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Por: Leticia Durán Mata / SIP - En su segunda etapa, dona la población bajacaliforniana 10 toneladas de ayuda a damnificados por el temblor
El reloj marca las 5:50 de la mañana. Día: domingo 25 de abril. La segunda caravana de la campaña ciudadana “Somos el Valle” está lista para partir a Mexicali y su Valle, cargada con más de 10 toneladas de ayuda en especie para los más necesitados. Los voluntarios se reportaron listos; el camión de apoyo cargado. La caravana inició su recorrido; una fila de voluntarios con sus automóviles más pequeña que la primera que viajó al valle, pero todos con las mismas ganas de ayudar. Este segundo viaje no solamente tenía que ver con llevar agua y alimentos, también llevaba ambiciosos proyectos que de concretarse, podrían beneficiar directamente a la población afectada por el sismo del pasado 4 de abril. En este segundo viaje no hubo escalas. El punto de reunión fue el estacionamiento de La Inmortal. Desdeahí se trasladó hasta el Valle el apoyo en especie que llegó a manos de los más necesitados. El primer punto de entrega fue el Ejido Durango, unos de los más afectados y uno de los más humildes en el Valle de Mexicali: ahí se repartió la mitad de la carga de ayuda humanitaria, además también se entregaron tambos para almacenar agua potable, pues el servicio aún no se reestablece en esta zona. A 21 días del movimiento telúrico, encontramos un Ejido Durango distinto: la población procura retomarsu ritmo de vida acostumbrado a pesar de las carencias. La mayoría de las familias afectadas ya regresaron a sus propiedades a pesar de que éstas no se encuentran en condiciones de ser habitadas. En realidad, lo que hicieron fue cambiaron su tienda de campaña al patio de sus casas. Lo mismo ocurrió en el Ejido Cucapha Indígena, el cual fue el segundo punto de la Caravana Somos el Valle. Las necesidades son las mismas, afortunadamente nunca faltan los corazones altruistas y ciudadanos solidarios que acuden a compartir agua y comida. De no ser por la iniciativa ciudadana los habitantes del Valle de Mexicali estarían en peores condiciones de las que se encuentran, pues lamentablemente el Gobierno actúa de manera lenta. Los integrantes de “Somos el Valle”, se percataron de que la extrema necesidad de las personas damnificadas dejó de ser la comida y el agua. Hoy es la falta de vivienda, pues las casas afectadas siguen dañadas. El Valle de Mexicali se encuentra habitado por familias de escasos recursos económicos que viven del campo, el cual también quedó afectado. Las autoridades han acudido a revisar los daños: 80 por ciento de las casas cuentan con sellos de la Secretaría de Desarrollo Social que indican que han sido revisadas y censadas. La información obtenida de este censo no ha sido difundida. Los afectados desconocen que va a suceder con sus viviendas, tampoco saben cómo van a ser apoyados por las autoridades. Hay quienes ni siquiera saben si sus casas se reconstruir o no. Será en junio cuando inicien las autoridades a trabajar en este tema, por lo pronto, los afectados viven en la incertidumbre. El 95 por ciento de los pobladores de la zona son trabajadores agrícolas; las cosechas se perdieron; la infraestructura hidráulica no sirve, el sistema de agua potable no se ha reestablecido totalmente, lo cual también repercute en la falta de ingresos económicos para los mas afectados. Además de no tener un techo seguro donde resguardarse, tampoco tienen una fuente laboral que les garantice una entrada económica para salir avante. Las autoridades no informan nada nuevo al respecto. A más de tres semanas de la emergencia la única información que han difundido son algunos números de personas afectadas, pero nada oficial debido a que los censos y estudios para conocer las afectaciones reales en el Valle no han concluido. El 3 de mayo fue la fecha límite que impuso el Gobierno Federal para que las autoridades de Baja California entreguen un informe, luego del cual se le permitirá acceder a recursos para la reconstrucción. La propuesta La campaña “Somos el Valle” llevó hasta el ejido Durango la propuesta de construcción de un Centro Comunitario para albergar a las familias afectadas, que no cuentan con un techo seguro para que puedan resguardarse durante la temporada de altas temperaturas, las cuales empezarán a registrarse en Mexicali y su Valle. La construcción del albergue permitirá proteger a más de 150 personas. La propuesta fue votada en ese mismo instante por los ejidatarios y aceptada de forma inmediata. Vivir en una casa de campaña es imposible con el calor que se registra en esta zona de Baja California. Los ejidatarios incluso ofrecieron un campo de beisbol propiedad del ejido para la construcción de este centro. Este proyecto depende al 100% de la colaboración de la ciudadanía; se podrá lograr únicamente con las aportaciones en especie de empresarios y comerciantes de materiales de construcción, así como la importante colaboración de ingenieros y arquitectos voluntarios e interesados en ayudar al Valle de Mexicali. Este centro comunitario será construido con materiales ligeros como la madera y con una buena cimentación que pueda garantizar que aguantará los movimientos de tierra que se siguen registrando en esta zona, porque por si fuera poco, las replicas del temblor todavía no terminan. El acuerdo con los ejidatarios es que después de la emergencia y de que todos los habitantes del ejido hayan logrado la reconstrucción total de sus casas, el centro comunitario sea utilizado como escuela, museo o albergue, decisión que quedará en manos de los habitantes del Durango. El proyecto de la construcción del centro en el Durango fue propuesto por “Somos el Valle” debido a que este sitio de Baja California resultó el más afectado por el sismo, como ya se indicó, sin embargo si las donaciones de material y colaboración de la ciudadanía se prestan para apoyar a otros ejidos afectados. Se analizará la situación y quizá se podrían construir pies de casa en otras zonas afectadas. Aunque este es trabajo no corresponde a la población sino a las autoridades. Las labores propuestas deben realizarse de inmediato debido a la situación de emergencia que continúa en el valle. Este proyecto debe concretarse al 100 por ciento a finales de este mismo mes. Entonces podremos hablar del primer Centro Comunitario construido por iniciativa ciudadana, gracias a los hermanos bajacalifornianos, manos trabajadoras que solamente buscan ayudar. Hoy, todos “Somos el Valle”.
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