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Por: Aquiles Medellín Silva Al cumplirse 16 años de la muerte de Luis Donaldo Colosio Murrieta, el autor presenta su libro Colosio, apenas te conocimos. La Revista Panorama de Baja California reproduce, con permiso de Medellín, los dos primeros capítulos del texto.
Capítulo "Aquel maravilloso lugar" Aquella noche arizonense de finales de 1989 le pregunté a John McCain en Tucson si conocía a Luis Donaldo o si había escuchado hablar de él, y qué opinaba. Enseguida respondió que sí que había oído hablar...Tiempo después, siendo Senador, el héroe de Vietnam creía que Luis Donaldo iba ser un buen Presidente porque había estudiado en Pensilvania. Mi entrañable amigo Ed Pastor entonces Supervisor del condado de Maricopa (Phoenix) me había presentado a JohnMcCain. Hoy día, Ed Pastor es Congresista Federal por Arizona en Washington DC. Debido a su enorme vocación de servicio, Pastor es el más viable candidato del Partido Demócrata a la gubernatura perteneciente a esta tierra, a la que alguna vez Barry Goldwater denominó "la fábrica de sol". Durante esos años yo solía visitar el sureño estado con mis hijos y Argelia. Nos gustaba recorrer los malls refrigerados y esquiar en las montañas al norte de Arizona (Flagstaff). Del crimen de Donaldo han pasado 16 años y de aquel primer encuentro con el héroe de Vietnam 20 años. Hoy, John McCain sigue siendo senador y fue candidato del Partido Republicano a la Presidencia de los EU. Luis Donaldo ya no está con nosotros. En Puerto Peñasco trabé amistad con el astronauta de la NASA Joseph "Joe" Allen. Me hice amigo del prestigiado abogado arizonense Dino de Concini y ocasionalmente me reunía a comer y jugar golf con Bruce Babbitt, exgobernador de Arizona y exsecretario del Interior en el gobierno de los EU. Durante nuestras charlas, Bruce gustaba intercalar sus frases con una expresión religiosa muy mexicana ‘si la Virgen de Guadalupe quiere’. En ese tiempo Bruce era encantadoramente latinoamericanista y en su figura resaltaba un extraordinario parecido con el actor de Hollywood Donald Sutherland. Durante aquella época pude trabar relación con Carl N. Hodges, el científico que desarrolló en los laboratorios del puerto sonorense una planta oleaginosa irrigada con agua de mar denominada Salicornia 007, y cuya primera generación nació precisamente en Peñasco. En la actualidad, Carl está enverdeciendo el desierto en los Emiratos Árabes y trabaja para la NASA en un ambicioso programa con el pez Tilapia que según me ha confiado, los astronautas consumirán durante la travesía de ocho meses al planeta Marte en 2020. También, aquí, trabé relación con William A Wilson, amigo del Presidente Ronald Reagan y el inolvidable caballero sonorense Diego Redo cuñado del magnate don Juan Sánchez Navarro Dueño de la Cervecería Modelo de México (Corona). William fue embajador de EU ante el Vaticano y trajo al Papa Juan Pablo II a EU. Redo y Wilson fueron amigos desde la juventud y se encontraban en aquel rancho sonorense que los dos compartían con Ronald Reagan cuando este último se cayó del caballo en Agua Prieta. En Puerto Peñasco solía reflexionar mis encuentros que sostuve con Jeb y Columba Bush, las confidencias con ellos y las reuniones amistosas y políticas que indistintamente compactamos en Tallahassee Florida y Ciudad de México. Lo mismo aconteció con mi amigo Joseph P. Kennedy, hijo mayor de Robert Kennedy. Tuve el grato honor que Joe Kennedy visitara esta maravillosa tierra mexicana. Durante una semana lo llevé a conocer lugares impactantes por su belleza natural y santuarios ecológicos. Consciente de que Ethel, madre de Joe hasta los últimos días de su vida estuvo al frente de la Fundación Robert Kennedy fue precursora infaltable en la preservación de la naturaleza. La visita de Joe a Peñasco permitió llevarlo a recorrer el macizo de la cordillera que bordea una parte del municipio de Puerto Peñasco denominado El Pinacate, donde, de manera natural, la flora y la fauna del desierto sonorense hacen que el lugar sea único en su género. Joe Kennedy pudo conocer los descomunales cráteres que se formaron hace millones de años al impacto de meteoritos procedentes del espacio remoto. Precisamente, Steve Spielberg, que de joven vivió en Phoenix, solía visitar los extraordinarios rincones de El Pinacate. Debido a las visitas de Spielberg a Peñasco y El Pinacate, la película Encuentros Cercanos inicia con una secuencia que dice: "Desierto de Sonora, México. Un día de 1989 me encontraba en Puerto Peñasco y mi amigo Jorge Hank Rhon hizo aterrizar su avión que lo transportaba. Recuerdo que me habló del pequeño aeropuerto portense para decirme que había ido a visitarme y comprobar lo que yo había narrado de este paraíso sonorense. Llegó con seis acompañantes más. Tres años antes nos habíamos conocido en una entrevista periodística que gustoso aceptó que yo le hiciera en el semanario Siempre! de mi inolvidable maestro José Pagés Llergo. Aquella memorable entrevista periodística causó revuelo nacional en su momento porque por primera vez uno de los hijos del profesor Carlos Hank González aparecía en un semanario político sumamente leído de la época. La entrevista se llevó a cabo en Tijuana en 1986. Después de haberse publicado nos volvimos encontrar, confiándome que su aparición en el semanario Siempre! había tenido un impacto favorable en su familia. La empatía con Jorge se generó desde el primer momento en que cruzamos palabras. Durante aquellos años nos veíamos seguido. Bien lo recuerdo durante la trágica muerte de su hermano Cuauhtémoc, lo acompañé junto a familiares y amigos. Me quedé en Tijuana y luego nos fuimos a la Funeraria Gayosso en la Ciudad de México y de ahí al sepelio en Santiago Tianguistengo. Fue un momento doloroso en la familia Hank. La férrea personalidad del Profesor Carlos Hank González, su figura alta de hombre visionario del México moderno, me acercó a los Hank. Cuando se escriba de los cimientos construidos a finales del siglo XX, el Profe Hank, resaltará con la extraordinaria vocación de servicio que desarrolló. Aún tengo frescos los retos que Jorge se trazaba en aquellos años. Me tocó presenciar, cuando recién llegó a Tijuana, los eventos que organizó en la bella ciudad fronteriza, promociones nacionales muy populares de enorme difusión en los años 80 y que él apoyó a favor de los tijuanenses. Me viene a la memoria el programa de televisión Siempre en Domingo y, si no mal recuerdo, una parte del certamen Señorita México. Después llevó a Tijuana el Clásico de las carreras de caballos con lo mejor de los circuitos del Caribe latinoamericano. En uno de aquellos momentos, sentado con él en su Hipódromo llamado Agua Caliente, me confió: -‘Verás que voy ayudar a mi padre para que el Certamen Miss Universo se realice en México. En ese tiempo el profesor Carlos Hank González se desempeñaba al frente de la Secretaría de Turismo en el gobierno federal. Jorge cumplió su palabra. Años después, mi polémico amigo decidió ser Alcalde de Tijuana y ganó. Pues bien, aquella visita de Jorge y sus amigos a Peñasco (como pude me las arreglé en mi auto y del aeropuerto nos fuimos a mi casa donde Argelia preparó burritos sonorenses, café, jarras con agua de sabores, tequilas, wisquis y mucha cerveza helada). A Jorge lo acompañaba Alberto Murguía, su amigo de toda la vida, y Nico Nacif, entre otros. A la reunión con Jorge Hank en mi casa se sumó el inolvidable Alcalde de Puerto Peñasco, Gerardo Portugal, ya desaparecido. De Jorge Hank Rhon puedo escribir un libro completo y necesitaré espacio para concluirlo. Yo creo que en la vida política de México Jorge apenas se inicia. Alguna vez le comenté que George Bush padre inició su ascendente carrera a los 50 años de edad y el final de su vida pública la coronó con la Presidencia de los EU. Lo sé, porque Jeb, su hijo me narró la vida de su padre en un largo fin de semana que pasamos en un yate en el mar de Florida. Son muchos los aciertos que a su paso dejó por la administración municipal. Yo me quedo con uno, el más significativo, el momento estelar de Jorge lo dio cuando le quitó lo invicto al PAN a nivel nacional .Y fue, precisamente, en Baja California, tierra de enorme simbolismo para el partido de Gómez Morín y de amigos míos, muy personales, que son militantes convencidos en el albiazul y que yo respeto mucho. Este precedente, la derrota del PAN, ya quedó registrada en la historia política del siglo XXI y es punto que suma a favor .Lo que Jorge hizo fue bajar al PAN del caballo público. Si habláramos de béisbol, diría que Jorge pegó un cuadrangular con casa llena. Y si jugáramos billar, hizo carambola de tres bandas. Por eso creo que el Profe Hank debe estar orgulloso allá arriba de los logros del inquieto Jorge. El Presidente del First National Bank de Chicago, William Wood Prince y Donaldo querían conocerse. Por separado, platicaba con ellos dos, lo que cada uno desempeñaba lo hacían bien, tanto así que tuvieron éxito en sus respectivos países. Me parecía que era importante se conocieran y trabaran una buena amistad. Luego de insistir a Donaldo en una de las visitas a Sonora aceptó finalmente que la reunión se llevara a cabo y determinamos que el encuentro se daría en la ciudad de Nogales, en casa de su amigo, el popular Chero Meyer. Entonces le hablé a William Wood Prince y lo esperé en el aeropuerto de Tucson, procedente de Chicago en un vuelo privado. Después enfilamos por carretera a Nogales México. La reunión tuvo efectos mutuamente beneficiosos en ambos países. La primera telenovela que se filmó en Puerto Peñasco se llamó "El abuelo y yo", y fue después de la visita de Cámara In fraganti de Óscar Cadena. Yo había invitado a Cadena que empezó a transmitir desde el puerto sonorense, después llegaron los de producción de Televisa buscando locaciones. En el elenco participaron los actores Gael García y Diego Luna, entonces eran unos inquietos adolescentes actores. Años después (¡quién lo iba a decir!), Gael García regresó con Alejandro González Iñárritu a filmar algunas locaciones de la afamada película "Babel" con Brad Pitt en Puerto Peñasco y Tijuana .Lo paradójico de este asunto es que mi hijo Aquiles, que sabe conducir autos de manera formidable, fue invitado a formar parte de la filmación, por esas cosas gratas de la vida, de manera espontánea, de thoto double de Gael García en escenas de riesgo, en parte debido al parecido físico con Gael y su capacidad y arrojo a la hora de conducir autos. En los años ochenta y principios de los noventa del pasado siglo XX, Puerto Peñasco fue centro de mi universo. Puedo resumir que allí conocí y trabé amistades históricas que cambiaron el rumbo de mi vida. Unos enormes tajos de atún fresco salteados con ajos ecológicos traídos del Valle de Ensenada, alegran el ambiente. Luego, aparece uno, y después, media docena más de corchos saltarines que dejan escapar de las botellas la fragancia joven de los taninos de la vid pertenecientes a la ruta del vino en el Valle de Calafia. Estoy en Puerto Peñasco y la alegría y solaz esparcimiento armonizan con la maravillosa vista del Mar de Cortés. Es un momento de goce y recuerdos contenidos en un espectacular sitio. Estamos en primavera y la campiña del desierto sonorense luce sus flores silvestres esparcidas entre imponentes Saguaros que en la cúspide de sus cuerpos farragosos y punzantes se han engalanado de colores mágicos. La primera vez que visité Puerto Peñasco volé de Ciudad de México a Mexicali y en auto recorrí 350 kilómetros. Venía a conocer a la familia de Argelia. En aquel tiempo, solía escribir crónica, reportajes y entrevista en el periódico Excélsior y en el semanario Siempre!, de mi inolvidable maestro José Pagés Llergo. En mi equipaje no podían faltar la pequeña máquina de escribir Rémington y el fax. Aún no aparecían en el mercado los ordenadores (lap-tops). De Puerto Peñasco envié al periódico y al semanario algunos reportajes imprimiendo en la narrativa algo del colorido de la vida portense: la flora y la fauna del desierto; el enigmático macizo El Pinacate; su imponente Mar de Cortés y la frontera con Arizona.
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