torre, mejor conocido como Chepo le espera un camino difícil para poder llegar al Mundial de Brasil 2014 que es la meta de un proceso mundialista.

José Manuel ha demostrado en poco tiempo ser un técnico exitoso: triunfó en Guadalajara y posteriormente con el equipo de Toluca, donde en menos de cinco años conquistó tres títulos encumbrándolo como uno de los más triunfadores en los últimos años. Fue asistente de Leo Beenhakker, Manuel Lapuente y Mario Carrillo. Por eso ha llegado al puesto de técnico nacional, por sus triunfos y por el retiro de Víctor Manuel Vucetich para dirigir al tricolor.

Ser técnico nacional es el sueño de muchos. A José Manuel a sus 45 años se le cumplió, sin embargo, siendo sinceros llega en un momento muy complicado y tortuoso pues tendrá que poner en práctica toda su experiencia para salir bien librado de la misión. Tendrá que andar con pies de plomo, ser inteligente y no engancharse en preguntas o revanchas por la forma en que su hermano Néstor de la Torre salió de la Comisión de Selecciones Nacionales.

Habrá que lidiar con un grupo de jugadores que se han apoderado de la Selección Mexicana desde hace tiempo, vamos, desde la era lavolpista y que ahora después de lo sucedido con la fiesta en Monterrey, tomaron mayor fuerza directivos que nada pudieron hacer.
Habrá de mantener una relación sana con los medios de comunicación. Se sabe que ese es el talón de Aquiles de Chepo de la Torre que no tiene la mejor relación con ellos.

Además, tendrá que saber manejar perfectamente a las televisoras que están metidas de lleno en todo lo que acontece con la Selección; al menor error que cometa, podrían pedir su cabeza por el dinero que está de por medio en materia de patrocinios. A las televisoras lo que menos les importa es el fútbol.

Por su parte, la afición (sobre todo las nuevas generaciones), sólo observa procesos incompletos: el despido de un entrenador y la llegada de otro con las promesas de siempre.

En 1994, el proceso lo inició César Luis Menotti y lo terminó Miguel Mejía Barón. Para el de Francia 1998 lo arrancó Mejía Barón y fue relevado por Bora Milutinovic quien con el equipo clasificado al Mundial fue despedido y su lugar lo tomó Manuel Lapuente. Manolo Lapuente comenzó el círculo para Corea-Japón 2002, pero fue relevado por Enrique Meza y finalmente, llegó Javier Aguirre a rescatar un barco que se estaba hundiendo. Para 2006, Ricardo Lavolpe cumplió el ciclo de tres años y medio, sin embargo, su proceso fue tormentoso por su mala relación con los representantes de los medios de comunicación, por ser cuestionado debido al llamado de ciertos jugadores y el haber dejado fuera a otros.

Para Alemania, Hugo Sánchez inició el trazo pero fue despedido cuando no clasificó al equipo Sub 23 a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Vendría un interinato de Jesús Ramírez, la llegada de Sven-Göran Ericksson quien obtuvo un dineral pero puso en peligro el boleto para el Mundial y para concluir, Javier Aguirre que contra viento y marea logró el ansiado pase con los resultados ya de sobra conocidos.

Pese a todo lo anterior, no aprendemos la lección y volvemos a la misma cantaleta: “ahora sí”, “se aprendió bastante”, “fue una lección”, “no se van a cometer los mismos errores”. Es una telenovela sin conclusión. No aprendemos de los fracasos. Este proceso dio inicio con dos técnicos interinos, uno fue Enrique Meza contra España en el Juego del Bicentenario y posteriormente, Efraín Flores quien dirigió otros partidos y le tocó la parranda de Monterrey que terminó en escándalo y el despido de Néstor de la Torre de la Comisión de Selecciones Nacionales.

El tiempo, como siempre, es el mejor aliado de todos. Hoy comienza un nuevo ciclo mundialista en México. Europa ya comenzó y en Sudamérica están trabajando desde que terminó el Mundial. Y aunque a José Manuel de la Torre lo arropan los directivos, lo nombran sin tener a un Director de Selecciones Nacionales, sin tener a sus asistentes y desapareciendo la Comisión de Selecciones Nacionales.

Ojalá respeten el proceso y que José Manuel de la Torre logre clasificar al Tri a la Copa Confederaciones y al Mundial. No lo comiencen a presionar con el ansiado quinto partido…

 

Colaboradores

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