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Por: Arturo Geraldo Dice el reconocido escritor portugués José Saramago (qepd) en uno de sus apuntes que “la democracia está enferma”, pero no precisa a qué lugar se refiere, seguramente a los países de la Unión Europea, porque en México la democracia sencillamente no existe, cuando mucho podríamos decir que tenemos un remedo de democracia, donde periódicamente se registran simulacros que llaman elecciones para nombrar funcionarios, pero todo está debidamente calculado para que ganen los que tienen que ganar de acuerdo con los intereses de los grupos de poder, pero montan la faramalla para hacerle creer al pueblo que se respeta su voluntad. En realidad, los llamados representantes populares no representan a nadie más que a sus patrocinadores quienes son los que pagan sus campañas para darle atole con el dedo a los votantes; se supone que una democracia simulada es mejor que una dictadura descarada, porque después de todo los pueblos siguen teniendo susceptibilidades sociales que deben encauzarse para evitar dificultades…En todos los discursos oficiales nunca omiten la palabra democracia, la pronuncian cuantas veces consideran necesario para tratar de convencer a la fanaticada que respiramos democracia hasta por los poros. Con decirles que hasta Felipe Calderón, quien actualmente funge como Presidente de la República nos habla de democracia, cuando todos conocemos sus antecedentes, pero además, diariamente se encarga de pisotear alegremente los escasos vestigios de democracia que pudiéramos tener… Para empezar, para practicar la democracia primero necesitamos conocer su significado, porque no podemos hacer tortillas si no conocemos el maíz. Un alto porcentaje de la población mexicana ni siquiera sabe qué significa la palabra democracia, la repite mecánicamente porque la escucha con mucha frecuencia pero nunca se preocupa por investigar. Piensa la gente que democracia significa salir a votar cada vez que hay elecciones, pero no saben que la democracia incluye, entre otras cosas, la convivencia natural entre los seres humanos, sin las desigualdades brutales que dividen a los pueblos y postergan el avance de las civilizaciones… En Estados Unidos se habla mucho de democracia y se practica un racismo degradante que pone de manifiesto su falta de sensibilidad social, pero en aras de la democracia invade países indefensos para imponer condiciones infamantes, al mismo tiempo que se ufana de ser paladín de la libertad…Para terminar pronto, en un sistema capitalista no puede haber democracia porque se sustenta en la explotación del hombre por el hombre, aunque con mucha buena voluntad se podrían moderar actitudes haciendo más llevadera la existencia, como lo planteaba el generalísimo José María Morelos y Pavón: con tan sólo moderar la opulencia y la indigencia, sin llegar a los extremos que finalmente son los que desembocan enfrentamientos con saldos sangrientos haciéndonos retroceder a épocas pretéritas... Mientras tanto, la democracia seguirá siendo la máxima aspiración del hombre, pero para ello se necesita un hombre nuevo, con otra forma de sentir y de pensar...
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