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Por: René Mora / SIP Ni la conquista de una medalla de oro en Juegos Olímpicos la ha hecho cambiar. Ella sigue siendo la misma: María del Rosario Espinoza, una joven sinaloense nacida en un pueblito llamado La Brecha, muy cercano a Guasave, de donde salió para brillar con luz propia hasta alcanzar la fama, la gloria del deporte. Sin embargo, esta joven mujer nacida un mes de noviembre de 1987 en el seno de una modesta familia, mantiene la templanza. Nada la ha hecho cambiar, es la niña tierna, amable, sencilla, que por momentos, da la apariencia de ser tímida, pero así es María. Espinoza fue la segunda fémina mexicana en lograr una medalla áurea en Juegos Olímpicos. lo hizo la noche del 23 de agosto del 2008 en Beijing, donde nos hizo vibrar, nos emocionó verla combatir y ganar. La primera medalla, la había conseguido ocho años antes Soraya Jiménez en halterofilia. Las habilidades de María para practicar el deporte la llevaron a salir desde muy pequeña de La Brecha; lo hacía para ir a entrenar, a practicar el taekwondo. Fueron largos viajes, agotadores, sin embargo, nunca se dio por vencida, en su mente, sólo había una meta: ganar, no había otra. Contaba con sólo 12 años de edad cuando comenzó a practicar el taekwondo, primero en su comunidad, luego en Guasave y Mazatlán hasta salir a San Luis Potosí. Posteriormente la campeona se traslada a la Ciudad de México, donde recibió los apoyos que requería para lograr sus sueños. En el año 2003 María dio el primer resultado del esfuerzo que venía realizando, cuando en el Campeonato Panamericano Juvenil de Río de Janeiro conquistó la medalla de oro ante un gran número de competidores. Luego vendrían otros logros importantes en Alemania, Canadá, Francia, Holanda, Colombia, viajó a El Salvador y no paró hasta llegar a Beijing, donde cumplió una de sus más preciadas metas: conquistar una medalla de oro. Cuando triunfó, lo hizo en el Gimnasio de la Universidad de Ciencia y Tecnología venciendo a la noruega Nina Solheim por 3 puntos a 1. He aquí una entrevista que concedió para PSN, donde la sinaloense nos da muestra de sencillez y simpatía. René Mora (RM) ¿En que te ha cambiado la conquista de una medalla olímpica? María del Rosario Espinoza (MRE). Me ha cambiado en que ahora tengo que cumplir con varios compromisos que antes no tenía. Tengo que ser más responsable, pero de ahí en más, en nada: sigo siendo la misma, con sueños y metas, dedicada a los entrenamientos. Creo que es lo único. RM ¿En el futuro, qué planes hay para María? MRE. Tengo un campamento y concentración en Europa, no sé exactamente cuánto tiempo, pero es parte de los compromisos que me esperan. Es un año de mucho trabajo, viene la preparación para (los Juegos) Panamericanos, para Juegos Olímpicos, entonces, el trabajo cambia día a día y las responsabilidades crecen porque la gente confía en uno. RM ¿Cómo te ves en los Juegos Olímpicos de Londres 2012? MRE. Me veo conquistando otra medalla para México, sé que la competencia será difícil, pero tengo que luchar y trabajar para ello; ése es el premio al esfuerzo y trabajo de todos los días. Sólo pienso en ganar una medalla, porque además, eso le daría mucha alegría a la gente que me apoya y sobre todo, a mi país. RM ¿Cómo recuerdas la noche en que ganaste la medalla de oro en Beijing 2008? MRE. No lo olvidaré nunca: fue un sentimiento extraño, lo recuerdo muy bien. Creí que estaba en un sueño del que no quería despertar. RM ¿Te presionas porque todos esperamos que siempre ganes? MRE. No. El cariño de la gente me motiva a responderles con una medalla en todas las competencias en que participo. Hoy todo el mundo espera que gane una medalla en todas las competencias y eso, en lugar de presionarme, me motiva. María del Rosario sabe que tiene que prepararse al máximo para cada competencia, pues sabe que no hay enemigo pequeño y que en cada competencia pueden registrarse sorpresas que son parte del mismo deporte. Platicar con ella, es sencillo, ya que es una joven atenta, amable, con bella sonrisa responde pronto, no importando cuántas entrevistas tenga que dar en un día. María no ha perdido el piso, a diferencia de otros atletas que cuando ganan, la fama los envanece. Ella conserva la humildad y sencillez. Se le reconoce el gran esfuerzo, dedicación y empeño que pone en lo que hace, porque tiene una meta a corto plazo: lograr su boleto a Londres 2012 y lograr para México una nueva medalla olímpica.
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