|
Por: María Elena Estrello / SIP - Cofetel ¿y su autoridad ante compañías telefónicas?
No hay plazo que no se venza, ni deuda que no se pague. Con el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut) no hubo excepción a esa máxima: llegó 10 de abril y sin embargo, un importante número de propietarios de teléfonos celulares sencillamente optó por no registrar sus datos personales: del total de 85.1 millones de líneas uno de cada tres se abstuvo de proporcionar sus datos a la Comisión Federal de Telecomunicaciones. De acuerdo al Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, “No se considera como confidencial aquella información contenida en los registros públicos o en fuentes de acceso público -por ejemplo, directorio de funcionarios, nombre de los responsables de unidades administrativas y de los administradores y operadores de proyectos, entre otros”. Si nos atenemos a tal afirmación, los datos los 65 millones 413 mil personas (cifra de Secretaría de Comunicaciones y Transportes) que al 18 del pasado mes quedaron inscritas en el Renaut, éste por ser un registro gubernamental, (público), no es susceptible de ser resguardado. Al menos así lo entendemos quienes no somos expertos en vericuetos jurídicos. Con la iniciativa del gobierno calderonista, 75.33 por ciento de los teléfonos celulares de México quedaron sujetos a este nuevo mecanismo de control ciudadano, el cual junto con la Tarjeta Única de Identidad harán palidecer de envidia a algunas agencias de inteligencia en el mundo: la Secretaría de Gobernación tendrá santo y seña de todos los ciudadanos, si es que no lo tiene ya, gracias a la (de repente obsoleta) Credencial de Elector, sin la cual no cambia ni un cheque aunque sea propio. A unas horas de concluir el plazo determinado por Cofetel, registrar el teléfono fue prácticamente imposible. Infinidad de usuarios no realizaron el procedimiento correspondiente porque así lo decidieron, por olvido o por la misma incapacidad técnica de las compañías telefónicas. El de por sí desaseado proceso de identificación ciudadana hizo que surgieran dudas acerca de cómo garantizará Segob el resguardo de millones de datos. La actitud de las concesionarias a unas horas de cumplirse el plazo fijado por la autoridad, también queda en entredicho. Podían leerse mensajes enviados por aquéllas como el siguiente: “Sabemos que has tratado de registrar tu línea.no te preocupes tu número no será cancelado”. Sin embargo, la compañía invitaba a registrarse a pesar de haber concluido el lapso indicado por las autoridades. Hoy, los usuarios de telefonía móvil seremos más susceptibles de sufrir mayor número de extorsiones, estafas y otros actos ilícitos; eso sin contar que nuestra información personal contenida en la CURP está a merced de compañías hildebrándicas. Sobre la aplicación de la segunda fase del Renaut que consiste en que cada ciudadano acuda -¿a dónde?- a ratificar que sus datos sean correctos, aún no hay detalles. El titular Cofetel, Héctor Osuna Jaime, duerme el sueño de los justos: otros fallaron, él “está limpio”. Mientras, queda pendiente la aplicación de las sanciones a quienes ni cortaron el servicio, ni suspendieron las líneas.
|