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Por: J. Ignacio Carlos Huerta Hace muchos años que se comenta acerca del mejoramiento del transporte público tijuanense: ¿se profesionaliza?, ¿se moderniza?, ¿se construirá por fin el tren ligero? Y tantas palabras, frases y discursos "bofos", que simple y llanamente quedan en ideas, elucubraciones, proyectos y esquemas, que dan a la administración pública en turno un tema mediático y múltiples reflectores para presentar "novedosos proyectos", que al paso de los años sólo han causado una cuantiosa erogación al gasto público. Servidores públicos han realizado una serie de viajes al extranjero y al interior de la República, cuyo resultado, ha sido cero: ningún beneficio, ni mejoramiento alguno en materia de transporte. En Tijuana contamos en pleno Siglo XXI con un transporte caro y caduco; con deficiencias en rutas de origen-destino; con unidades que están "para llorar"; con la mayoría de los operadores sin capacidad para ser prestadores de servicio (aunque tenemos que reconocer que hay algunas excepciones), pero lamentablemente predomina una mala atención al usuario: hay asientos rotos y algunos sin respaldo; unidades sucias, rayadas y en malas condiciones mecánicas. Un buen número de pasajeros carecen de cultura, valores y sensibilidad. Por ejemplo, si sube una dama con bebé en brazos, con bolsas de mandado, o con alguna capacidad diferente, no hay joven, señor o persona alguna que se levante para cederle asiento, salvo en muy raras ocasiones. Considero que debemos unificar criterios, deseos y sobre todo, objetivos, metas claras para revitalizar el transporte público urbano y suburbano; concretemos acciones inmediatas, en donde la ciudadanía, el sector transportista y los tres órdenes de gobierno al unísono, realicemos un verdadero Proyecto Integral Urbano, ya que de no ser así, nuestro municipio seguirá contando con uno de los servicios de transporte más deficientes del país. Justicia debe otorgarse al tijuanense, pues esta ciudad ha brindado albergue a quien llega de otras partes de México e incluso del mundo, y ¡qué tristeza! los residentes poco o nada hemos hecho por mejorar los caminos por donde transita el fluido que da vida a una metrópoli: el transporte público. Si en el cuerpo humano son las arterias y venas las que hacen circular la corriente sanguínea, función vital en el desarrollo del ser humano, por consiguiente, ya es momento que gocemos de una infraestructura de calidad en materia de transporte público. Urge se mejore el parque vehicular, se otorguen financiamientos, se cuente con Programas de Salud para los Operadores, Asistencia Técnica y Legal, mejoramiento de la infraestructura vial, mobiliario urbano, adecuación de rutas origen-destino, análisis de densidades en el municipio, y así como otros conceptos que de ser tomados en cuenta, posibilitarían regenerar con gran magnitud la vida socioeconómica de Tijuana. Por fortuna, existen algunas asociaciones de transportistas, grupos sociales, instituciones de Educación Superior y empresas privadas que, preocupadas por el sector transportista y en aras de iniciar un real mejoramiento de dicho servicio, realizan labores de atención a operadores del volante, sean choferes de ruta, libres, de transporte escolar y otros. La Asociación Promover, AC, representada por su Presidente Miguel Pérez Torres, ha empezado a prestar servicios de revisión, cirugía de ojos y colocación de lentes para quienes lo requieran, así como análisis en laboratorios clínicos y apoyo para quienes padezcan ciertos problemas de salud. De igual manera, se están impartiendo seminarios sobre la forma de prestación del servicio y atención al cliente. Aunado a esto, en conjunción con la Alianza Ciudadana Urbana de Tijuana, A C, se brindará un seguimiento muy puntual para ver el cambio de actitud y mejoramiento de la aptitud de los trabajadores del volante, que se irá generando mediante pláticas, cursos y concientización. Llegó la hora. Hay que darle verdadera atención y justicia al usuario del transporte público de Tijuana. Los invitamos a que se sumen a Promover, AC, Acutac, UABC, Fronteras Unidas Pro Salud, AC, así como a otras organizaciones que ya están trabajando para tener un transporte más digno en Tijuana. Sumemos esfuerzos y convirtámonos en actores de los cambios trascendentes que requiere esta bendita tierra, que tantos beneficios ha otorgado a sus residentes.
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