El muro de los lamentos / Abril 2010 PDF Imprimir E-mail
Por: Por: T. Juana Banana / Severo Verdugo
 
“A muerte”. Así se define la ruptura que se presentó a finales del mes pasado entre “las comadres” Jorge Ramos y Jesús González Reyes. La trama de esta “histerieta” política es muy sencilla:
1.- Abrumado por sus malos actos como gobernante, Jorge Ramos sucumbió a las presiones que le llegaron desde los más altos niveles de gobierno y acabó por cambiar de preferencia dentro de la interna panista: no a Monraz, sí al “niño” Torres.
2.- Sintiéndose traicionado, González Reyes, quien se siente el papá político de Ramos o algo así, filtró una grabación en la que el nefasto Director de Reglamentos de Ramos explicaba a un “congalero” de la zona la forma en la que desde el gobierno se promovía la precampaña del “niño” Torres.
3.- En respuesta, Ramos mandó clausurar cinco antros de la Zona Norte y consignó a 200 sexoservidoras (presuntamente intereses del “congalero” que grabó el diálogo con el funcionario y se lo entregó a González para su filtración).
Es “a muerte” la ruptura entre Chuy y Jorge por la simple razón de que en lo sucesivo no se avistan proyectos comunes, ni tampoco que el uno pueda necesitar del otro. Por un lado, se cual sea el resultado de la interna, Chuy nunca le perdonará su traición a Ramos, y por otro, la principal búsqueda de Ramos una vez que termine su trienio será andar a salto de mata y tratar de seducir a los legisladores de la próxima legislatura para que le ayuden con las cuentas públicas.
¿Quién iba a decir que el mareo que el poder produjo a Ramos llegó a tales niveles que hasta a su propio “domador” desconoció? Penoso y grave asunto.
Y lo que puso en dimensión cuán desorganizado es el Gobierno en materia de Protección Civil fue el sismo que azotó terriblemente a El Valle de Mexicali. Resulta que como era Domingo Santo el gobierno no apareció por ningún lado. Los cuerpos de rescate en ningún momento se coordinaron y el mentado programa de Radius o el famoso Consejo de Protección Civil durmió el sueño de los justos, mientras la pobre gente pasaba momentos amargos, que si bien no pudieron evitarse, al menos se les pudieron acercar los recursos de apoyo...El Presidente Calderón, candil de Haití y oscuridad en Baja California, sólo vino a quitar tiempo. Pues no decidió algo en concreto...El colmo del descaro fue que durante el día de la crisis se formaron largas colas en las cuotas de peaje de la SCT, porque no hubo ni ha habido la sensibilidad para decretar una excepción temporal a esos cobros. El peor enemigo de los necesitados sigue siendo la Aduana de México. Incompetencias en todos los rumbos y sentidos.
 

Colaboradores

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