Reflexión / Abril 2010 PDF Imprimir E-mail

Claman los mexicanos por una Patria ordenada y generosa

Por: Héctor Castellanos

Vivimos un México cada vez más complejo, conflictivo y enfrentado; a pesar de que estamos conscientes de ello, porque a través de los medios de comunicación e información como son prensa, radio, televisión y ahora la Internet, recibimos una avalancha de información que rebasa nuestra capacidad para digerirla adecuadamente.

La avanzada tecnología en materia de comunicación, paradójicamente nos convierte en personas cada día más incomunicadas y aisladas; suena extraño pero es una realidad. Somos personas bien informadas pero deficiente o nulamente comunicadas. Un pragmatismo utilitarista aberrante, empuja al hombre y a la mujer a deshumanizarse en un proceso que atenta contra la dignidad de los seres humanos y amenaza con destruirlos.

El comportamiento humano tal parece, se acomoda a los criterios que nos imponen los manipuladores de la publicidad al servicio de intereses ajenos y contrarios al bien común.

Por otro lado, asistimos y participamos en un proceso de descomposición en el marco de una sociedad que se ha desviado de sus objetivos fundamentales. La desintegración familiar es otro hecho real. El hogar se ha convertido en escuela de malhechores. Miles de jóvenes entre 12 y 22 años conforman una nueva delincuencia promovida por la ausencia de educación y la falta de empleo. Es evidente el colapso de las estructuras ético-morales.

Miles de muchachos terminan sus estudios de secundaria y preparatoria y no encuentran cupo en las instituciones educativas para continuar con dichos estudios. Como alternativa final, buscan pero no encuentran empleo. Esta situación los empuja a incorporarse al crimen organizado como alternativa para sobrevivir.

Más de ocho décadas de gobiernos posrevolucionarios han propiciado esta desgracia nacional y no hay visos de corregir el rumbo. Gobiernos y partidos políticos no tienen en su agenda a México, sólo sus intereses particulares o de grupo es lo que promueven. Esto en buen castellano se llama “Traición a la Patria”. La instrucción escolar en manos de personas de conducta y antecedentes gravemente cuestionables como la señora Elba Esther Gordillo conforman un cuadro que impide la vivencia de valores cívicos y políticos que ayuden a desarrollar un sentimiento de solidaridad que nos hermane a todos para hacer realidad el sueño anhelado: “Por una Patria ordenada y generosa  y  una  vida  mejor  y más  digna  para  todos los mexicanos”.

 

Colaboradores

Alejandro Vizcarra Estrada
Agustín Basave
Aquiles Medellín Silva
Carlos Monsiváis
Edgardo Leyva
Héctor Castellanos
Héctor Mares
Jaime Martínez Veloz
Marco Antonio Blásquez
María Elena Estrello
Oscar Rivera
Pedro Ochoa
René Mora
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